Ciudad devastada, edificios en ruinas, paisaje de escombros y destrucción.

La otra cara de los mil días: Gaza en números

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La otra cara de los mil días: Gaza en números

Hoy se cumplen mil días desde el 7 de octubre de 2023. Mientras Israel conmemora su dolor — legítimo y real — hay otra cara que los números documentan con precisión: 73.000 muertos, 83% de estructuras dañadas o destruidas, 1,9 millones de desplazados, un PIB desplomado el 83%. Y Smotrich con los planos listos para construir asentamientos sobre los escombros.

Bastión · Gaza · 2 de julio de 2026

El 7 de octubre de 2023 fue el inicio de uno de los períodos más letales en la historia del conflicto israelí-palestino. El ataque de Hamás contra Israel ese día —que dejó más de 1.200 muertos, 5.500 heridos y 251 secuestrados— detonó una respuesta militar israelí de una magnitud sin precedentes en la historia del enclave. Dos años y medio después, con un acuerdo de cese de hostilidades en vigor pero con ataques que no cesan, Gaza es el territorio más destruido del siglo XXI.

Los números que siguen no son propaganda de ningún bando. Son datos del Ministerio de Salud de Gaza, de Naciones Unidas, de la OMS, de UNOSAT y de la Oficina Central de Estadísticas de Palestina. Organismos que no tienen ningún incentivo para inventarlos y que los han documentado con metodología verificable.


Los muertos y los desplazados

73.066
Personas asesinadas en Gaza desde el inicio de la ofensiva, según el Ministerio de Salud
9.500+
Personas desaparecidas, atrapadas bajo escombros y en las calles
1,9M
Personas desplazadas de su hogar, de una población previa de 2,3 millones
223.000T
Toneladas de explosivos lanzadas sobre la población civil, según Hamás

Organizaciones internacionales como Amnistía Internacional y la relatora especial de Naciones Unidas para los Territorios Palestinos, Francesca Albanese, han catalogado lo ocurrido en Gaza como «genocidio». Israel rechaza esa calificación. La Corte Internacional de Justicia analiza la causa. Lo que no está en disputa son los números de muertos.

Más de 1.000 palestinos adicionales han muerto desde el inicio del alto el fuego, según el Ministerio de Salud de Gaza, con más de 3.000 heridos. El cese de hostilidades existe en el papel. En el terreno, los ataques no cesaron.


La destrucción física

Un análisis de septiembre de 2025 realizado por UNOSAT, el Centro de Satélites de las Naciones Unidas, encontró que el 83% de las estructuras de Gaza están dañadas o destruidas. No es una estimación: es el resultado del análisis satelital de cada edificio del enclave, uno por uno.

La expansión de la línea de control del Ejército israelí ha dejado alrededor del 60% del territorio de Gaza bajo control directo del gobierno de Netanyahu. Cientos de miles de personas perdieron su hogar y sus pertenencias, viviendo en campos de refugiados y tiendas de campaña.

El costo de reconstruir lo destruido

Naciones Unidas estima los daños materiales en 35.200 millones de dólares.

Las pérdidas económicas ascienden a 22.700 millones de dólares adicionales.

Las necesidades de recuperación y reconstrucción se estiman en 71.400 millones de dólares.

Para ponerlo en perspectiva: el PIB de Gaza en 2022 era de aproximadamente 4.000 millones de dólares. Lo que se necesita para reconstruir equivale a diecisiete años de producción económica del enclave antes de la guerra.


El colapso económico

Las cifras económicas de Gaza a dos años y medio de ofensiva no tienen precedente en la historia reciente de ningún territorio en paz o en guerra.

83%
Caída del PIB de Gaza en 2024 respecto al año anterior (ONU)
$161
PIB per cápita anual — menos de 50 centavos de dólar por día
68%
Tasa de desempleo en el cuarto trimestre de 2025
13%
Del tamaño que tenía la economía de Gaza en 2022

Para comparar: el país con el PIB per cápita más bajo del mundo antes de la guerra era Burundi, con alrededor de 260 dólares anuales. Gaza, en 2024, lo superó hacia abajo.


La crisis humanitaria y sanitaria

En varias zonas de Gaza, la Clasificación Integrada de Seguridad Alimentaria de la ONU detectó niveles de hambruna. El Programa Mundial de Alimentos señala que en 2026, 1,6 millones de personas se enfrentan a altos niveles de inseguridad alimentaria aguda. Esto incluye a más de 100.000 niños y 37.000 mujeres embarazadas y lactantes que, según las proyecciones, sufrirán desnutrición aguda si la situación no se revierte.

La crisis sanitaria es equivalente. Datos de la Organización Mundial de la Salud indican que más de la mitad de los hospitales están en funcionamiento, junto con alrededor del 58% de los centros de atención primaria — aunque ninguna de estas instalaciones puede operar con todas sus capacidades.

Se han registrado ataques contra los servicios sanitarios que han provocado la muerte y lesiones a trabajadores sanitarios y han afectado a centros de salud y ambulancias. Existe una necesidad urgente de establecer un corredor humanitario que permita el traslado sin obstáculos de pacientes que necesitan atención vital. Organización Mundial de la Salud · Comunicado reciente

La OMS reporta que más de 2.000 pacientes han sido evacuados desde el inicio del cese al fuego, mientras que el organismo tiene una lista de espera de otros 18.000, incluidos 4.000 niños.


El acuerdo que no termina de funcionar

En octubre de 2025, bajo presión de Trump y de la opinión pública israelí, Netanyahu firmó el acuerdo que liberó a los últimos rehenes y devolvió los cuerpos de los fallecidos. En enero de 2026, Trump decretó el inicio de la segunda fase. En El Cairo, las negociaciones continúan.

El acuerdo de 20 puntos creó varias instituciones para administrar Gaza en la transición: la Junta de Paz supervisora, el Comité Nacional para la Administración de Gaza —un grupo de tecnócratas palestinos— y la Fuerza de Estabilización de Gaza. Todas existen en papel. Ninguna tiene presencia contundente en el terreno.

El bloqueo es circular y perfecto en su inutilidad: Israel exige que Hamás entregue todas sus armas para que el CNAG pueda empezar a trabajar. Hamás exige que Israel retire sus tropas y cese los ataques para poder desarmarse. Mientras tanto, los ataques continúan, los muertos se acumulan desde el alto el fuego, y las negociaciones en El Cairo giran en torno a cuatro puntos que no terminan de resolverse.

Jared Kushner presentó en enero de 2026 el plan «Nueva Gaza» ante decenas de inversores: cientos de edificios, complejos hoteleros, recuperación económica. Hasta hoy no se puso la primera piedra.

El acuerdo existe. Las instituciones existen. La reconstrucción fue anunciada. Los ataques no cesaron. Los muertos siguen acumulándose. Y Smotrich tiene los planos listos para construir asentamientos sobre los escombros.

Lo que Smotrich llama «renovación urbana»

Mientras las cifras anteriores se acumulan, el ministro de Finanzas Bezalel Smotrich —sancionado por siete países occidentales por incitar a la violencia contra palestinos— anunció desde Sderot que tiene los planos terminados para tres asentamientos en el norte de Gaza y espera solo la firma de Netanyahu. Llamó al proceso «renovación urbana». Describió la destrucción del 83% de las estructuras de Gaza como «la fase de demolición ya completada».

Ese mismo Smotrich que hoy, en el día mil, apareció en un podcast a atribuirse el mérito de haber liberado a los rehenes que él mismo torpedeó durante dos años. El mismo que fue llamado «ministro vergonzoso, ciudadano vergonzoso y humano vergonzoso» por Or Levy, rehén liberado cuya esposa fue asesinada en el festival Nova.

Los 73.066 muertos de Gaza y los 1.200 muertos de Israel del 7 de octubre no son números abstractos. Son personas con nombre, con familia, con historia. Unos murieron en una masacre planificada y ejecutada por un grupo terrorista. Otros murieron en una ofensiva que Amnistía Internacional y la relatora especial de la ONU llaman genocidio y que destruyó el 83% de las estructuras de un territorio donde vivían 2,3 millones de personas.

Que ambas cosas sean ciertas al mismo tiempo no es una contradicción. Es la realidad de mil días de una guerra que nadie con poder para detenerla tuvo suficiente convicción para detener a tiempo — y que Smotrich, en cambio, usó para tener los planos listos.


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Fuentes: Ministerio de Salud de Gaza (cifras de muertos, julio de 2026). UNOSAT / Centro de Satélites de Naciones Unidas, análisis de estructuras dañadas (septiembre de 2025). Naciones Unidas, estimaciones de desplazados, daños económicos y necesidades de reconstrucción. Oficina Central de Estadísticas de Palestina, tasa de desempleo Q4 2025. Programa Mundial de Alimentos, inseguridad alimentaria 2026. Organización Mundial de la Salud, crisis sanitaria en Gaza. Oficina de medios de Hamás, declaración del vocero Ismail Al-Thawabta (2 de julio de 2026). EFE, negociaciones en El Cairo sobre implementación del acuerdo. Amnistía Internacional y Francesca Albanese (relatora especial ONU), calificación de genocidio.

Este artículo tiene propósito informativo y analítico.

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