El dinero que desapareció
La estafa duró cuatro horas. Mover el dinero tomó dos minutos. Conseguir un embargo judicial tomó tres meses. Levantarlo tomó otros tres. Y cuando la justicia finalmente actuó, los fondos ya estaban en criptomonedas diseñadas específicamente para ser irrastreables. Esta es la historia de cómo el dinero de 74.698 víctimas desapareció y por qué probablemente nunca vuelva.








