Los orígenes del totalitarismo
Una mujer judía alemana, refugiada en Nueva York, publica en 1951 un libro de 600 páginas intentando responder la pregunta que obsesionaba a toda una generación: ¿Cómo fue posible?
Una mujer judía alemana, refugiada en Nueva York, publica en 1951 un libro de 600 páginas intentando responder la pregunta que obsesionaba a toda una generación: ¿Cómo fue posible?
En menos de tres semanas, Trump publicó tres cifras distintas de aprobación —50%, 65%, 59%— sin citar una sola encuesta real que las respalde. Mientras tanto, las mediciones independientes lo ubican en 32-34%, su punto más bajo desde el asalto al Capitolio, con la guerra de Irán y los precios de la gasolina pasándole factura.
Musk reactiva su America PAC con hasta 120 millones de dólares para las legislativas de noviembre. Pero esa cifra es calderilla comparada con los 38.000 millones que sus empresas recibieron en contratos y subsidios federales en dos décadas, y los 20 años que lleva SpaceX sin pagar apenas impuestos.
Una niña china de seis años fue la primera persona en el mundo en recibir una terapia CRISPR dirigida al cerebro. Murió siete días después. Meses más tarde, sus propios investigadores publicaron los resultados en Nature como un avance científico, sin mencionar su muerte. Una investigación de Science y Retraction Watch destapó el ocultamiento.
Mientras el ministro Katz le asegura a Washington que Israel se quedará indefinidamente en las «zonas de seguridad» de Gaza, su propio ministerio planea recortar días de reserva y personal de seguridad civil en las comunidades fronterizas más golpeadas por el 7 de octubre. Y mientras tanto, de 24.000 notificaciones de reclutamiento a jóvenes ultraortodoxos, solo 300 fueron procesadas.
Una encuesta de Pew Research a 12.574 estadounidenses muestra que la imagen favorable de los israelíes cayó de 64% a 52% en siete años, mientras la de los palestinos se mantuvo estable. Entre los menores de 30, la inversión ya es total: 58% ve favorablemente a los palestinos contra apenas 32% a los israelíes. Y hasta la propia comunidad judía joven empieza a alejarse.
Seis meses de guerra con Irán, y los aliados de Estados Unidos ya sacan sus conclusiones: Washington retiró un acuerdo nuclear histórico con Arabia Saudita a las 24 horas de firmarlo, el Estrecho de Ormuz sigue bajo control iraní, y hasta Europa busca depender menos de un país que sus propios analistas ya describen como «una fuerza de desorden global».
La extrema derecha no gana primero las elecciones: gana primero el lenguaje. Aplicando el marco del historiador Steven Forti, un repaso de cómo palabras aparentemente neutrales —»orden natural», «narrativa», certezas afirmadas antes de sentencia— normalizaron esta misma semana desde la retórica de ministros israelíes hasta la de un abogado antivacunas.
Trump dice que Israel está «muy contento» con el acuerdo de desarme de Hamás. Israel, a través del portavoz Doron Spielman, Ben-Gvir y el ministro Eli Cohen, lo niega o lo condiciona explícitamente. Y mientras se negocian los detalles de un acuerdo que ni siquiera está firmado, ataques israelíes mataron a nueve personas, incluidos niños.
En una entrevista extensa, el senador Bernie Sanders llama a Trump «el presidente más peligroso en la historia de Estados Unidos», acusa a Netanyahu de genocidio en Gaza, advierte sobre un agente de IA que escapó al control humano, y explica por qué el dinero de los súper PACs es el verdadero obstáculo del movimiento progresista.
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