Multitud celebra sobre tanque militar cerca de valla fronteriza.

Lo que Netanyahu sabía antes del 7 de octubre

Investigación — Las advertencias ignoradas antes del 7 de octubre

Lo que Netanyahu sabía antes del 7 de octubre

Emiratos Árabes Unidos, Egipto, su propio Shin Bet. Tres advertencias explícitas, tres veces que Netanyahu respondió que la amenaza estaba en Cisjordania, no en Gaza. Y la guerra de declaraciones juradas que sigue, dos años después, sin resolverse.

En esta investigación
  1. La llamada de 45 minutos desde Abu Dabi
  2. El intermediario palestino, y la palabra «zilzal»
  3. La reunión del 17 de septiembre que no llevó a nada
  4. Egipto también avisó, por separado
  5. Lo que el aparato de seguridad responde en su defensa
  6. La reacción política: «Nos llevó ciegamente al desastre»
  7. La otra pata de la investigación: Ronen Bar recomendó matar a Sinwar
  8. La noche del 6 al 7 de octubre, minuto a minuto
  9. La guerra de declaraciones juradas
  10. El despido de Bar, y la Justicia que lo frenó
  11. Lo que queda planteado, sin resolver

El presidente de los Emiratos Árabes Unidos, Mohammed Bin Zayed Al Nahyan (MBZ), advirtió al primer ministro Benjamin Netanyahu que Hamás planeaba una gran operación contra Israel apenas diez días antes de la masacre del 7 de octubre de 2023, según una investigación de Haaretz basada en tres fuentes extranjeras de alto nivel. Netanyahu, según ese mismo informe, desestimó la advertencia.

La llamada de 45 minutos desde Abu Dabi

Según la reconstrucción de Haaretz, MBZ llamó a Netanyahu desde el palacio presidencial de Abu Dabi, y ambos hablaron durante unos 45 minutos. El presidente emiratí advirtió que el entonces líder de Hamás, Yahya Sinwar, se estaba preparando para un movimiento significativo que podría provocar un derramamiento de sangre considerable, desestabilizar toda la región, e incluso dañar los Acuerdos de Abraham —el propio marco diplomático que unió a Israel con los Emiratos—.

«El emir explicó que, en su evaluación, Sinwar se estaba preparando para un evento importante. Le dijo a Netanyahu que Israel estaría mejor preparado.» Asesor cercano a MBZ, citado por Haaretz

Según el informe, Netanyahu recibió la advertencia con relativa calma, respondiendo que en su evaluación Hamás tenía intención de actuar específicamente en Cisjordania, y tranquilizó a MBZ asegurándole que Israel estaba preparado «para cualquier escenario». MBZ recomendó, además, buscar una solución económica para Gaza y reducir las tensiones en Cisjordania, para evitar un mayor deterioro.

Lo que confirmó el propio presidente israelí

Isaac Herzog, presidente de Israel y con relación cercana a MBZ, confirmó a Haaretz que el mandatario emiratí ya estaba preocupado desde antes de la guerra: «Me habló mucho de ello en los meses previos a la guerra». MBZ compartió posteriormente su inquietud —»algo está a punto de explotar»— con el entonces director de la CIA, William Burns. Pese a eso, la advertencia que le había hecho directamente a Netanyahu nunca llegó a los jefes del aparato de seguridad israelí: ni el Shin Bet, ni el Mossad, ni el jefe del Estado Mayor de las FDI sabían de esa llamada.

El intermediario palestino, y la palabra «zilzal»

La fuente original de la advertencia de MBZ era, según la investigación, un asesor cercano —un palestino que había emigrado de Gaza a Abu Dabi años antes y mantenía contactos activos en la Franja—. Ese mismo intermediario tenía además vínculos tanto con Hamás como con funcionarios de seguridad israelíes.

Según la reconstrucción, en septiembre de 2023 Sinwar ya había advertido, a través de ese intermediario, que estaba preparando un «zilzal» —terremoto, en árabe—, y más tarde describió lo que planeaba directamente como «la madre de todas las sorpresas» y «una operación aterradora». Ese mensaje llegó primero a la dirección de los Emiratos, y el 15 de septiembre, al propio Shin Bet. Ronen Bar, entonces jefe de la agencia, informó a Netanyahu sobre la advertencia de Sinwar.

La reunión del 17 de septiembre que no llevó a nada

Dos días después, altos cargos de defensa realizaron una evaluación de seguridad. Bar advirtió en esa reunión que Israel estaba «en curso de colisión», y recomendó un paso ofensivo contundente o, alternativamente, medidas defensivas más estrictas en Gaza y Cisjordania antes de las festividades judías. La discusión terminó sin que se tomara ninguna decisión concreta.

La conclusión que llevó a MBZ a llamar directamente

Fue recién después de esa reunión sin resultados que la dirección de los Emiratos concluyó que Israel no había respondido adecuadamente a la información recibida —y ahí fue cuando MBZ decidió contactar personalmente a Netanyahu, según reconstruye el informe—.

Egipto también avisó, por separado

La investigación de Haaretz señala que, aproximadamente en el mismo período, el jefe de inteligencia egipcio, Abbas Kamel, también contactó a Netanyahu, advirtiendo sobre «algo inusual, una operación aterradora» que Hamás estaría planeando. La respuesta de Netanyahu fue prácticamente idéntica a la que le había dado a MBZ: aseguró que Israel tenía el control de la situación en Gaza, y que estaba concentrando su atención y despliegue de tropas en Cisjordania.

Un patrón que se repite tres veces, según la investigación: tres advertencias explícitas y de fuentes de altísimo nivel —el Shin Bet propio, el presidente de los Emiratos, y el jefe de inteligencia egipcio—, y en las tres, la misma respuesta de Netanyahu: la amenaza real estaba en Cisjordania, no en Gaza.

Netanyahu no mencionó ninguna de estas llamadas de advertencia en una discusión posterior sobre Gaza y Hamás, realizada el 1° de octubre —apenas seis días antes del ataque—. Un alto funcionario del Shin Bet consultado por la investigación sostuvo que, de haberse conocido estas advertencias, podrían haber cambiado por completo la forma en que los responsables de seguridad interpretaron las señales previas de Sinwar y su retirada de las negociaciones.

Lo que el aparato de seguridad responde en su defensa

Frente a la interpretación de que el resultado del 7 de octubre podría haberse evitado, buena parte del propio aparato de seguridad israelí ofrece una defensa distinta, centrada en los límites reales de la inteligencia disponible esa misma noche.

El argumento de los tiempos

Según funcionarios de seguridad consultados, la imagen de inteligencia disponible para el Shin Bet y la Inteligencia Militar la noche del 6 al 7 de octubre era parcial, y no aportaba suficiente claridad sobre las intenciones ofensivas inmediatas de Hamás —parte de la información, incluso, era compatible con señales de rutina dentro de Gaza—. Sostienen que aun si Netanyahu o el ministro de Defensa se hubieran involucrado esa madrugada, convocar una evaluación política, construir un panorama de inteligencia completo y tomar decisiones habría llevado tiempo suficiente como para que la propia discusión se solapara con el inicio real del ataque.

La reacción política: «Nos llevó ciegamente al desastre»

Tras la publicación del informe de Haaretz, la Oficina del Primer Ministro lo negó de forma categórica.

«¡Una mentira! El primer ministro Netanyahu no habló con el presidente de los Emiratos Árabes Unidos durante el periodo en cuestión y no recibió ninguna advertencia de su parte.» Oficina del Primer Ministro de Israel

El exprimer ministro Naftali Bennett, sin embargo, respaldó públicamente la veracidad del informe.

«Sé con certeza que el informe es cierto. Mohammed bin Zayed de los Emiratos advirtió a Netanyahu que Sinwar planeaba una operación. Abbas Kamel, jefe de la Inteligencia General egipcia, también advirtió a Netanyahu días antes de la masacre de que se estaba planeando una gran operación.» Naftali Bennett, exprimer ministro, en 103FM
«Netanyahu nos llevó ciegamente directamente a este terrible desastre. Estaba tan inmerso en su concepción de que Hamás era un activo y, a pesar de recibir advertencias explícitas, no hizo nada. Tiene responsabilidad directa por este desastre, no solo responsabilidad ministerial por ser primer ministro, sino responsabilidad directa porque construyó Hamás durante 15 años y no hizo nada.» Naftali Bennett

Consultado sobre cómo habría actuado él mismo ante una advertencia similar, Bennett fue específico.

«En una situación similar, si hubiera recibido un cuarto de advertencia cuando era primer ministro, habría corrido hacia el Sur. Eso es lo que siempre hago: reunirme con los comandantes y los soldados de observación, convocar al jefe del Estado Mayor de las FDI y al jefe del Shin Bet, aumentar la alerta y las defensas, y prepararme para acciones ofensivas si es necesario.» Naftali Bennett

Gadi Eisenkot, hoy presidente del partido Yashar y en 2023 miembro del gabinete de guerra, fue igual de duro.

«Cada vez más indicios indican que Netanyahu condujo a Israel ciegamente al fracaso del 7 de octubre. Recibió una advertencia explícita, días antes de la masacre, del presidente de los Emiratos Árabes Unidos sobre las intenciones de Sinwar, pero no informó a los jefes del aparato de defensa. ¿Quién no despertó a quién?» Gadi Eisenkot
«Los que le rodean repiten la patética teoría de la conspiración y la traición, inventando la frase más ridícula a la que un líder podría aferrarse: ‘No me despertaron’. Netanyahu recibió decenas de advertencias antes del 7 de octubre y las ignoró todas. No está en forma.» Gadi Eisenkot

Eisenkot anunció que su partido buscará establecer una comisión estatal de investigación apenas se forme el próximo gobierno: «Aclarará lo que Netanyahu sabía y no sabía, llegará a la verdad y evitará el próximo desastre».

La otra pata de la investigación: Ronen Bar recomendó matar a Sinwar

Menos de una semana antes del ataque, el 1° de octubre de 2023, Ronen Bar se reunió con Netanyahu y recomendó llevar a cabo un asesinato selectivo del propio Sinwar, junto a una serie de ataques adicionales contra otros altos cargos de Hamás. Según una fuente de seguridad, Bar le dijo a Netanyahu que el Shin Bet había identificado que Hamás estaba «preparando algo extremo», usando de nuevo la palabra «terremoto» en esa misma conversación. Netanyahu no aceptó la recomendación de actuar contra Sinwar.

Confirmación directa de una fuente de seguridad

«Los informes que han surgido recientemente sobre este asunto son acertados», confirmó la fuente de seguridad consultada, validando de forma independiente el contenido central de la investigación de Haaretz.

La noche del 6 al 7 de octubre, minuto a minuto

En su propia declaración jurada, Bar reconstruyó la secuencia exacta de esa madrugada. A las 23:00 del 6 de octubre, oficiales militares del sur recibieron actualizaciones sobre actividad fuera de lo común en Gaza. A la 1:33 de la madrugada del 7 de octubre, un equipo del Shin Bet fue enviado al sur, ante el temor de un ataque de infiltración concentrado. A las 3:03, la agencia emitió una alerta formal sobre la posibilidad de un ataque. A las 4:30, realizó una evaluación situacional. Y a las 5:15, Bar escribió que ordenó actualizar al secretario militar de Netanyahu sobre lo que estaba ocurriendo.

23:00, 6 de octubre

Oficiales del sur reciben actualizaciones sobre actividad inusual en Gaza.

01:33, 7 de octubre

Equipo del Shin Bet enviado al sur, ante temor de infiltración concentrada.

03:03

El Shin Bet emite una alerta formal sobre posible ataque.

04:30

Evaluación situacional interna.

05:15

Bar ordena informar al secretario militar de Netanyahu. Según el propio Netanyahu, en esa evaluación «no hubo alerta de guerra».

06:29 aprox.

Comienza el ataque de Hamás —poco más de una hora después de la última actualización a Netanyahu—.

Lo que Netanyahu sostiene, palabra por palabra

«La afirmación de Bar de que advirtió de la guerra, que alertó a todos, es mentira. Su ceguera es el mayor fallo de inteligencia que Israel haya visto jamás», escribió Netanyahu el 26 de abril de 2025 en su propia declaración jurada, agregando que Bar tampoco lo despertó esa noche, y que ni siquiera alertó a los escuadrones locales de emergencia ni a los jefes de seguridad de los kibutzim del sur, ni ordenó evacuar el festival de música Nova —el lugar donde murieron 393 personas, la mayor cifra de víctimas de toda la masacre—.

La guerra de declaraciones juradas

El enfrentamiento entre Netanyahu y Bar se convirtió, con el correr de los meses, en un intercambio judicial de declaraciones juradas cada vez más ácido, presentado ante el Tribunal Superior de Justicia israelí. Netanyahu buscó desacreditar sistemáticamente la competencia profesional de Bar, citando episodios previos al 7 de octubre donde el propio jefe del Shin Bet había subestimado a Hamás.

Las citas que Netanyahu usó contra Bar:

— 8 de enero de 2023: cuando Netanyahu propuso atacar a Saleh al-Arouri (comandante fundador del ala militar de Hamás, asesinado recién un año después en Beirut), Bar habría respondido: «No creo que sea la decisión correcta, podría poner a la agencia en una situación complicada».

— 12 de febrero de 2023, sobre Sinwar: «Sinwar es inteligente. No arrastrará a Gaza a una guerra.»

— 3 de octubre de 2023 —cuatro días antes de la masacre—: un informe del Shin Bet sostenía que el entendimiento tácito de «silencio por comodidad» entre Israel y Hamás «tiene el potencial de mantener estable el enclave».

Bar, por su parte, presentó en su propia declaración jurada una acusación de naturaleza completamente distinta: sostuvo que Netanyahu decidió despedirlo por una serie de acciones que representaban amenazas políticas directas para el primer ministro, no por incompetencia profesional.

Los tres motivos que Bar atribuye a su despido

Su negativa a aprobar medidas de seguridad que habrían retrasado el testimonio de Netanyahu en sus propias audiencias penales; las investigaciones del Shin Bet sobre figuras cercanas al primer ministro y sobre el propio 7 de octubre; y su insistencia en formar una Comisión Estatal de Investigación, a la que el gobierno se oponía frontalmente.

Bar escribió además que Netanyahu le había pedido vigilar a civiles activos en el movimiento de protesta contra el gobierno, y proporcionar detalles sobre sus identidades —»se me dejó clara la expectativa de vigilar ‘a quienes financian las protestas'», es decir, seguir el dinero—. Según Bar, esas solicitudes se hicieron deliberadamente fuera de registro, después de reuniones de trabajo, para no quedar grabadas. Netanyahu calificó esa acusación de «infundada, desconectada de la realidad y que cambia según las circunstancias» —sin especificar a qué circunstancias se refería—.

«Si ahora mismo caminas por la calle y alguien viene hacia ti con un claxon en la oreja y se niega a dejarte en paz —y le están pagando por hacerlo— ¿está permitido?» Benjamin Netanyahu, a Ronen Bar, según la declaración jurada de este último, sobre las protestas en su contra

La respuesta de Bar a esa pregunta quedó registrada de forma escueta: «No sé cómo decírtelo».

El despido de Bar, y la Justicia que lo frenó

Bar fue finalmente destituido por el gobierno en marzo de 2025, bajo el argumento de una «falta de confianza» entre él y el primer ministro —que, según Bar, ya existía desde el propio 7 de octubre—. La Fiscalía General, que normalmente representaría al gobierno en una decisión de este tipo, se opuso enérgicamente a la medida, alegando que no se había seguido el procedimiento correspondiente.

La acusación de fondo de los peticionarios

Quienes impugnaron judicialmente el despido sostuvieron que la remoción de Bar fue política, no profesional, y que derivaba directamente de las investigaciones que su propia agencia llevaba adelante sobre dos casos que involucraban a figuras cercanas a Netanyahu: el caso de los documentos filtrados, y el llamado «Qatargate» —una presunta trama de corrupción entre el Gobierno israelí, Qatar, y financiamiento vinculado a Hamás—.

El presidente del Tribunal Supremo, Isaac Amit, junto al vicepresidente Noam Sohlberg y la jueza Daphne Barak-Erez, falló en mayo de 2025 que la decisión de despedir a Bar se había tomado «sin fundamentos» y sin haberse celebrado una audiencia formal sobre el caso. En una audiencia posterior, el 8 de abril de 2025, el propio tribunal presionó por una salida negociada, solicitando declaraciones juradas separadas al gobierno y al Colegio de Abogados, buscando evitar que un asunto de naturaleza esencialmente legislativa terminara resuelto por vía judicial.

Lo que queda planteado, sin resolver

Dos años después de la masacre, el expediente completo —las advertencias de MBZ y de Egipto, la recomendación desestimada de asesinar a Sinwar, la secuencia exacta de la madrugada del 7 de octubre, y el enfrentamiento judicial entre Netanyahu y Bar— sigue sin una resolución institucional definitiva. Ninguna comisión estatal de investigación independiente se formó todavía, pese a que la oposición la reclama de forma sostenida desde el propio día después del ataque. Lo que sí está confirmado, con múltiples fuentes coincidiendo en lo esencial pese a las versiones enfrentadas en los detalles, es que hubo advertencias explícitas de al menos tres fuentes de altísimo nivel —el propio Shin Bet, el presidente de los Emiratos, y el jefe de inteligencia egipcio— en los diez días previos a la masacre, y que en ninguno de esos tres casos la respuesta de Netanyahu llevó a movilizar al aparato de defensa israelí antes de que comenzara el ataque.


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