Ben-Gvir: lo que el Jerusalem Post prefirió no contar

Ben-Gvir: lo que el Jerusalem Post prefirió no contar
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Ben-Gvir: lo que el Jerusalem Post prefirió no contar

El Jerusalem Post publicó un artículo preguntando por qué medio millón de israelíes apoyan a Ben-Gvir. La respuesta que ofrece es «trauma nacional acumulado» y «realismo». Lo que el artículo omite deliberadamente es más revelador que lo que dice. Bastión completa el cuadro.

Bastión · Análisis · Junio 2026

El Jerusalem Post es uno de los medios en inglés más influyentes de Israel y uno de los más leídos por la audiencia judía internacional. Cuando publica un artículo preguntando por qué tantos israelíes apoyan a Itamar Ben-Gvir, el actual Ministro de Seguridad Nacional, y responde que ese apoyo refleja «una evaluación sobria» y «trauma nacional acumulado» más que «extremismo o activismo irracional» — eso no es periodismo neutro. Es construcción de narrativa.

El artículo es sofisticado. Reconoce que Ben-Gvir «causa problemas diplomáticos» y que sus métodos son «provocativos». Pero inmediatamente encuadra ese reconocimiento dentro de una historia de víctima — décadas de concesiones fallidas, Oslo traicionado, Gaza evacuada y convertida en base de Hamas. Y concluye que el apoyo a Ben-Gvir es «comprensible» dado ese contexto.

Lo que el artículo no cuenta es lo que permite entender quién es realmente Ben-Gvir. Y por qué su presencia en el gabinete israelí no es un accidente sino una necesidad política calculada.

Lo que el Jerusalem Post omitió — los hechos

El perfil que el artículo no menciona

  • Condenado por terrorismo: Ben-Gvir fue declarado culpable por los propios tribunales israelíes de apoyo a organización terrorista e incitación al racismo — la organización Kach, designada terrorista por Israel, EEUU y la UE
  • Rechazado por el IDF: El ejército israelí lo consideró demasiado extremista para servir. No lo rechazó Hamas — lo rechazó el ejército de Israel
  • El retrato de Goldstein: Tenía colgado en su casa un retrato de Baruch Goldstein — el hombre que en 1994 masacró a 29 palestinos mientras rezaban en la Cueva de los Patriarcas en Hebrón. No como advertencia histórica — como figura de admiración
  • La torta con la horca: Cuando el Knesset aprobó la pena de muerte para terroristas, Ben-Gvir celebró con una torta decorada con una horca y champagne. Un ministro de un gobierno democrático festejando la muerte institucionalizada con pastelería temática
  • La visita a los detenidos de la flotilla: Visitó personalmente a los activistas detenidos de la flotilla humanitaria — no para supervisar el trato, sino para confrontarlos. Cambió unilateralmente la política del gabinete por su propia iniciativa

Ninguno de estos datos aparece en el artículo del Jerusalem Post. El retrato de Goldstein no existe. La condena por terrorismo no existe. La torta con la horca no existe. El artículo habla de «estilo áspero» y «métodos provocativos» — como si estuviéramos describiendo a un político con modales rudos, no a un hombre condenado por apoyar el terrorismo que celebra la pena de muerte con champagne.

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La estructura de la narrativa: cómo se normaliza lo inaceptable

El artículo del Jerusalem Post es un ejemplo clásico de lo que se conoce como corrimiento de la Ventana de Overton — el proceso por el cual ideas que antes eran consideradas inaceptables se vuelven primero «comprensibles», luego «razonables» y finalmente «normales».

La estructura es precisa:

La arquitectura de la normalización

Cómo funciona el artículo paso a paso

Paso 1 — La concesión aparente: «Ben-Gvir causa problemas diplomáticos.» Parece crítico. Genera confianza en el lector.

Paso 2 — El pivot hacia la víctima: «Pero hay que entender el trauma israelí.» El foco se desplaza de las acciones de Ben-Gvir a la historia de sufrimiento israelí.

Paso 3 — La historia de concesiones fallidas: Oslo, Camp David, la retirada de Gaza. Todo presentado como prueba de que «la moderación no funciona.» Sin mencionar qué pasó con los palestinos en cada uno de esos episodios.

Paso 4 — La humanización de los votantes: «500.000 israelíes razonables lo apoyan.» No son extremistas — son personas normales con trauma acumulado. Si gente normal lo apoya, no puede ser tan extremo.

Paso 5 — La conclusión: «No es radicalismo, es realismo.» Ben-Gvir queda legitimado como respuesta lógica a un entorno hostil.

El artículo reconoce que Ben-Gvir «causa problemas» y en el mismo movimiento explica por qué esos problemas son comprensibles. Es defensa solapada con apariencia de análisis equilibrado.

Por qué Netanyahu lo necesita — y lo fue a buscar

El artículo del Jerusalem Post presenta el apoyo a Ben-Gvir como fenómeno popular espontáneo. La realidad política es más específica.

Ben-Gvir se fue de la coalición cuando Netanyahu aceptó el acuerdo de cese al fuego en Gaza. No se fue porque discrepara ideológicamente — se fue para presionar. Y Netanyahu fue a buscarlo de vuelta porque sin él y sin Smotrich la coalición colapsa.

Sin coalición, Netanyahu pierde el gobierno. Si pierde el gobierno, enfrenta sus juicios por corrupción sin el paraguas del poder. La ecuación es simple y brutal: Netanyahu necesita a Ben-Gvir para sobrevivir judicialmente. Ben-Gvir necesita a Netanyahu para tener poder. No es ideología compartida — es dependencia mutua de supervivencia.

Lo que el Jerusalem Post llama «500.000 israelíes con trauma acumulado» es también la base electoral que hace matemáticamente necesario a un hombre condenado por terrorismo para gobernar Israel. Eso no es un detalle menor en el análisis — es la explicación central de por qué Ben-Gvir existe en el gabinete.

Lo que el artículo no pregunta

El artículo del Jerusalem Post hace una pregunta — ¿por qué tantos israelíes apoyan a Ben-Gvir? — y responde con el trauma israelí. Hay preguntas que no hace:

¿Cuántos palestinos han muerto desde octubre de 2023? El artículo habla de «miles de israelíes asesinados en el último siglo» — sin mencionar los más de 50.000 muertos en Gaza desde octubre de 2023, incluyendo más de 15.000 niños según cifras de organismos internacionales.

¿Qué es el bloqueo de Gaza? El artículo habla de la retirada israelí de Gaza en 2005 como un capítulo doloroso. No menciona que desde 2007 Gaza está bajo bloqueo terrestre, marítimo y aéreo — con restricciones sobre qué alimentos, materiales de construcción y medicamentos pueden entrar.

¿Qué pasó en los Acuerdos de Oslo con los asentamientos? El artículo presenta Oslo como una concesión israelí traicionada por los palestinos. No menciona que la población de colonos en Cisjordania pasó de 250.000 a más de 700.000 durante el mismo período en que se negociaba la paz.

Contar solo la mitad de la historia con impecable precisión periodística es la forma más efectiva de desinformar. El Jerusalem Post lo hace con maestría.

Por qué importa nombrar esto

Este análisis no es un ataque a Israel como país ni a la sociedad israelí. Es un análisis de cómo funciona la narrativa mediática cuando un medio con credibilidad internacional construye el marco dentro del cual se interpreta la realidad.

Ben-Gvir es un hombre condenado por terrorismo por sus propios tribunales, rechazado por su propio ejército, que celebra la pena de muerte con tortas y champagne, que tenía en su casa el retrato de un asesino masivo, y que hoy es Ministro de Seguridad Nacional de Israel.

Llamar a eso «trauma nacional acumulado» y «realismo» no es periodismo equilibrado. Es ambivalencia narrativa con cintura editorial — defensa solapada con apariencia de análisis crítico.

Reconocerlo no requiere ignorar el sufrimiento israelí real. Requiere negarse a que ese sufrimiento sea usado como cobertura para normalizar lo que no debería ser normal.


Fuente analizada: «¿Por qué tantos israelíes siguen apoyando a Ben-Gvir? Y qué revelan sus acciones», The Jerusalem Post en español, junio 2026. Datos sobre Ben-Gvir: Registros judiciales israelíes, condena por apoyo a organización terrorista Kach (2007). Haaretz, cobertura del caso Goldstein y conexiones de Ben-Gvir. Times of Israel, cobertura de la celebración de la pena de muerte. Datos sobre Gaza: OCHA (Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de la ONU), informe mayo 2026. UNICEF, cifras de víctimas infantiles. Asentamientos: B’Tselem (organización israelí de derechos humanos), estadísticas de población de colonos 1993-2026.

Este artículo tiene propósito analítico e informativo.

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