Perú — Septiembre de 2026
Perú, entre Washington y Pekín: el precio del Escudo
Rubio ofrece cooperación en seguridad y ataca en la misma columna a China, el socio comercial que representa seis veces más comercio que Estados Unidos. Fujimori responde: «No me voy a meter entre la pelea de ambos países.»
- El ingreso formal al Escudo de las Américas
- La columna de Rubio que encendió todo
- El litigio de Chancay, en el trasfondo
- La respuesta china, sin filtros
- «El hemisferio occidental no es el patio trasero de nadie»
- La advertencia de un politólogo peruano
- Fujimori: «No me voy a meter en la pelea»
- Lo que EE.UU. puso sobre la mesa
- La asimetría comercial, en números
- Por qué el equilibrio es tan difícil de sostener
El ingreso de Perú a la coalición de seguridad regional impulsada por Washington formaliza una nueva etapa de cooperación con Estados Unidos, pero expone al gobierno de la presidenta Keiko Fujimori a un riesgo concreto: poner en tensión la relación comercial con China, su principal socio comercial e inversor desde hace más de una década.
El ingreso formal al Escudo de las Américas
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, culminó en Lima una gira de tres días por Sudamérica —que incluyó Colombia y Ecuador— con una reunión de más de una hora en Palacio de Gobierno junto a la mandataria peruana. La visita formalizó el ingreso de Perú al Escudo de las Américas, la coalición de seguridad regional contra el crimen organizado transnacional impulsada por la Casa Blanca, en la que ya participan 14 gobiernos de la región.
La columna de Rubio que encendió todo
Días antes de la visita, Rubio publicó una columna de opinión en un periódico local dedicando buena parte del texto a cuestionar directamente la presencia china en Perú.
Frente a esas acusaciones, Rubio presentó al sector privado estadounidense como la alternativa: inversión «abierta e impulsada por el mercado» que, según su argumento, preserva la propiedad peruana y protege los intereses del país.
El litigio de Chancay, en el trasfondo
El conflicto puntual que motivó la columna
Rubio se refirió específicamente al litigio que la naviera estatal china Cosco —propietaria del puerto de Chancay, construido en Perú con una inversión de 1.300 millones de dólares— inició contra el propio Estado peruano, buscando quedar excluida de la supervisión y control de tarifas, bajo el argumento de que se trata de un puerto privado y no de una concesión estatal.
La respuesta china, sin filtros
China no tardó en reaccionar. A través de su embajada en Lima, defendió el derecho soberano de los países latinoamericanos a elegir libremente a sus socios, y rechazó de plano ejercer cualquier tipo de presión geopolítica sobre Perú.
El argumento comercial de fondo
«China se mantiene por doce años consecutivos como el mayor socio comercial de Perú, y Perú constituye el tercer mayor país exportador de América Latina hacia China», remarcó la embajada, insistiendo en que «la cooperación comercial bilateral se basa en el principio de beneficio mutuo y ganancias compartidas».
«El hemisferio occidental no es el patio trasero de nadie»
La embajada china fue todavía más directa en otro pasaje de su respuesta, apuntando sin nombrarlo al propio concepto que usa Washington para referirse a la región.
La advertencia de un politólogo peruano
Para Alonso Cárdenas, politólogo y docente de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, el dilema que enfrenta la diplomacia peruana no es nuevo, pero hoy resulta considerablemente más complejo.
El excanciller Miguel Rodríguez Mackay tuvo una lectura más moderada, calificando la adhesión al Escudo de las Américas como un «punto de inflexión positivo» en la relación bilateral con Washington, dado que la seguridad es hoy una de las principales preocupaciones del Estado peruano. Aun así, coincidió en que Lima debe sostener una posición de equilibrio estratégico frente a ambas potencias.
Fujimori: «No me voy a meter en la pelea»
Keiko Fujimori abordó directamente las tensiones diplomáticas entre Washington y Pekín en declaraciones a RPP, tras el anuncio oficial de la incorporación de Perú al Escudo de las Américas.
Sobre las preocupaciones de soberanía nacional, la mandataria fue igual de directa, remarcando el marco constitucional vigente.
Fujimori destacó además el intercambio de inteligencia como uno de los resultados concretos ya obtenidos.
Un caso concreto citado por la propia presidenta
«Hace algunos días atrás se pudo lograr la captura de un delincuente de la banda criminal ‘Los Pulpos’. Y este se encontraba en Bolivia. Esta información nos llegó a través del FBI. Y pudo la Policía boliviana y la Policía peruana actuar en conjunto», relató, subrayando el respaldo de su gabinete, encabezado por Luis Galarreta, para «enfrentarnos» a la inseguridad ciudadana con estas nuevas herramientas de coordinación regional.
Rubio, por su parte, se mostró optimista sobre el futuro de la relación bilateral.
Lo que EE.UU. puso sobre la mesa
Los compromisos anunciados por la embajada de EE.UU.:
— Transferencia de dos aeronaves King Air 360ER a la Marina de Guerra peruana, dentro de un paquete de asistencia valuado en 35 millones de dólares (incluye capacitación y mantenimiento), orientado en parte a combatir la pesca ilegal.
— 20 millones de dólares en financiamiento militar extranjero para el año fiscal 2026.
— Más de un millón de dólares en programas educativos y culturales, incluidos fondos Fulbright.
— La llegada, en febrero de 2027, del buque hospital USNS Comfort a la costa norte peruana, para apoyar la respuesta ante el fenómeno El Niño.
Rubio remarcó, además, un cambio de enfoque respecto a administraciones estadounidenses anteriores.
La asimetría comercial, en números
El contraste entre el gesto de seguridad de Washington y el peso económico real de Pekín queda claro con los propios datos oficiales peruanos.
| Indicador (2025) | Con China | Con EE.UU. |
|---|---|---|
| Exportaciones peruanas | $32.628M | $8.892M |
| % del total exportado | 36,2% | — |
| % del total importado | 31,3% | — |
El intercambio comercial con China alcanzó los 51.709 millones de dólares en 2025 —cinco veces más que hace 16 años, cuando entró en vigencia el Tratado de Libre Comercio entre ambos países—. Las exportaciones peruanas a China estuvieron impulsadas sobre todo por minerales: el cobre y sus concentrados sumaron 20.432 millones de dólares (+30,8% interanual), seguidos por el oro (2.100 millones, +138,7%), la plata (1.431 millones) y el plomo (1.285 millones).
Las exportaciones peruanas a Estados Unidos, en cambio, sumaron 8.892 millones de dólares, lideradas por arándanos, uvas, oro y productos de cobre con mayor valor agregado —a lo que se sumaron compras peruanas de combustibles y bienes de capital estadounidenses por 10.415 millones de dólares—.
La inversión china acumulada
China mantiene una cartera minera valuada en unos 16.000 millones de dólares en Perú, y un total aproximado de 30.000 millones de dólares invertidos en el país —con el megapuerto de Chancay, una inversión acumulada de 3.000 millones de dólares, como su proyecto de infraestructura más visible y como apuesta declarada para convertir a Perú en un centro logístico regional—.
Por qué el equilibrio es tan difícil de sostener
Algunos analistas advirtieron que, más allá de la afinidad ideológica que pueda existir entre el canciller Carlos Espá y Washington, Perú no puede permitirse poner en riesgo el vínculo con su mayor mercado de exportación. El desafío urgente para la Cancillería peruana es desarrollar, de forma paralela y sin fricciones evitables, su relación con ambas potencias al mismo tiempo —un ejercicio de equilibrio cada vez más difícil de sostener, en momentos en que Washington y Pekín compiten abiertamente por posicionarse como el socio estratégico preferente de la región.
Bastión se sostiene con trabajo, no con publicidad. Si esto te aportó algo, invitame un café.
☕ Invitame un café