Mapa global El Niño mostrando temperaturas oceánicas cálidas en el Pacífico.

El Niño parte en dos a Sudamérica

El Niño golpea a toda Sudamérica: inundaciones, sequías y estados de emergencia en ocho países
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Fenómeno El Niño
El Niño parte en dos a Sudamérica

Mientras el sur de Brasil y el litoral argentino-paraguayo se inundan, la Amazonía y buena parte de los Andes se queman por sequía. Un mismo fenómeno, dos desastres opuestos y simultáneos.

El fenómeno El Niño está alterando los patrones de lluvia y temperatura en todo el continente, con consecuencias que van de inundaciones y desbordes de ríos a sequías, olas de calor e incendios forestales. Aunque sus efectos varían según la geografía de cada país, las emergencias ya comprometen a comunidades enteras, sistemas de agua potable, infraestructura y producción agrícola de la región, con la posibilidad de que el fenómeno mantenga una intensidad elevada durante los próximos meses.

Qué es El Niño, en criollo

El Niño es la fase cálida de un patrón climático del Pacífico ecuatorial llamado ENOS (El Niño–Oscilación del Sur); su fase fría es La Niña. Normalmente, los vientos que soplan de este a oeste empujan las aguas más cálidas del océano hacia Indonesia y Australia. Cuando esos vientos se debilitan —algo que puede durar semanas o meses—, esa agua caliente se desplaza hacia el Pacífico oriental, frente a las costas de Perú y Ecuador, con temperaturas superficiales que pueden superar los 4°C por encima de lo normal. El fenómeno ocurre cada dos a siete años, con intensidad variable, y esta vez los organismos meteorológicos de la región proyectan una probabilidad superior al 90% de que se mantenga «fuerte a muy fuerte» durante el verano austral.

País por país

Perú Sequía + inundaciones

El calentamiento inusual del mar obligó al Ministerio de la Producción a suspender temporalmente la primera temporada de pesca de anchoveta en la zona norte-centro, para proteger el recurso. El país vive un escenario de extremos: lluvias torrenciales e inundaciones en la costa (sobre todo en Tumbes) y en Lima, mientras las zonas altoandinas y amazónicas sufren sequía severa. El Gobierno declaró estado de emergencia en 707 distritos de 17 departamentos por el riesgo de escasez de agua en el período de lluvias 2026–2027.

Ecuador Inundaciones

Más de tres semanas de lluvias continuas desbordaron ríos como el San Francisco y el Esmeraldas, activando la alerta roja nacional. Entre 14.400 y más de 17.000 personas resultaron afectadas, con miles de viviendas dañadas y cerca de 1.700 hectáreas de cultivos anegadas. El agua marina entre 6°C y 8°C por encima de lo normal frenó el afloramiento de nutrientes y forzó la migración de atunes y bonitos, golpeando a la pesca. Mientras la costa se inunda, la Sierra Centro enfrenta una ola de incendios forestales por estrés térmico.

Colombia Sequía

El Ideam registró una anomalía récord de +3,49°C en la superficie del Pacífico ecuatorial. La caída de caudales —incluido el río Magdalena— presiona el sistema hidroeléctrico y obliga a racionar agua en varios municipios. Las sequías e incendios forestales ponen en riesgo hasta el 30% de la producción nacional de alimentos, y la ONU estima que cerca de 4,3 millones de personas están en situación de vulnerabilidad por estrés hídrico. Pese a todo, Quibdó, el Chocó y Buenaventura sufrieron inundaciones y marejadas en simultáneo.

Bolivia Inundaciones + sequía

En Santa Cruz, las crecidas inundaron más de 15.000 hectáreas de cultivos. En paralelo, el altiplano occidental y el sur del país enfrentan déficit de lluvia y calor extremo, y el Chaco boliviano sufre calor y sequía que golpean a la agricultura y la ganadería. Las proyecciones muestran que la probabilidad de déficit hídrico hacia fin de año subió del 28% al 66%.

Brasil El país más golpeado

Las crecidas de los ríos Paraná y Uruguay afectaron a más de 527.000 personas en 146 municipios de Río Grande del Sur. En el extremo opuesto, la Amazonía vive un estrés hídrico severo: los incendios forestales en Amazonas subieron 253% en las primeras semanas de octubre, con estado de emergencia en más de 36 municipios y humo tóxico que suspendió clases en Manaos. Un estudio de la Universidad de Chicago proyecta hasta 13.300 muertes por calor extremo en Brasil durante el verano austral, concentradas en el Norte y el Nordeste.

Venezuela Sequía

La sequía atípica reduce el caudal de los ríos principales y presiona un sistema eléctrico muy dependiente de pocas centrales hidroeléctricas. El cambio climático también favoreció la proliferación de mosquitos, con aumento de casos de dengue, malaria, zika y chikungunya.

Paraguay Inundaciones

Las crecidas del río Paraná obligaron a más de 600 familias a evacuar en Alto Paraná, Misiones, Ñeembucú e Itapúa. En Ciudad del Este y Hernandarias hubo casas sumergidas hasta el techo. Las represas binacionales de Itaipú y Yacyretá debieron abrir compuertas para descargar el exceso de agua, y el Ejército paraguayo se movilizó para tareas de rescate.

Argentina Inundaciones

Más de 400 personas resultaron afectadas en Corrientes y Entre Ríos. En la isla Apipé, sobre el Paraná, se evacuó a 57 habitantes con un 40% del territorio bajo agua. En Paso de los Libres el río Uruguay alcanzó los 8,81 metros, por encima del nivel de evacuación, y en Concordia y Monte Caseros se cortó el tránsito urbano. Se proyecta que el fenómeno siga fuerte hasta inicios de 2027.

Uruguay El que sale beneficiado

Es la excepción regional: las lluvias por encima del promedio favorecen la humedad del suelo y abren una ventana para aumentar exportaciones agrícolas, justo cuando otros países de la región sufren mermas productivas. El contrapeso es el riesgo de inundaciones fluviales en la cuenca del Plata, que ya llevó al cierre preventivo de pasos fronterizos con Argentina por superar niveles de alerta hidrológica.

El dato que resume la paradoja

527.000
personas afectadas por inundaciones en Río Grande del Sur, Brasil
253%
aumento de incendios en el Amazonas brasileño en octubre
4,3 M
personas vulnerables por estrés hídrico en Colombia
13.300
muertes proyectadas por calor extremo en Brasil este verano
Por qué pasan las dos cosas a la vez

No es una contradicción: El Niño desplaza el patrón de lluvias a escala continental. Donde antes llovía, ahora no llueve —y viceversa—. Por eso el sur de Brasil, el litoral del Paraná-Uruguay y la costa de Ecuador se inundan, mientras la Amazonía, el altiplano boliviano, el interior colombiano y buena parte de los Andes peruanos y ecuatorianos se secan y se incendian. Es el mismo fenómeno climático produciendo efectos geográficamente opuestos al mismo tiempo.

Lo que queda claro, país por país, es que ningún gobierno de la región está lidiando con «el clima»: está lidiando, en simultáneo, con inundar un pueblo y apagar un incendio a 2.000 kilómetros, con el mismo presupuesto de emergencia y el mismo fenómeno como causa.


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Fuentes: GDA/La Nación (Argentina) · Agencia Brasil · O Globo (Brasil) · El País (Uruguay) · El Tiempo (Colombia) · El Comercio (Perú) · El Nacional (Venezuela) · EFE · AFP · AP.

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