Discurso completo — Documento primario
Discurso completo de los Emiratos ante la ONU
Transcripción completa del discurso pronunciado por el ministro de Estado y de Asuntos Exteriores, Khalifa bin Shaheen Al Marar, el 28 de septiembre de 2026.
En nombre de Dios, el compasivo y misericordioso, Señor Presidente, nuestra región y el mundo están sumidos en una etapa de rápidas transformaciones, caracterizada por retos cada vez mayores y mayores fracturas.
En este contexto, los EAU se plantan con firmeza, orientados por una visión clara y una determinación inquebrantable de transformar los desafíos en oportunidades, de convertir las ambiciones en logros y de abrir nuevas vías hacia la paz, el desarrollo y la prosperidad para nuestros pueblos, los pueblos de la región y del mundo entero. Esto emana de nuestro enfoque basado en principios: desescalada, tendido de puentes, promoción de la diplomacia y el diálogo, resolución pacífica de controversias y el rechazo al uso ilegal o a la amenaza de uso de la fuerza, un enfoque también de rechazo a la coerción.
Este enfoque se basa en un respeto pleno de la soberanía de los Estados, las relaciones de buena vecindad, el derecho internacional y la Carta de Naciones Unidas. Son valores estos que, durante mucho tiempo, han sido el sostén de nuestra política exterior y nacional. Irán mantiene su ocupación de tres islas emiratíes —Tumb Mayor, Tumb Menor y Abu Musa—, a lo que nosotros nos oponemos claramente.
Los EAU han instado reiteradamente por una resolución pacífica de este conflicto a través de negociaciones directas o bien recurriendo a la Corte Internacional de Justicia. Con las amenazas crecientes a la navegación en nuestra región y más allá, mi país ha seguido haciendo hincapié en los principios de la libertad de navegación y el derecho al paso en tránsito. Recalcamos la necesidad de garantizar y proteger el flujo seguro de cadenas de suministro, comercio y energía en virtud del derecho internacional, incluyendo el derecho del mar y, según el principio de soberanía estatal, reconociendo estos como pilares de la seguridad alimentaria, el desarrollo y la prosperidad de las naciones.
Hemos seguido apoyando todo esfuerzo para alcanzar la paz, sobre todo en el Yemen, Libia, el Sahel, la República Democrática del Congo, Myanmar, Haití y en otros lugares del mundo. También hemos respaldado los esfuerzos para alcanzar una solución política a la cuestión del Sahara marroquí, a partir de la Iniciativa Autónoma de Marruecos, y sin dejar de reafirmar la soberanía del Reino de Marruecos sobre ese territorio.
Además, hemos abogado por una paz justa, integral y duradera entre Rusia y Ucrania, en virtud del derecho internacional y los principios de la Carta de Naciones Unidas, que incluyen el respeto a la soberanía, la independencia y la integridad territorial. Seguimos decididos en el desempeño de nuestro papel como mediadores internacionales de confianza, llevando a cabo con éxito 26 contactos de mediación que facilitaron el intercambio de casi 8.000 prisioneros entre Ucrania y la Federación de Rusia, garantizando su retorno seguro a sus hogares. Los EAU también se han manifestado dispuestos a apoyar a naciones que están viviendo transformaciones positivas, como Siria y el Líbano, a medida que avanzan hacia un futuro más estable y seguro.
En relación a Sudán, mi país ha destacado la necesidad de poner fin a la catástrofe humanitaria, garantizar un alto el fuego permanente y sin condiciones que ponga fin a la guerra civil. Para ello, hay que llevar a cabo un proceso político creíble e integral, liderado por la población civil, que culmine con la formación de un gobierno civil independiente, representativo de ambas partes en el conflicto y de los grupos extremistas. Es crucial garantizar que ninguna de las partes en el conflicto quede sin participar en el proceso.
El futuro de Sudán debe quedar decidido únicamente por el pueblo sudanés. Y también hay que respaldar lo que se está haciendo a nivel internacional. En cuanto a Gaza, los EAU han sido los primeros en apoyar el marco lanzado por la comunidad internacional para acabar con esta guerra horrenda.
Hemos constatado la necesidad de implementar plenamente el Plan Integral para acabar con el conflicto en Gaza, así como su hoja de ruta conexa. Entre las medidas se incluye la retirada de Israel de la Franja de Gaza, el desarme de Hamás y el impulso de un horizonte político serio que lleve a una resolución pacífica, justa y duradera de la cuestión palestina, a partir de una solución vía estatal, con la creación de un Estado palestino independiente y soberano que conviva en paz y seguridad con Israel. También destacamos la importancia de garantizar la unificación de Gaza y la Ribera Occidental bajo una autoridad palestina que, una vez reformada, sea capaz de asumir sus responsabilidades y garantizar que las armas queden exclusivamente bajo su control.
Destacamos también la necesidad urgente de poner fin a la escalada peligrosa llevada a cabo por Israel en la Ribera Occidental y sus actividades de asentamientos ilegales, que van acompañados de un incremento de violencia de colonos, terrorismo, acoso a aldeas palestinas y violaciones en Jerusalén Oriental y en lugares sagrados. Mi país condena todos estos actos en términos rotundos. Durante décadas, los EAU han manifestado un compromiso incansable con Palestina, un compromiso que hoy por hoy sigue vivo a través de nuestro papel como principal proveedor de ayuda humanitaria en Gaza, además de nuestros proyectos de desarrollo humanitario en la Ribera Occidental.
Dicha función plasma los valores centrales de nuestra política exterior, inspirada por el espíritu de generosidad a través de alianzas internacionales efectivas, al tiempo que confirma los principios del DIH y la protección de civiles. En todos estos temas, la importancia de desarrollar y reformar las instituciones multilaterales internacionales sigue siendo un imperativo absoluto para reforzar la capacidad de estas entidades de asumir las responsabilidades que les incumben. Ahora que las Naciones Unidas se preparan para elegir a un nuevo líder, tenemos la mirada puesta en el próximo Secretario o Secretaria General, confiando en que pueda utilizar sus buenos oficios para activar mecanismos de mediación y preventivos antes de que surjan los primeros signos de crisis, en lugar de reaccionar a posteriori.
Las crisis deben atajarse de raíz, no gestionarse tan solo. Presidente, mi país se niega a que las crisis que nos rodean socaven los logros que hemos ido consolidando con el paso de las décadas. Más bien lo contrario: hemos encarado de frente la situación en todos los sectores.
Los pueblos de la región aspiran a la estabilidad y a la prosperidad en un contexto caracterizado por cooperación, moderación y tolerancia, y no por la violencia, el odio, el extremismo o el terrorismo. El modelo de los EAU ha demostrado su resiliencia y su capacidad de dar resultados tangibles, invirtiendo en pilares claves de robustez nacional, entre ellos la independencia estratégica, capacidades industriales, sistemas de defensa avanzados y logística e infraestructura de primer nivel, algo que se ve complementado por el empoderamiento del capital humano, la propiciación de una economía de conocimientos e innovación, y la canalización de las oportunidades que nos brinda el Acuerdo CEPA, firmado con 38 naciones, además de otros marcos para diversificar mercados y cadenas de suministro, y ampliar horizontes al comercio y a la inversión. Seguiremos apuntalando el papel de los EAU como un hub mundial que conecta mercados y capitales, abriendo horizontes de crecimiento aún mayores.
Esta es la promesa que hacemos a nuestro pueblo y a todos los que viven en los EAU y lo consideran su hogar. Es el cimiento de nuestras asociaciones internacionales, en particular con las naciones del Sur Global y con África, que han ido madurando hasta llegar a una cooperación estratégica duradera, arraigada en el respeto mutuo y los intereses compartidos. Los EAU siguen ampliando sus inversiones en inteligencia artificial, tecnologías emergentes, salud y educación.
También estamos reforzando nuestra posición como líder responsable y de confianza en el sector energético, encontrando un equilibrio entre las necesidades del presente con inversiones audaces en soluciones de futuro, e impulsando los compromisos históricos del consenso de los EAU hacia acción colectiva a largo plazo. Este año, los EAU se están preparando para coalbergar, junto con Senegal, la Conferencia de Naciones Unidas sobre el Agua, reconociendo la importancia de una acción internacional coordinada y concertada para encarar los retos que se dan en materia de agua, clima y seguridad alimentaria. Confiamos en que la conferencia sea un hito crucial para impulsar soluciones reales y pragmáticas de cara a la seguridad hídrica.
Les invitamos a participar en la conferencia y estamos deseando acogerles en Abu Dabi. Estos esfuerzos son representativos de nuestro compromiso firme de transformar el desafío de la escasez hídrica en una oportunidad de innovación y de acción internacional conjunta, entre otras cosas a través de la Iniciativa de Agua Mohammed bin Zayed, que canaliza la innovación, las alianzas y la inversión para lograr soluciones sostenibles y duraderas para las generaciones presentes y futuras.
Hace dos días, Abu Dabi albergó también la apertura del XV Congreso de Naciones Unidas sobre Justicia Penal y Prevención del Delito, destacando la necesidad de estar al día y en sintonía con los avances tecnológicos rápidos y proteger a las sociedades del impacto de la violencia, el crimen y la explotación. Al mismo tiempo, estamos invirtiendo en valores de tolerancia, coexistencia pacífica e inclusión, a través de partenariados que unen a distintas nacionalidades y credos. Estamos construyendo una sociedad en la que las mujeres puedan participar plenamente de forma significativa y en términos de igualdad, y en la que los jóvenes sean socios genuinos para dar forma a su futuro.
Para concluir, Presidente, mi país seguirá comprometido y apostando por la senda de la moderación, el rechazo a la violencia y el extremismo, e invirtiendo en las personas y en el gran potencial que tiene nuestra región. Tendemos la mano a nuestros socios en la región y en todo el mundo para construir en vez de destruir, y unirnos en lugar de dividirnos. Gracias.
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