Investigación — Argentina / Estados Unidos
El escándalo narco de Espert: de candidato a imputado
36 vuelos privados, un contrato de un millón de dólares que un peritaje caligráfico determinó que es falso, y un financista que se declaró culpable de lavado en Texas —con los cargos de narcotráfico retirados—. Milei lo usó para defenderlo. Espert respondió con 141 páginas. Y ahora, una conexión inesperada con Fernando Cerimedo.
- Quién es Fred Machado
- 2019: la campaña presidencial financiada con aviones privados
- El contrato de un millón de dólares por una mina que no operaba
- La transferencia de los 200.000 dólares
- El escándalo estalla, a semanas de las elecciones
- La extradición de Machado, y su declaración de culpabilidad
- La indagatoria: el silencio de Espert
- La imputación por lavado en Argentina
- La ampliación de la defensa: 141 páginas en agosto
- La conexión con Fernando Cerimedo
- Lo que sigue
José Luis Espert, economista liberal y exdiputado nacional por La Libertad Avanza, pasó en cuestión de semanas de encabezar la lista oficialista para la provincia de Buenos Aires a estar imputado por lavado de dinero, con su casa y su despacho en el Congreso allanados. En el medio, un empresario extraditado, una consultoría minera que nunca funcionó, y ahora una conexión con Fernando Cerimedo que empieza a asomar.
Quién es Fred Machado
Federico Andrés «Fred» Machado es un empresario argentino de 53 años, radicado en Miami, con inversiones en Guatemala. Estados Unidos lo investiga desde abril de 2021 por narcotráfico, lavado de dinero y fraude electrónico —específicamente, por una maniobra destinada a captar inversores para la compra de aeronaves—. Era socio de Debra Lynn Mercer-Erwin, propietaria de Wright Brothers Aircraft Title Inc., condenada en noviembre de 2024 por tráfico de cocaína, lavado de dinero y fraude electrónico ante un tribunal de Texas.
2019: la campaña presidencial financiada con aviones privados
Machado se acercó a Espert en 2019, cuando el economista debutaba en política con una candidatura presidencial. Según confirmó el juez federal Marcelo Martínez de Giorgi, Espert utilizó aeronaves vinculadas a las empresas de Machado en al menos 36 ocasiones durante esa campaña —incluidos cinco vuelos en los que viajó junto al propio empresario—, además de visitar su vivienda en Río Negro y acompañarlo en la presentación de un libro. El financiamiento total en vuelos se estimó en unos 350.000 dólares.
El contrato de un millón de dólares por una mina que no operaba
Dos semanas antes de presentarse formalmente como candidato a presidente, en junio de 2019, Espert firmó un contrato de «locación de servicios» por un millón de dólares con Minas del Pueblo, empresa guatemalteca controlada por Machado —firmándolo él mismo como «representante» de esa firma—. El contrato establecía 100.000 dólares al momento de la firma, y el resto en nueve cuotas mensuales de 100.000 dólares cada una.

Una consultoría que la fiscalía calificó de simulación
Espert explicó públicamente que los fondos recibidos respondían a «un contrato de consultoría con Machado para asistirlo en una explotación minera en Guatemala». La fiscalía cuestionó esa versión de raíz: sostuvo que Espert nunca pisó Guatemala, que las minas vinculadas al supuesto asesoramiento no estaban operativas al momento del contrato, y que tampoco existía una explotación real que justificara semejante pago.
El peritaje que hundió la coartada
En junio de 2026, un peritaje caligráfico oficial determinó que el propio contrato presentado por Espert para acreditar el origen de los 200.000 dólares es falso: «las firmas del documento no corresponden a las partes mencionadas». A partir de ese hallazgo, la fiscalía amplió la imputación original de lavado de dinero, sumando los delitos de falsificación de instrumento privado y fraude procesal.
La transferencia de los 200.000 dólares
En enero de 2020, Espert recibió una transferencia de 200.000 dólares vía Bank of America, emitida desde Wright Brothers Aircraft Title Inc. —la empresa de Mercer-Erwin, la misma condenada después por narcotráfico en Texas—, relacionada con una aeronave con matrícula N28FM que Machado usaba habitualmente.
El escándalo estalla, a semanas de las elecciones
El dirigente Juan Grabois denunció penalmente a Espert por recibir esos 200.000 dólares de la estructura empresarial de Machado. Tras la denuncia, La Nación reveló la constancia oficial de la transferencia por Bank of America, y después el contrato de «locación de servicios» por el millón de dólares completo. Espert, primero, relativizó el vínculo con Machado; luego debió bajarse de su candidatura a diputado por la provincia de Buenos Aires —fue reemplazado por Diego Santilli, después confirmado por Milei como ministro del Interior— y renunció también a la presidencia de la Comisión de Presupuesto.
La Corte Suprema argentina habilita la extradición de Machado a Estados Unidos.
La Justicia Federal de San Isidro allana la casa de Espert en Beccar y su despacho en el Congreso, en la causa iniciada por la denuncia de Grabois.
Machado es extraditado y trasladado a un penal federal de Oklahoma.
Machado se declara culpable ante la Justicia estadounidense de conspiración para cometer lavado de dinero y fraude electrónico.
La fiscalía argentina pide indagar a Espert por lavado de dinero.
La extradición de Machado, y su declaración de culpabilidad
Machado, que cumplía arresto domiciliario en Viedma mientras se definía la extradición, rompió el silencio en radio Rivadavia antes de ser trasladado, con una frase que buscaba despegarse de la responsabilidad política del vínculo.
Machado también contradijo la versión de Espert sobre el alcance real de la relación:
En 2026, ya extraditado, Machado llegó a un acuerdo con la fiscalía de Texas: se declaró culpable de lavado de dinero y fraude fiscal, específicamente a cambio de que los cargos por narcotráfico quedaran descartados. Es una distinción clave, porque el propio Milei usó ese tecnicismo procesal para defender públicamente a su entonces candidato.
Los detalles del acuerdo judicial en Texas
El 5 de agosto de 2026, el juez federal Amos L. Mazzant, del Tribunal del Distrito Este de Texas, homologó la declaración de culpabilidad de Machado por fraude electrónico y conspiración para cometer lavado de dinero —ambos delitos con penas de hasta 20 años de prisión cada uno—, mientras la fiscalía retiró el cargo de narcotráfico internacional, que preveía una pena mínima obligatoria de diez años. Su abogado, el neoyorquino Alex Spiro, le había advertido que, sin acuerdo, se exponía a 30 años de cárcel. Machado admitió haber encabezado un esquema de fraude que captó millones de dólares de inversores mediante la supuesta venta de aviones —a través de las firmas South Aviation Inc. y Pampa Aircraft Financing— que en realidad nunca estuvieron en su poder. Su socia, Debbie Mercer Erwin, ya había sido condenada a 16 años de prisión por el mismo esquema, con el agravante de que en su caso sí se mantuvo el cargo de narcotráfico. Resta que el tribunal fije la pena de Machado; su defensa busca que se compute el tiempo que ya cumplió detenido en Oklahoma y los cuatro años de prisión domiciliaria en Viedma.
La indagatoria: el silencio de Espert
El juez federal Lino Mirabelli citó a Espert a declaración indagatoria para el 30 de junio de 2026, a pedido del fiscal Fernando Domínguez. Espert se presentó ante los Tribunales Federales de San Isidro (Comodoro Py) —no viajó a Estados Unidos, como en algún momento se especuló—, pero, por consejo de su defensa, se acogió a su derecho a no responder preguntas del juez.
En lugar de responder, presentó un escrito acompañado de once correos electrónicos de 2019, buscando respaldar su versión de que la transferencia respondió a «un contrato de servicios profesionales real, documentado y anterior a los hechos que se le reprochan». La Justicia, además, le restringió el acceso a sus bienes, y rechazó en reiteradas oportunidades los pedidos de la defensa para levantar esa medida cautelar sobre su patrimonio.
La imputación por lavado en Argentina
El fiscal federal de San Isidro, Fernando Domínguez, formalizó la imputación contra Espert por presunto lavado de dinero. Según el expediente, «para darle licitud a los fondos que recibió de Fred Machado, Espert compró un BMW, un Lexus [RX, valuado en unos 130.000 dólares] e hizo pagos a un fideicomiso llamado Dunas» —constituido, a través de su esposa, para una propiedad en Costa Esmeralda—.
Otros elementos de la causa:
— Una vez iniciada la investigación, Espert retiró 80.000 dólares de una cuenta en el banco Morgan Stanley donde se había depositado la transferencia original.
— Según el expediente, parte de esos 200.000 dólares ingresó a la economía argentina: Espert hizo dos transferencias de 50.000 dólares cada una hacia su cuenta local del banco BBVA en 2020, fondos que se habrían destinado, entre otras cosas, a la compra en efectivo de bienes.
— Varianza SA, la sociedad comercial de Espert y su esposa, María de las Mercedes González, quedó imputada por confeccionar «informes contables falsos» para justificar el origen del dinero.
— Mariano Cosentino, contador del exlegislador, fue convocado a indagatoria; hay conversaciones incorporadas a la causa sobre modificaciones en la declaración jurada de Espert.
La ampliación de la defensa: 141 páginas en agosto
El 19 de agosto de 2026, Espert volvió a presentarse ante el juzgado de San Isidro para ampliar su indagatoria, con un descargo de 65 páginas más un cuerpo de anexos de 76 páginas —141 páginas en total—.
En el escrito, Espert reconoció tanto el vínculo con Machado como la transferencia de los 200.000 dólares, pero rechazó la imputación de lavado sosteniendo que la fiscalía no logró probar el origen ilícito del dinero, y remarcó que «ni un dólar volvió» a Machado —descartando así la hipótesis de un circuito de retorno—. Pidió el sobreseimiento o, en su defecto, la falta de mérito.
La conexión con Fernando Cerimedo
Una investigación de elDiarioAR, publicada apenas la semana pasada, reveló un cruce inesperado entre este expediente y el caso de Cerimedo —hoy detenido en Bolivia por intento de feminicidio y bajo investigación por enriquecimiento ilícito, entre otras causas ya documentadas en esta serie—.
Un curso de consultoría política, agendado para comenzar el 12 de junio de 2025 —en plena campaña legislativa argentina—, prometía enseñar «las estrellas de la consultoría política hispanoamericana» para «ganar» una campaña. Estaba apadrinado por Dick Morris —el mismo asesor de Bill Clinton que ya vimos operando como intermediario político en Honduras y en la presión sobre legisladores republicanos en EE.UU.—, quien trabajó en la propia campaña presidencial de Espert en 2019 y llegó a conocer a Machado en ese contexto. Entre los «expertos» convocados para el curso aparecía un nombre que hoy cobra un interés particular: Fernando Cerimedo.
Un patrón que se repite
Dick Morris aparece, otra vez, como el nexo común entre operadores políticos de distintos países con vínculos cuestionados: ya lo vimos facilitando el respaldo de Trump a Nasry Asfura en Honduras junto a Cerimedo, y ahora conectado a la campaña de Espert junto a su financista prófugo de la justicia estadounidense. La línea de investigación sobre qué tan formal fue la participación de Cerimedo en ese curso, y si llegó a dictarse, sigue abierta.
Lo que sigue
Espert ya prestó su indagatoria en Argentina, acogiéndose a su derecho al silencio y confiando la defensa a la prueba documental presentada. Machado, por su parte, ya cerró su propio proceso en Texas con el acuerdo de culpabilidad por lavado y fraude fiscal, sin cargos de narcotráfico. Con la causa argentina todavía en curso —y las medidas cautelares sobre el patrimonio de Espert vigentes— y la nueva conexión hacia Cerimedo todavía en una etapa temprana de investigación, el caso promete seguir sumando ramificaciones.
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