Netanyahu como pulpo extendiendo influencia sobre África y Oriente Medio.

La Doctrina del Pulpo: desestabilizar sin disimulo

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La Doctrina del Pulpo: desestabilizar sin disimulo

Bennett la diseñó como primer ministro, la describe abiertamente en ruedas de prensa, y ahora la propone como eje de su campaña electoral. La Doctrina del Pulpo no es defensa: es una estrategia declarada de cambio de régimen en Irán mediante operaciones encubiertas, asesinatos selectivos y colapso económico planificado. Lo notable no es que exista. Es que nadie la llame por su nombre.

Bastión · Medio Oriente · Julio 2026

El 15 de junio de 2026, Naftali Bennett dijo en público algo que, dicho por cualquier otro líder del mundo sobre cualquier otro Estado, habría generado condena internacional inmediata: «El reloj para un cambio de régimen en Irán comenzará tan pronto como cambie el gobierno en Israel.» No lo dijo en una reunión secreta de gabinete. Lo dijo en una rueda de prensa, de cara a las cámaras, como parte de su campaña electoral para las elecciones de octubre.

Y fue más lejos:

Por un lado, evitamos que Irán se vuelva nuclear, y por otro lado, aceleramos el colapso del régimen con herramientas políticas, económicas, tecnológicas y militares. Naftali Bennett · Rueda de prensa, 15 de junio de 2026

Eso es una declaración pública de intención de derrocar a un gobierno soberano mediante desestabilización activa. No es una hipótesis estratégica ni un objetivo de largo plazo difuso. Es el programa de gobierno de quien lidera las encuestas para ser el próximo primer ministro de Israel. La herramienta para hacerlo tiene nombre propio: la Doctrina del Pulpo.


Qué es y de dónde viene

La Doctrina del Pulpo fue diseñada por el propio Bennett durante su mandato como primer ministro entre 2021 y 2022. Su asesor principal, Keren Hajioff, la describió con claridad: «Esta doctrina es un cambio estratégico del pasado, cuando Israel se centró en los ‘tentáculos’ de Irán en toda la región, en el Líbano, Siria y Gaza. La nueva táctica es un cambio de paradigma: ahora vamos directo a la cabeza.»

La metáfora es precisa: Irán es el pulpo. Sus proxies regionales —Hezbolá en Líbano, Hamás en Gaza, la Yihad Islámica Palestina, las milicias chiítas en Irak, los hutíes en Yemen— son los tentáculos. La doctrina anterior atacaba los tentáculos en terceros países. La nueva doctrina va al cuerpo central: operaciones encubiertas dentro de Irán, asesinatos de científicos nucleares y comandantes militares en territorio iraní, sabotaje cibernético de infraestructura estratégica, apoyo encubierto a grupos de oposición interna, y presión económica sostenida para provocar el colapso del régimen desde adentro.

No es una doctrina de defensa. Es una doctrina de intervención activa en la arquitectura política de un Estado soberano. Y Bennett no solo no lo disimula: lo usa como argumento de campaña.


Lo que la doctrina ya hizo

No es teoría. Es historia reciente con resultados verificables y documentados.

Desde 2010, cuando el físico nuclear Masoud Ali Mohammadi fue asesinado con un artefacto explosivo frente a su casa en Teherán, Israel ejecutó una campaña sistemática contra el programa nuclear iraní: una lista de quince científicos marcados como objetivos, asesinados con robots controlados a distancia, tiroteos desde vehículos en movimiento y drones. Ataques cibernéticos: el grupo Gonjeshke Darande inhabilitó estaciones de servicio en todo Irán y golpeó fábricas de acero proveedoras de la Guardia Revolucionaria. La destitución abrupta de Hossein Taeb, el poderoso jefe de inteligencia de la Guardia Revolucionaria, como consecuencia directa de las operaciones israelíes. El asesinato de Ismail Haniyah en pleno Teherán el 31 de julio de 2024, el día después de la toma de posesión del nuevo presidente iraní —una humillación calculada para demostrar que Israel podía operar en el corazón mismo del Estado iraní.

Operación León Naciente — junio de 2025

Israel anunció el inicio de una operación militar a gran escala contra objetivos nucleares y militares en Irán, con ataques aéreos intensos y operaciones secretas del Mossad dentro del territorio iraní. Unidades especiales de comandos se infiltraron en el centro de Irán antes de los ataques aéreos y desplegaron sistemas de armas de precisión cerca de las baterías de defensa antiaérea iraníes.

La cadena de generales iraníes asesinados en los meses siguientes es extensa y documentada por el CIDOB: comandantes de la Guardia Revolucionaria, del Ejército regular, del Estado Mayor — una decapitación sistemática del liderazgo militar iraní que continuó hasta bien entrado 2026.

Lo que la doctrina no resolvió

Pero hay una pregunta que Bennett no responde en sus ruedas de prensa: ¿funcionó? Trump declaró públicamente que el programa nuclear iraní había sido «completamente y totalmente obliterado». Esa afirmación fue matizada tanto por mandos militares estadounidenses como por análisis independientes, que señalaron que los ataques habían degradado el programa pero probablemente solo lo habían retrasado.

Es el mismo patrón que Netanyahu repitió durante décadas antes de los ataques: desde mediados de los años noventa, dirigentes israelíes advirtieron que Irán estaba «a pocos años» de la bomba. Treinta años después, el programa iraní seguía existiendo, ahora más avanzado. La Doctrina del Pulpo golpeó más fuerte y más profundo que cualquier operación anterior. Pero «degradar» no es «eliminar». Y un régimen que sobrevive a la decapitación de su liderazgo militar y a la destrucción de sus instalaciones nucleares más importantes demuestra una resiliencia que la doctrina, por diseño, no contemplaba.

Hay más: en 2025, se habían reactivado canales de negociación indirecta con mediación europea y regional para explorar un marco de limitación del programa nuclear. La nueva ofensiva militar —justificada públicamente como necesaria para «forzar» a Irán a aceptar un mejor acuerdo— fue interpretada por numerosos analistas y por voces dentro de Naciones Unidas como una medida que socavó las perspectivas de negociación y reforzó a los sectores más duros dentro del régimen iraní.

La doctrina diseñada para acelerar el colapso del régimen puede haber fortalecido exactamente a los sectores del régimen más interesados en que no haya acuerdo ni apertura.


La paradoja que nadie nombra

Al debilitar el eje iraní, Israel no eliminó el problema: lo transformó. Hezbolá fue diezmado, pero el vacío en Líbano no lo llenó Israel — lo está llenando la influencia turca. Al-Assad cayó, pero Siria no quedó en un vacío controlable — quedó bajo la órbita de Ankara. Hamás fue golpeado severamente, pero el problema palestino no desapareció con Sinwar.

La lección de cuarenta años de intervenciones en Oriente Medio —la que el análisis oficial israelí sistemáticamente ignora— es que cuando desestabilizás un régimen, no controlás qué viene después. El vacío que deja un régimen derrocado no lo llena quien lo derrocó. Al debilitar a Irán, Israel no eliminó una amenaza: la reemplazó por otra que, en muchos aspectos, es más difícil de confrontar. Por eso Turquía ocupa hoy el lugar de «nuevo Irán» en el discurso israelí —porque el pulpo que la doctrina decapitó dejó espacio para otro animal distinto.

Bennett, las elecciones y el siguiente paso

Todo esto tiene un contexto electoral que no puede ignorarse. El 26 de abril de 2026, Bennett anunció su alianza con Yair Lapid bajo la lista conjunta «Juntos» (Beyachad), consolidando el bloque opositor de cara a las elecciones de octubre. Las encuestas muestran su lista cerca del Likud. Y la Doctrina del Pulpo — presentada como «renovación de una estrategia exitosa» — es parte central de su plataforma.

Lo que eso significa en la práctica: si Bennett llega al gobierno en octubre, el «reloj para el cambio de régimen en Irán» que él mismo anunció comenzaría a correr formalmente. No como política encubierta sino como programa declarado de gobierno. Con todo lo que eso implica para una región que lleva dos años de escalada continua y que, según el propio análisis del Pentágono citado por Baram, ya consume municiones que harían falta en otros teatros.

Lo que nadie llama por su nombre

La Doctrina del Pulpo es, en su núcleo, una doctrina de cambio de régimen mediante desestabilización activa. Asesinatos selectivos, sabotaje, colapso económico planificado, apoyo a la oposición interna. Si cualquier otro país del mundo declarara públicamente una estrategia equivalente contra un Estado soberano, sería condenado en el Consejo de Seguridad de la ONU, sancionado por Occidente y tratado como Estado paria.

Dicho por Bennett en una rueda de prensa electoral en Tel Aviv, pasa como análisis estratégico legítimo. No porque la diferencia sea de principios —la estructura es idéntica a la que usó Estados Unidos en Chile en 1973, en Guatemala en 1954, en Venezuela en los últimos años— sino porque quien lo dice es un aliado de Washington con suficiente peso político para que nadie le aplique el mismo estándar que se aplica a sus adversarios.

Esa asimetría en el lenguaje —»operaciones encubiertas» y «presión económica» cuando lo hace Israel, «desestabilización imperialista» cuando lo hace cualquier otro— no es un accidente del análisis. Es una decisión política sobre a quién se le permite nombrar sus objetivos en voz alta. Y Bennett los nombra, con nombre y apellido, delante de las cámaras, sabiendo perfectamente que nadie lo va a llamar por lo que es.


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Fuentes: Declaraciones de Naftali Bennett (15 de junio de 2026 y 26 de abril de 2026). Keren Hajioff, asesor de Bennett, sobre la Doctrina del Pulpo, en La Nación (junio de 2022). Euronews español, «El Mossad ataca en Irán: las operaciones encubiertas israelíes contra la República Islámica» (junio de 2025). CIDOB, «El liderazgo de la República Islámica de Irán durante el conflicto armado con Estados Unidos e Israel» (abril de 2026). Campus Stellae / Reflexiones Internacionales, «Guerra en Irán: EEUU, Israel, petróleo y orden mundial» (marzo de 2026). IEEE-CESEDEN, «Oriente Medio ante los proyectos de reconfiguración en 2025». Público (España), «La sorpresa de octubre en EEUU será que Israel decapite al Pulpo en Teherán» (septiembre de 2024).

Este artículo tiene propósito informativo y analítico.

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