Grupo de jóvenes judíos en una excursión por la montaña.

La ocupación silenciosa: Israel en el sur de Siria

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⬤   Último momento — 5 de julio de 2026  ·  Monte Hermón, frontera Israel-Siria   ⬤
Oriente Medio · Última hora

La ocupación silenciosa:
Israel en el sur de Siria

Hoy, más de 100 colonos israelíes cruzaron al lado sirio del Monte Hermón. El ejército los detuvo, los interrogó y los soltó. No es la primera vez ni será la última. Es el último capítulo de una estrategia que lleva meses construyendo hechos sobre el terreno, uno por uno, sin que nadie la detenga.

Bastión · 5 de julio de 2026 · Análisis geopolítico
+100 Colonos detenidos hoy en el Monte Hermón, el cruce más numeroso hasta la fecha
9 Familias que pusieron los cimientos de hormigón de «Neve Bashan» en agosto de 2025
Dic. 2024 Caída del régimen de Assad: el punto de inflexión que abrió la puerta a todo lo que vino después

Este domingo, las Fuerzas de Defensa Israelíes detuvieron a más de cien activistas del movimiento Pioneros de HaBashan que cruzaron desde la zona de amortiguamiento Israel-Siria hacia el lado sirio del Monte Hermón. El ejército confirmó el incidente, afirmó que lo condena enérgicamente y confiscó los teléfonos de los detenidos. El movimiento denunció que las FDI aplicaron «violencia severa» pese a la «pasividad total» de sus miembros, quienes se habían apostado deliberadamente en una zona montañosa de difícil acceso para complicar su evacuación. Horas después, todos fueron liberados. El ciclo, perfectamente aceitado después de meses de repetición, se cumplió una vez más. Lo que queda en el terreno es otra cosa.

El cruce de hoy: más de cien colonos en el Monte Hermón

El operativo del día de hoy no fue improvisado. Los Pioneros de HaBashan anunciaron el incidente ellos mismos: más de cien activistas cruzaron desde la zona de amortiguamiento hacia el lado sirio del Monte Hermón como parte de su estrategia declarada de establecer presencia permanente en territorio sirio. El grupo admitió haber cruzado la frontera «muchas veces en el pasado» y dejó en claro que no tiene intención de detenerse.

La táctica de hoy incluyó un elemento nuevo: posicionarse intencionalmente en terreno montañoso para dificultar la evacuación por parte del ejército. El mensaje implícito es que cada cruce será más costoso de revertir que el anterior. Mientras tanto, el movimiento redobla su justificación: afirma que actúa en respuesta a «intentos de ataques por parte de terroristas sirios» contra comunidades israelíes en los Altos del Golán, incluyendo dentro de la propia zona de amortiguamiento.

Los acontecimientos parecen formar parte de un lento pero constante deterioro y erosión del control israelí en estas zonas por parte de los terroristas y la población hostil en la zona.

— Comunicado oficial de Halutzei HaBashan, hoy 5 de julio de 2026

Con ese argumento, el movimiento invierte la narrativa: ya no son los colonos quienes desestabilizan una frontera frágil, sino la respuesta necesaria a una amenaza que el Estado israelí no estaría enfrentando con suficiente determinación. «Si no integramos los asentamientos civiles en el control militar, podríamos encontrarnos en una situación similar a la que se encuentra en la frontera libanesa», afirma su comunicado de hoy. La referencia al Líbano no es casual: es la advertencia de que sin colonos, el control militar es insuficiente y reversible.

El comunicado de hoy cierra con una frase que resume toda la agenda del movimiento: «Eventualmente también llegaremos a Daraa, Quneitra y Abedin.» No son localidades menores: Daraa es la cuna de la revolución siria de 2011, Quneitra es la ciudad frente a los Altos del Golán ocupados, y Abedin es una zona estratégica del sur de Siria. Nombrarlas no es retórica. Es un mapa.

El ejército que detiene, condena y suelta

La respuesta de las Fuerzas de Defensa Israelíes sigue un guión que se repite con llamativa consistencia. El ejército confirma el incidente, lo condena públicamente, detiene brevemente a los participantes y los libera. En el cruce de hoy, las FDI afirmaron que «condenan enérgicamente el intento de cruce fronterizo.» En mayo de 2025, cuando diez miembros del movimiento fueron detenidos en circunstancias similares, el ejército advirtió sobre «el peligro que suponen estas acciones tanto para soldados israelíes como para civiles.» Los liberaron. Hoy también.

Los propios medios hebreos han documentado este patrón con precisión. En la gran concentración de noviembre de 2025, en la que decenas de colonos cruzaron la frontera y permanecieron en el lugar del asentamiento durante varias horas, el ejército simplemente les advirtió y detuvo brevemente a algunos para interrogatorio antes de liberarlos de inmediato. Ningún procesamiento judicial. Ninguna consecuencia real.

El movimiento opera con plena conciencia de esta tolerancia implícita. En sus propias declaraciones reconoce que ha cruzado la frontera «muchas veces en el pasado» y que las acciones de asentamiento se ejecutan aprovechando «la disposición del ejército israelí» —o su deliberada inacción— para avanzar en territorio sirio. La brecha entre el discurso oficial del ejército y su conducta efectiva en el terreno no es una anomalía. Es el mecanismo que hace posible toda la operación.

La ventana que se abrió en diciembre de 2024

Para entender lo que ocurre hoy en el Monte Hermón hay que volver al 8 de diciembre de 2024, el día en que el régimen de Bashar al-Assad cayó en Damasco. En pocas horas, el equilibrio de poder en el sur de Siria se evaporó. Lo que quedó fue un vacío: sin gobierno efectivo, sin fuerzas militares sirias capaces de controlar el territorio, sin ninguna autoridad que pudiera oponer resistencia a lo que vendría a continuación.

Israel no tardó en moverse. Las Fuerzas de Defensa Israelíes avanzaron sobre la zona de amortiguamiento que desde 1974 separaba los Altos del Golán ocupados del territorio sirio propiamente dicho. Establecieron posiciones militares. Lanzaron operaciones que denominaron «Flecha de Basán.» Construyeron bases. Y comenzaron a imponer lo que el propio movimiento de colonos describe como «una nueva realidad sobre el terreno»: una zona desmilitarizada que se extiende por decenas —si no cientos— de kilómetros entre el territorio israelí-palestino ocupado y Siria.

Tel Aviv nunca declaró la anexión de estas zonas. No era necesario. El control de facto —militar, logístico, territorial— ya estaba siendo establecido. La caída de Assad no fue solo el fin de un régimen: fue la señal de largada para un proyecto de expansión que llevaba años esperando la oportunidad.

El 8 de diciembre de 2024 marcó un nuevo punto de inflexión en Oriente Medio. Avivó el impulso por anexionar la mayor extensión posible de territorio sirio, creando un entorno fértil para proyectos de asentamiento transfronterizo.

— Análisis del contexto regional post-Assad

Neve Bashan: la primera piedra en tierra siria

El movimiento Halutzei HaBashan —Pioneros de Bashan— fue fundado en abril de 2025, apenas cuatro meses después de la caída de Assad. En pocas semanas acumuló decenas de miembros y comenzó a ejecutar su agenda con una velocidad que sorprendió incluso a sus propios simpatizantes. El nombre elegido condensa toda su carga ideológica: «Basán» refiere a una región histórica del Levante mencionada en la Torá, que abarcaba vastas extensiones del sur de Siria y el este de Jordania. Al apropiarse del término, el movimiento construye una justificación religiosa y política para lo que en términos de derecho internacional no es otra cosa que la invasión de un territorio soberano.

El 19 de agosto de 2025, apenas ocho meses después de la caída de Assad, el movimiento ejecutó su acción más audaz hasta entonces: nueve familias —unas cuarenta personas en total, incluyendo hombres, mujeres y niños portando banderas israelíes— cruzaron a territorio sirio equipadas con cemento, agua y madera. Su objetivo era fundar «Neve Bashan», el primer asentamiento israelí en Siria. Colocaron una base de hormigón. Ese mismo día, el diario hebreo Yedioth Ahronoth publicó fotos y videos del evento, con entrevistas a las familias que afirmaban que el territorio forma parte de la «Tierra de Israel» y que el antiguo régimen sirio lo había «ocupado» en 1973.

La elección del nombre «Neve Bashan» tampoco es inocente. «Neve» —tranquilo, apacible en hebreo— es el término que históricamente se usa para bautizar asentamientos israelíes. Es la misma nomenclatura que aparece en decenas de localidades de Cisjordania. Usarla en territorio sirio no es un detalle estético: es una declaración de intenciones sobre el carácter permanente y expandible del proyecto.

Entre agosto y diciembre de 2025, grupos cada vez más numerosos del movimiento cruzaron la frontera siria, muchas veces como familias enteras. En cada ocasión, las FDI los advirtieron, los detuvieron brevemente y los liberaron. Los medios hebreos i24NEWS transmitió en vivo carteles que decían: «Este lugar pertenece a nuestros padres», «Aquí está Bashan, la tierra de nuestros antepasados», «Bashan es nuestro para siempre.»

La conferencia de Jerusalén y el respaldo de la extrema derecha

El 27 de noviembre de 2025, decenas de seguidores del movimiento llegaron nuevamente al mismo lugar en territorio sirio, liderados esta vez por el profesor Amos Azaria, una de las figuras más prominentes de Halutzei HaBashan. Azaria afirmó ante los medios que la zona ha estado «bajo control israelí desde la caída del régimen de Assad» y defendió la colonización con una combinación de argumentos de seguridad y justificación religiosa: «No hay razón para que no haya un acuerdo aquí. Debemos controlar la tierra, muy adentro del territorio. Esto es lo que nos salvará, a los habitantes del Golán y a todo el Estado de Israel, de la masacre planeada por las fuerzas de Al-Jolani.» Y fue más lejos aún, afirmando que la zona fue «históricamente conquistada por el profeta Moisés.»

Dos días después, el 29 de noviembre, mientras un grupo de colonos rompía la frontera y permanecía en el lugar durante varias horas, en Jerusalén se celebraba una conferencia organizada por el movimiento. El evento reunió figuras destacadas de la extrema derecha israelí, entre ellas el ex legislador del Likud Moshe Feiglin, junto a varios rabinos y personalidades del espectro más radical del sionismo. El mensaje fue unívoco: la ventana de oportunidad abierta por la caída de Assad debe aprovecharse antes de que se cierre. «Se ha abierto una ventana de oportunidad, y debemos resolverlo antes de que sea demasiado tarde», rezaba el comunicado emitido por la conferencia. «Sin apoyo público, esto no tendrá éxito, y es por eso que te necesitamos.»

El movimiento cuenta además con el respaldo explícito de «Uri Tzafon» —Despierta, Norte—, una organización de extrema derecha que promueve asentamientos judíos en el Líbano y que ha emitido repetidamente su apoyo a las incursiones de los Pioneros de HaBashan a través de la frontera siria. La convergencia entre ambos movimientos no es casual: revela una estrategia regional coordinada que busca aprovechar cada vacío de poder en los países vecinos para avanzar en la expansión territorial, con el Líbano y Siria como frentes simultáneos.

El 22 de diciembre de 2025, los líderes del movimiento elevaron una apelación formal al gobierno de Benjamin Netanyahu para que autorizara oficialmente el asentamiento. El argumento invocado fue histórico: hace exactamente cincuenta años, Shimon Peres permitió a los primeros colonos quedarse en Samaria —Cisjordania— pese a que eso contradecía su propia postura política de la época. «Esperamos que el gobierno de derecha haga lo mismo», afirmaron.

El patrón conocido: del Golán al Basán

Hay algo que vuelve perturbadoramente familiar todo lo que está ocurriendo en el sur de Siria. Los Altos del Golán fueron capturados por Israel en la Guerra de los Seis Días de 1967 y ocupados militarmente desde entonces. En 1981, Israel los anexionó unilateralmente en una decisión que el mundo nunca reconoció formalmente pero que Estados Unidos validó durante la primera presidencia de Donald Trump. Hoy son territorio israelí de facto, con asentamientos, infraestructura y población civil israelí establecida desde hace décadas.

Los Pioneros de HaBashan utilizan los Altos del Golán explícitamente como trampolín. Su proximidad geográfica al asentamiento propuesto no es logística sino ideológica: demuestran que lo que antes era «impensable» —colonizar los Altos del Golán— se volvió irreversible con el tiempo, los hechos consumados y la inacción internacional. Y aplican la misma lógica hacia el este: el Golán fue el primer paso, Bashan es el siguiente.

El movimiento lo dice sin rodeos: «Solo los asentamientos consolidarán el control israelí de la zona.» Es exactamente el argumento que se usó en Cisjordania durante los años setenta, cuando los primeros colonos cruzaban colinas a bordo de jeeps, plantaban tiendas de campaña y esperaban que el Estado los respaldara. El Estado siempre terminó respaldándolos. La infraestructura llegó después. Los caminos, la electricidad, el agua potable, las escuelas. Y la retirada se volvió políticamente imposible.

Diciembre 2024

Cae el régimen de Assad. Israel avanza sobre la zona de amortiguamiento, establece bases militares en el sur de Siria y lanza las operaciones denominadas «Flecha de Basán».

Abril 2025

Se funda el movimiento Halutzei HaBashan. En pocas semanas acumula decenas de miembros y comienza a cruzar la frontera siria de forma sistemática.

Mayo 2025

Diez miembros son detenidos al cruzar la frontera. Las FDI advierten sobre el peligro de estas acciones para soldados y civiles israelíes. Todos son liberados sin consecuencias.

Agosto 2025

Nueve familias —40 personas, incluyendo niños— colocan los cimientos de hormigón de «Neve Bashan» en territorio sirio. Yedioth Ahronoth publica fotos y videos en vivo.

Octubre 2025

El canal hebreo i24NEWS transmite las pancartas de los colonos: «Este lugar pertenece a nuestros padres», «Bashan es nuestro para siempre.» Los organizadores confirman que planean permanecer el mayor tiempo posible en cada visita.

Noviembre 2025

Decenas de colonos liderados por Amos Azaria repiten el cruce. Conferencia en Jerusalén con figuras de la extrema derecha israelí. El ejército advierte, detiene brevemente y suelta.

Diciembre 2025

Apelación formal al gobierno de Netanyahu para autorizar el asentamiento. El comunicado anuncia: «Eventualmente también llegaremos a Daraa, Quneitra y Abedin.»

⬤ Hoy — 5 de julio de 2026

Más de 100 colonos cruzan al lado sirio del Monte Hermón en el operativo más numeroso hasta la fecha. Las FDI los detienen, confiscan sus teléfonos, condenan el cruce en un comunicado. Y los sueltan.

Lo que ocurre en el sur de Siria no tiene el estruendo de una guerra convencional. No hay declaraciones de anexión, no hay negociaciones que fracasen en público, no hay resoluciones del Consejo de Seguridad. Hay familias con niños, cemento, madera y banderas. Hay un ejército que mira, advierte y suelta. Hay un movimiento que vuelve, una y otra vez, hasta que la realidad sobre el terreno cambia sin que nadie haya firmado nada. Y al final del día, lo que queda en la tierra siria es lo único que importa para el proyecto: otro hecho consumado.


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