República Dominicana firma con EEUU por tierras raras

Septiembre de 2026 — Santo Domingo / Pedernales

República Dominicana firma con EEUU por tierras raras

150 millones de toneladas de recursos preliminares en Pedernales. Washington ya tiene 27 acuerdos similares en todo el mundo. El mismo patrón de carrera global por minerales críticos en Brasil, Bolivia y Nicaragua, ahora con el Caribe como nuevo escenario.

En este análisis
  1. El acuerdo, firmado esta semana
  2. Lo que dicen los propios firmantes
  3. Un marco sin fuerza legal, pero con intención estratégica
  4. El antecedente de solo días antes: el acuerdo con la Unión Europea
  5. Pedernales: el epicentro de la apuesta dominicana
  6. Por qué todavía no son «reservas», sino «recursos preliminares»
  7. Qué son exactamente las tierras raras, y por qué todos las quieren
  8. El patrón regional: República Dominicana no es un caso aislado

República Dominicana y Estados Unidos firmaron un marco de cooperación para impulsar la extracción y el procesamiento de tierras raras y minerales críticos —recursos considerados estratégicos para las nuevas tecnologías y la seguridad industrial—. El acuerdo abre una nueva etapa en la estrategia dominicana para desarrollar el potencial minero de Pedernales, y reforzar su posición dentro de las cadenas de suministro internacionales de estos materiales.

El acuerdo, firmado esta semana

El documento fue firmado por el canciller dominicano, Víctor «Ito» Bisonó, y la embajadora de Estados Unidos en el país, Leah F. Campos. Contempla cooperación para proteger los mercados de ambos países, identificar proyectos de interés conjunto, y facilitar su financiación —abarcando distintas fases de la cadena de valor, desde la extracción minera hasta la separación y el procesamiento final de los materiales—.

Lo que dicen los propios firmantes

«Es una oportunidad que debemos abordar con visión de largo plazo y con una brújula muy clara: proteger nuestros intereses nacionales y procurar que el desarrollo de nuestros recursos genere cada vez mayor valor para el país y para nuestra gente.» Víctor «Ito» Bisonó, canciller de República Dominicana
«No se limita únicamente a minerales. Garantiza que, a la hora de extraer, procesar y fabricar los materiales del futuro, lo hagamos unidos, como socios de confianza, y no como países que dependan de la buena voluntad de otro.» Leah F. Campos, embajadora de Estados Unidos en República Dominicana

Un marco sin fuerza legal, pero con intención estratégica

La propia Cancillería dominicana aclaró el carácter específico del documento firmado.

El texto exacto de la aclaración oficial

Se trata de un «plan de acción de carácter político y programático, que no constituye ni crea derechos u obligaciones bajo el derecho nacional o internacional, no da lugar a procedimientos jurídicos y no establece obligaciones legalmente vinculantes o exigibles, sean expresas o implícitas».

Es decir: no es un tratado formal ni un contrato de explotación, sino una declaración de intención bilateral que orienta la cooperación futura —el mismo formato que, según se detalla en la información disponible, Washington ya replicó con otros 27 países, como parte de una estrategia más amplia para diversificar el abastecimiento de materias primas críticas y reducir la vulnerabilidad de sus propias cadenas industriales—.

El antecedente de solo días antes: el acuerdo con la Unión Europea

La cooperación con Washington llegó apenas unos días después de que el gobierno dominicano y la Unión Europea acordaran impulsar estudios conjuntos para determinar el potencial de tierras raras, galio y escandio en los depósitos de bauxitas kársticas de la Reserva Fiscal Minera Ávila, en Pedernales.

Lo que prevé el acuerdo con la UE: análisis especializados de las tierras, adquisición de insumos, transferencia de conocimientos al personal técnico dominicano, y el impulso de proyectos de desarrollo minero sostenible con cooperación internacional no reembolsable.

El mismo territorio, dos potencias compitiendo

República Dominicana firmó, en cuestión de días, marcos de cooperación separados con Estados Unidos y con la Unión Europea sobre exactamente la misma región geológica —Pedernales—. Es el mismo patrón de competencia en otros países de la región por recursos críticos: distintas potencias buscando asegurar acceso preferencial al mismo yacimiento, antes de que la explotación a escala comercial siquiera comience.

Pedernales: el epicentro de la apuesta dominicana

150M ton.Recursos preliminares estimados
17Elementos que agrupan las tierras raras
Dic. 2026Primera estimación formal esperada

La Reserva Fiscal Minera Ávila es hoy el principal foco de la estrategia dominicana en tierras raras. Las autoridades sitúan en alrededor de 150 millones de toneladas brutas la estimación preliminar de recursos en el área de Pedernales. El Ministerio de Energía y Minas se propuso obtener una primera estimación formal de recursos entre diciembre de 2026 y enero de 2027 —el paso previo indispensable a cualquier declaración de reservas certificadas—.

Por qué todavía no son «reservas», sino «recursos preliminares»

La distinción técnica que importa

Los 150 millones de toneladas corresponden a recursos preliminares, no a reservas mineras certificadas. El gobierno todavía está en fase de exploración y caracterización del terreno, con estudios geológicos, geoquímicos y geofísicos, además de perforaciones y sondajes en curso. En paralelo, el proyecto contempla evaluaciones ambientales y sociales, estudios metalúrgicos, análisis de mercado e infraestructura, y trabajos de prefactibilidad y factibilidad —todos pasos previos indispensables antes de que cualquier cifra pueda considerarse una reserva comercialmente explotable—.

Qué son exactamente las tierras raras, y por qué todos las quieren

Las tierras raras agrupan 17 elementos químicos con aplicaciones fundamentales en actividades de alto valor agregado: semiconductores, electrónica, sistemas energéticos, equipamiento tecnológico, y determinadas aplicaciones de defensa. La creciente importancia estratégica de estos materiales impulsó a Estados Unidos, la Unión Europea y otras grandes economías a buscar proveedores alternativos y aumentar sus inversiones en extracción, refinado y procesamiento —reduciendo así su dependencia de China, que hoy controla la mayor parte del procesamiento mundial de estos elementos—.

El patrón regional: República Dominicana no es un caso aislado

República Dominicana se suma así a una lista creciente de países de América Latina y el Caribe que Estados Unidos, China y la Unión Europea disputan activamente por sus reservas de minerales críticos —el mismo fenómeno documentado en Brasil (con la compra de Serra Verde Group por 2.800 millones de dólares), Bolivia (litio, gas y oro vinculados a redes de corrupción con la propia primera dama) y Nicaragua (concesiones de oro disputadas entre empresas estadounidenses y chinas)—.

El elemento distintivo del caso dominicano: a diferencia de varios de esos ejemplos, marcados por acusaciones de corrupción o disputas geopolíticas abiertas, el acuerdo con República Dominicana se presenta —al menos por ahora— como una negociación institucional transparente, con marcos firmados públicamente y aclaraciones explícitas sobre su alcance legal. El verdadero desafío seguirá siendo, en los próximos meses, que esa transparencia institucional se sostenga cuando la exploración avance hacia una eventual explotación comercial a gran escala.

El siguiente paso decisivo para Pedernales seguirá siendo, más allá de los acuerdos diplomáticos ya firmados, determinar con precisión la cantidad y calidad real de los recursos existentes, y avanzar hacia su certificación formal antes de que cualquiera de estas potencias pueda beneficiarse de una explotación efectiva a escala comercial.


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