Colonia del Sacramento — El primer desarrollo urbano de Praxis a escala mundial
«Reyes guerreros y el Santo Grial»: Praxis en Colonia
Mil millones de dólares, respaldo de Sam Altman y Peter Thiel, y una empresa que se declara «la primera nación digital del mundo» con planes de «extender la civilización humana más allá de la Tierra». Los ediles locales se enteraron por los medios. Académicos hablan de «extractivismo inmobiliario». Y el mismo modelo, en Honduras, terminó con el Estado demandado por 10.700 millones de dólares.
- Lo que anunció Praxis
- Quién es Dryden Brown
- Quiénes están detrás: de OpenAI a Harvard
- El socio local: +Colonia y Eduardo Bastitta
- La frase clave: «por ahora»
- Lo que dice el propio comunicado oficial
- El modelo real: qué es una «charter city»
- Los intentos previos: Mediterráneo y Groenlandia
- «Definitivamente no soy demócrata»
- «Bitcoin le dio a nuestra generación su propia moneda»
- «Como reyes guerreros buscaron el Santo Grial»
- «Nos reorganizaremos en tribus»
- Los otros inversores tecnológicos que ya llegaron a Uruguay
- El permiso ambiental, categoría B
- El Frente Amplio local, descartado del anuncio
- La mirada académica: «muy poca información»
- «Islas de socialización» y «extractivismo inmobiliario»
- El tuit triunfal tras la reunión con Orsi
- El precedente central: Próspera, Honduras
- La demanda de 10.700 millones de dólares
- El patrón de fondo
Uruguay albergará lo que se presenta como la primera ciudad diseñada específicamente para la era de la inteligencia artificial general (IAG). El país fue elegido por Praxis, una startup tecnolibertaria respaldada por inversores de Silicon Valley, para establecer su primer proyecto urbanístico físico a gran escala en cualquier parte del mundo.
Lo que anunció Praxis

Con una inversión proyectada de unos 1.000 millones de dólares durante los próximos tres años, el proyecto se desarrollará en colaboración con +Colonia, un emprendimiento inmobiliario ya en construcción cerca de Colonia del Sacramento. Se espera que los primeros residentes se muden a mediados de 2027.
Quién es Dryden Brown
Brown asegura que la IAG podría generar una «abundancia económica sin precedentes», que el proyecto busca transformar en instituciones y espacios físicos adecuados para esa nueva época. Según reportó The New York Times, Brown ha generado controversia previamente por promover una visión de la sociedad marcadamente hipermasculina y centrada en Occidente.
Quiénes están detrás: de OpenAI a Harvard
Un ecosistema de peso pesado
Praxis se fundó como una comunidad tecnológica respaldada por financiamiento vinculado a criptomonedas. Cuenta con el apoyo de firmas de capital de riesgo de Silicon Valley como Paradigm y Apollo Projects —esta última, de Sam Altman—. Entre sus miembros figuran corporaciones como OpenAI, Anthropic, Tesla y SpaceX, además de instituciones académicas como Harvard, Oxford, Princeton y Stanford. La comunidad ya reúne a más de 1.500 personas a nivel global.
El socio local: +Colonia y Eduardo Bastitta
+Colonia, el desarrollo inmobiliario local, fue cofundado por Eduardo Bastitta, empresario y exasesor económico del presidente argentino Javier Milei. Según Bastitta, la primera etapa del acuerdo con Praxis contempla la urbanización de 350.000 metros cuadrados de terreno, cuya compra está prevista para el primer semestre del próximo año. Alrededor de 2.700 miembros de Praxis ya mostraron interés formal en invertir y mudarse a esta primera sede física.
La frase clave: «por ahora»
Lo que dijo Brown sobre la gobernanza
Consultado sobre la gobernanza de esta primera comunidad física, Brown afirmó, en declaraciones citadas por La Nación, que establecer un gobierno independiente no es, por ahora, una exigencia inmediata —asegurando que el proyecto funcionará en sus primeras etapas respetando el sistema jurídico vigente en Uruguay—. Esa formulación, que condiciona el respeto a la ley local a una etapa temporal del proyecto, es precisamente lo que genera más inquietud sobre el rumbo real de la iniciativa.
Lo que dice el propio comunicado oficial
El comunicado oficial de Praxis, sin embargo, es más explícito en un punto: afirma que «las instituciones comunitarias» operarán «plenamente dentro del marco constitucional, legal y democrático de Uruguay», complementando las instituciones públicas existentes, sin plazo de vencimiento explícito para ese compromiso.
El modelo real: qué es una «charter city»
Cuando la ciudad misma es el producto
El enfoque de Praxis es similar al del proyecto Próspera, en Honduras: una «charter city», un modelo de desarrollo urbano basado en establecer una ciudad que opera bajo sus propias leyes, sistema de justicia y normas fiscales propias, sin necesariamente ajustarse por completo al marco jurídico del territorio donde se ubica. El concepto fue propuesto originalmente por el economista y premio Nobel Paul Romer, execonomista jefe del Banco Mundial.
Los intentos previos: Mediterráneo y Groenlandia
Uruguay no era la primera opción
Antes de elegir Colonia, Praxis había intentado instalar su primer desarrollo físico en la región del Mediterráneo, y también en Groenlandia —donde el intento se topó con un rechazo ciudadano explícito—. Fue recién a partir de un artículo publicado por The New York Times que se conoció el acuerdo con Uruguay.
«Definitivamente no soy demócrata»
The New York Times describió a los seguidores de Praxis como parte de una corriente de «utopías tecnológicas», y remarcó que sus críticos calificaron al movimiento de Brown como una subcultura de la derecha alternativa. El propio Brown se resiste a esa etiqueta, aunque tampoco la rechaza del todo: dice que «definitivamente no es demócrata» ni «un tipo progre», pero evita categorizarse como de derecha porque, según él, esa definición es «muy boomer».
«Bitcoin le dio a nuestra generación su propia moneda»
La compañía se define a sí misma como «una nación que nace en línea, une a las personas mediante una cultura compartida y utiliza la IA para facilitar la acción colectiva con el fin de crear una nueva ciudad en el mundo físico».
«Como reyes guerreros buscaron el Santo Grial»
El costado más inquietante: la retórica cuasi mesiánica
Praxis publicó en su propio sitio web varias columnas con títulos como «Inteligencia soberana», «Política de la singularidad» y «Declaración de ascenso». En esta última, la empresa enumera sus objetivos: «el cultivo de la nobleza, la belleza y la excelencia en todas las actividades», «el desarrollo de nuestro propio territorio, tanto físico como digital», «el avance de la tecnología al servicio de la trascendencia humana», y «la extensión de la civilización humana más allá de la cuna de la Tierra». Y agrega, textualmente: «Así como los reyes guerreros buscaron el Santo Grial, nosotros también construiremos un imperio donde el verdadero poder emana del valor heroico y la alineación con el orden divino».
Un «Congreso Mundial» y «ciudadanos fundadores»
Según ese mismo documento, el 6 de noviembre de 2024, durante el primer Congreso Mundial de Praxis, «la humanidad dio su primer paso hacia un destino superior». Sus «ciudadanos fundadores» —que no aparecen identificados públicamente— se comprometieron a «entregar» su «vida», su «fortuna» y su «honor sagrado» en pos de esos objetivos. «Declaramos que Praxis será la primera civilización en consagrarse más allá de la Tierra, extendiendo la conciencia y la comunidad humana al cosmos», asevera el texto.
«Nos reorganizaremos en tribus»
El mismo texto cita como ejemplos actuales de ese tipo de «comunidades tribales» a Israel, los mormones y los amish, y sostiene que la inteligencia artificial «brindará la oportunidad de reorganizar la sociedad en consonancia con lo trascendente», buscando «mayor armonía y gloria para el hombre y su creador».
Los otros inversores tecnológicos que ya llegaron a Uruguay
Praxis no es un caso aislado
El proyecto se inscribe en una tendencia más amplia de empresarios tecnológicos y cripto que empezaron a mirar hacia Uruguay. En mayo, Peter Thiel —cofundador de PayPal junto a Elon Musk, e inversor original de Próspera en Honduras— adquirió cinco lotes en Fasano Las Piedras, un complejo residencial en Punta del Este. Paolo Ardoino, director ejecutivo de la empresa cripto Tether y cercano a Donald Trump, y Pierpaolo Barbieri, director de la fintech Ualá, también tienen activos en el mercado inmobiliario uruguayo.
El permiso ambiental, categoría B
Sin audiencia pública obligatoria
+Colonia fue clasificado por el Ministerio de Ambiente como categoría B —proyectos «cuya ejecución puedan tener impactos ambientales moderados», donde no es obligatorio realizar una audiencia pública—. El Informe Ambiental Resumen, puesto de manifiesto en 2023, ni siquiera menciona a Praxis por nombre, aunque sí describe el objetivo de atraer «empresas de tecnología, colegios, universidades, centros de salud, turismo e inversores internacionales». Ese informe cubre solo la primera etapa del proyecto; fuentes confirmaron a la diaria que, a inicios de septiembre, la compañía ya presentó un nuevo masterplan para avanzar con fases adicionales y tramitar la autorización ambiental correspondiente.
El Frente Amplio local, descartado del anuncio
Nos enteramos por los medios
En Colonia, la bancada de ediles del Frente Amplio emitió un comunicado señalando que están recogiendo insumos para «comprender las implicancias económicas, sociales, territoriales y políticas del proyecto» antes de fijar una posición. Pedro Leizagoyen, integrante de la comisión de seguimiento de +Colonia en la Junta Departamental, contó a la diaria que «no había sido informado previamente sobre el acuerdo» con Praxis, y que se enteró «a través de los medios de comunicación». Definió a +Colonia como una «ciudad cerrada» con «posiciones ultraconservadoras».
La mirada académica: «muy poca información»
Gerardo Martínez, arquitecto y docente de la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo de la Universidad de la República, remarcó a la diaria que hay «muy poca información» disponible sobre el anuncio de Praxis, y que el eje del debate real está en «la gestión pública de la ciudad y del territorio».
«No hay nada de innovación»
Martínez define al emprendimiento como una «operación de resguardo de capital», donde los privados obtienen mayor valor de la tierra a partir de la recategorización de los suelos. Sobre la gestión nacional, fue igual de crítico: «Más allá de generar planes, pintar mapas de colores, creo que lo que le falta a la gestión nacional es una visión de futuro de los territorios.»
«Islas de socialización» y «extractivismo inmobiliario»
Víctor Borrás, docente de la Facultad de Ciencias Sociales de la Udelar especializado en sociología urbana, coincidió en la falta de información pública disponible. Sostuvo que el anuncio «confirma que las ciudades en buena medida se están produciendo en los últimos años vía lógica de mercado», con impactos sociales y ambientales previsibles —cuestionando «hasta dónde la ciudad se tiene que seguir expandiendo», dado que eso implica trasladar servicios y gastos al propio Estado—.
Un patrón regional, no un caso aislado
Borrás enmarcó el caso dentro de lo que la academia denomina «extractivismo inmobiliario» —una referencia a la lógica del extractivismo de commodities, pero donde la extracción de valor se obtiene a través de lo inmobiliario y la naturaleza—. Concluyó que el caso sirve para interpelar sobre «las tensiones en las formas de hacer ciudad».
El tuit triunfal tras la reunión con Orsi
El presidente Yamandú Orsi mantuvo una reunión con Brown en Nueva York. Tras el encuentro, Brown escribió en su cuenta de X que su compañía se «enorgullece de construir en Uruguay», agregando: «Los países hermosos y culturalmente ricos serán grandes beneficiarios de la AGI».
Volviendo al precedente central: Próspera, Honduras
El modelo de Praxis remite directamente al de Próspera, la «charter city» hondureña respaldada por los mismos círculos de inversores —incluido el propio Peter Thiel, ya presente ahora también en Punta del Este—. Próspera se creó en 2017 bajo el marco legal de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE), con capital inicial de unos 120 millones de dólares. En 2022, la entonces presidenta Xiomara Castro derogó ese régimen, calificándolo de «narcorégimen» y advirtiendo sobre la «venta de territorio y privatización de la soberanía». En 2024, la Corte Suprema hondureña declaró las ZEDE inconstitucionales, con efecto retroactivo.
La demanda que sigue en curso
Próspera respondió con una demanda de arbitraje internacional contra el propio Estado hondureño ante el CIADI, solicitando inicialmente 10.775 millones de dólares, y después una alternativa de 1.630 millones. El CIADI ya permitió que el reclamo avance. Pese a la prohibición legal, Próspera sigue operando en Roatán —hace apenas 11 días, incluso, nombró a su propio fiscal civil, algo que activistas locales calificaron directamente de «golpe moderno»—.
El patrón de fondo
Entre la retórica de «reyes guerreros» y «civilización más allá de la Tierra», el permiso ambiental sin audiencia pública, los ediles locales enterados por la prensa, y el precedente hondureño todavía sin resolver —con miles de millones de dólares en juego—, el caso Praxis-Colonia reúne casi todos los elementos que ya generaron advertencias en otros países de la región: opacidad informativa desde el inicio, respaldo político de alto nivel antes de que la ciudadanía tenga acceso pleno a los detalles, y una ideología de fondo que va mucho más allá de lo puramente inmobiliario.
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