I · El acuerdo original
Una reunión con sicarios armados y una promesa de elecciones
A principios de 2021, Rubén Rocha Moya estaba en campaña para gobernador de Sinaloa. Según el expediente, antes de las elecciones de junio de ese año se reunió con los líderes de Los Chapitos — Iván Archivaldo Guzmán Salazar y Ovidio Guzmán López, hijos del Chapo. La reunión estaba protegida por sicarios del cartel armados con ametralladoras.
📄 Expediente judicial — párrafo 31a
«En la reunión, que fue protegida por sicarios del cartel armados con ametralladoras y otras armas, Iván y Ovidio prometieron que Los Chapitos se asegurarían de que Rocha Moya ganara las elecciones a gobernador. A cambio, Rocha Moya prometió a los líderes de Los Chapitos que, si resultaba elegido, se aseguraría de que se colocara en puestos de autoridad del gobierno de Sinaloa a funcionarios favorables al tráfico de drogas de los Chapitos.»
El día de las elecciones, el 6 de junio de 2021, la promesa se cumplió en los dos sentidos. Siguiendo órdenes de Iván, sicarios del cartel robaron papeletas y urnas del partido opositor. Enrique Díaz Vega — quien sería nombrado secretario de Administración y Finanzas — había entregado previamente a Los Chapitos los nombres y direcciones de los contrincantes de Rocha Moya para que pudieran ser amenazados o forzados a retirarse.
La Policía Estatal de Sinaloa recibió llamadas de emergencia durante la jornada electoral — denuncias de amenazas en cabinas de peaje para obligar a votar, robo de urnas, individuos armados en los recintos. Los agentes no intervinieron. Tenían instrucciones de no hacerlo.
El Instituto Electoral declaró que Rocha Moya había ganado con más del 56% de los votos. Era el gobernador que Los Chapitos necesitaban.
II · Los acusados y sus sobornos
La nómina mensual del cartel: nombres, cargos y montos
Lo más impactante del expediente son las listas manuscritas encontradas durante los registros de diciembre de 2025. Cada mes, el «jefe de plaza» de Culiacán recibía de los líderes de Los Chapitos una caja con efectivo y una lista detallando cuánto debía pagarle a cada funcionario corrupto. El expediente reproduce fotografías de esas listas — con nombres, apodos y montos circulados en rojo.
Rubén Rocha Moya
Gobernador de Sinaloa (desde nov. 2021)
Beneficios políticos y control institucional
Enrique Inzunza Cázarez
Actual senador. Ex secretario general de Sinaloa
Enlace cartel-gobernador
Dámaso Castro Zaavedra
Vicefiscal general de Sinaloa
~$11.000 USD/mes
Marco Antonio Almanza Avilés
Ex jefe Policía de Investigación (2017–2022)
~$16.000 USD/mes
Alberto Jorge Contreras Núñez «Cholo»
Jefe Policía de Investigación (2022–2026)
~$16.000 USD/mes
Gerardo Mérida Sánchez
Ex secretario de Seguridad Pública de Sinaloa
+$100.000 USD/mes
José Antonio Dionisio Hipólito «Tornado»
Ex subdirector Policía Estatal de Sinaloa
~$5.450 USD/mes
Juan de Dios Gámez Mendívil
Alcalde de Culiacán (desde jun. 2022)
+$10.000 USD/mes
Juan Valenzuela Millán «Juanito»
Ex comandante Policía Municipal de Culiacán
~$41.000 USD/mes (para él y 40+ agentes)
Enrique Díaz Vega
Ex secretario de Administración y Finanzas
Enlace electoral y político
III · Lo que compraron
Protección total: de los laboratorios a los rivales
A cambio de esos pagos, Los Chapitos obtuvieron algo que no tiene precio: el control operativo de las fuerzas de seguridad del estado más importante para el tráfico de drogas hacia Estados Unidos.
🔒 Lo que compraron los sobornos
— Notificación previa de redadas a laboratorios de fentanilo — en 2023, Mérida avisó de al menos 10 operativos con suficiente antelación para evacuarlos.
— Órdenes de liberación de miembros del cartel detenidos por tráfico de drogas.
— Protección de cargamentos: agentes municipales escoltaban camiones con narcóticos.
— Órdenes de arresto contra rivales del cartel a pedido de Los Chapitos.
— Prohibición a agentes de acercarse a los recintos electorales el día de las elecciones de 2021.
IV · El crimen más grave
El informante de la DEA, su familia y un niño de 13 años
El cargo más grave del expediente no involucra drogas. Involucra un secuestro con resultado de muerte. En octubre de 2023, Iván Guzmán y otro líder de Los Chapitos ordenaron el secuestro de Alexander Meza León — un informante confidencial de la DEA que había estado proporcionando información sobre las operaciones del cartel en el marco de la misma investigación que culminó en esta acusación.
Juan Valenzuela Millán «Juanito», comandante de la Policía Municipal de Culiacán, organizó la operación. Agentes municipales en un automóvil patrulla — un vehículo policial oficial — detuvieron a la fuente confidencial y a un familiar, los secuestraron y los entregaron a sicarios del cartel. Ambos fueron torturados y asesinados. Entre las víctimas adicionales identificadas en el expediente figura un niño de 13 años.
Bajo las órdenes de Millán, agentes municipales, en un automóvil patrulla, detuvieron a la FC y al Familiar-1 de la FC, los secuestraron y los entregaron a sicarios del cartel, quienes torturaron y posteriormente mataron a esas y otras víctimas.
— Expediente S9 23 Cr. 180, Tribunal de Distrito Sur de Nueva York, párrafo 32
V · El cronograma
De las elecciones al escándalo internacional
Principios 2021
Rocha Moya se reúne con Iván y Ovidio Guzmán. Acuerdo: Los Chapitos garantizan su elección, él les da el control policial.
6 junio 2021
Elecciones en Sinaloa. Robo de urnas, secuestro de candidatos opositores, policía con instrucciones de no intervenir. Rocha Moya gana con 56% de los votos.
Nov. 2021
Rocha Moya asume la gobernación. Los Chapitos consolidan el control de toda la Policía Estatal de Sinaloa.
Oct. 2023
Secuestro y asesinato del informante de la DEA y sus familiares, incluyendo un menor de 13 años. Operación ejecutada con vehículos de la Policía Municipal.
Dic. 2025
Detenidos Julio Martínez Sola, Roberto Roselli y Gerardo Mérida Sánchez. En los registros: listas manuscritas de sobornos, efectivo y propiedades no declaradas.
11 mayo 2026
Mérida Sánchez cruza hacia EEUU desde Hermosillo y queda bajo resguardo de los Marshals. Trasladado a Nueva York para su proceso judicial.
15 mayo 2026
Enrique Díaz Vega viaja desde Europa hasta Nueva York para negociar su rendición.
1 mayo 2026
Rocha Moya solicita separarse temporalmente del cargo de gobernador para facilitar las investigaciones.
10
funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa acusados
34
páginas del expediente judicial original
5
cargos: narcotráfico, armas, secuestro con resultado de muerte
13
años de edad de una de las víctimas del secuestro ordenado por el cartel
VI · La paradoja Trump
El fiscal que indultó al expresidente narco de Honduras
El caso Sinaloa tiene una dimensión que ningún medio mexicano quiere titular: la acusación fue firmada por Jay Clayton, fiscal designado por Donald Trump para el Distrito Sur de Nueva York. El mismo Trump que, semanas antes, indultó a Juan Orlando Hernández — expresidente de Honduras condenado en ese mismo tribunal por ayudar a introducir cocaína de contrabando en Estados Unidos.
La pregunta que algunos mexicanos se hacen en voz baja es la misma que Bastión formula sin disimulo: ¿le importa realmente al gobierno de Trump la lucha contra el narcotráfico, o es una herramienta de presión geopolítica que se activa o desactiva según la conveniencia del momento?
La respuesta, como casi todo en geopolítica, no es binaria. Las acusaciones contra los funcionarios sinaloenses son reales y están documentadas. Y el indulto a Hernández también es real. Ambas cosas pueden ser ciertas al mismo tiempo — y esa contradicción dice más sobre el sistema que sobre cualquiera de sus partes.
Para cerrar
El expediente del Tribunal de Distrito Sur de Nueva York no es una acusación periodística. Es un documento judicial con nombres, fechas, montos y descripciones verificadas de hechos. Su valor no está en lo que revela sobre el narcotráfico — que es bien conocido — sino en lo que documenta sobre el Estado: que un gobernador en funciones, un senador, un alcalde, un vicefiscal y media docena de jefes policiales pueden estar en la nómina de un cartel durante años, a plena luz del día, y que la única institución que finalmente los nombra con nombre y apellido opera a 4.000 kilómetros de distancia.
Eso no es solo un problema de México. Es el colapso del Estado como garante del orden — exactamente lo que Hannah Arendt describió como la condición previa al totalitarismo. Y es lo que la tecno-oligarquía, el imperialismo 2.0 y los nacionalismos sin sustancia tienen en común: todos progresan cuando el Estado deja de cumplir su función básica.
El fentanilo que mató a miles de americanos salió de laboratorios en Sinaloa. Los laboratorios operaban porque la policía que debía cerrarlos cobraba su sueldo del cartel. Y el gobernador que supervisaba esa policía había prometido exactamente eso antes de que nadie lo eligiera.