Israel — A 26 días de las elecciones del 27 de octubre
Una advertencia, un ataque, tres versiones distintas
El 29 de septiembre, Netanyahu dijo tener «indicios» de un ataque inminente. Al día siguiente, ocurrió. Desde entonces, él mismo dio versiones distintas a tres canales distintos, Trump fue más allá y culpó a Irán sin pruebas, y la propia inteligencia israelí terminó descartando justo esa conexión.
- La advertencia, 24 horas antes
- «No mezclen la seguridad con la campaña»: la respuesta de Eisenkot
- Lo que pasó a bordo del vuelo
- Las tres versiones de Netanyahu, en el mismo día
- Trump va más lejos que el propio Netanyahu
- La inteligencia israelí lo desmiente
- El «loophole» que Netanyahu reconoció
- Netanyahu, convertido en el protagonista del rescate
- Lo que dicen los propios analistas israelíes
- Un antecedente que pesa: las advertencias de 2023
- El efecto en las encuestas
- El balance
La advertencia, 24 horas antes
El martes 29 de septiembre, desde la base aérea de Tel Nof, Benjamin Netanyahu grabó un video dirigido a «enemigos» no especificados.
No mencionó quién, ni cómo, ni cuándo. En las semanas previas, tanto él como el ministro de Defensa Israel Katz ya habían lanzado advertencias similares hacia Irán, Hamás, Hezbolá e incluso la Autoridad Palestina.
«No mezclen la seguridad con la campaña»: la respuesta de Eisenkot
La reacción inmediata de la oposición
El propio partido de Gadi Eisenkot —hoy el rival más fuerte de Netanyahu en las encuestas— exigió una actualización de seguridad urgente para confirmar que se trataba de una amenaza real y no de «una maniobra política destinada a dañar el proceso electoral». Yair Lapid fue más directo: acusó a Netanyahu de «sembrar miedo» (fear-mongering), y declaró que «la seguridad de Israel nunca debe mezclarse con la campaña electoral».
Lo que pasó a bordo del vuelo
Al día siguiente, el 30 de septiembre, un vuelo de flydubai que iba de Dubái a Tel Aviv sufrió una emergencia en pleno aire: según relatos de pasajeros y de las propias autoridades israelíes, el copiloto —un ciudadano omaní— apuñaló al capitán, el piloto indio Smit Machchhar, en un presunto intento de estrellar el avión. Pasajeros y tripulación lograron reducirlo, y pilotos fuera de servicio consiguieron realizar un aterrizaje de emergencia en Arabia Saudita.
Las tres versiones de Netanyahu, en el mismo día
En cuestión de horas, Netanyahu dio versiones distintas del episodio a tres medios distintos.
Dijo que el motivo todavía era desconocido: «No creo que haya sido un secuestro», «me parece que fue un intento de suicidio».
Sostuvo que era «demasiado pronto» para determinar si Irán estaba involucrado.
Afirmó con seguridad: «Sabemos que sufrió un adoctrinamiento radical islamista», basándose en «información personal» que estaban recabando durante el interrogatorio.
Trump va más lejos que el propio Netanyahu
Mientras Netanyahu todavía hablaba de «demasiado pronto» para hablar de Irán, a Trump le preguntaron en la Casa Blanca si el copiloto tenía algún vínculo con el régimen iraní.
Cuando le preguntaron puntualmente si la Guardia Revolucionaria iraní podría haber colocado al copiloto allí, o si se había radicalizado por otra vía, Trump respondió: «Pudo haber sido». Sin ofrecer ningún dato concreto que respaldara la afirmación.
La inteligencia israelí lo desmiente
«Hasta ahora, se descartó una conexión aparente»
Horas después de las declaraciones de Trump, un funcionario israelí de alto rango dijo que los investigadores, pese a los dichos del presidente estadounidense, «hasta el momento descartaron» una conexión aparente con Irán, y que todo indica que el copiloto actuó solo. El propio funcionario agregó que ahora se está revisando la actividad del sospechoso en redes sociales, justamente para verificar las declaraciones que había hecho antes Netanyahu sobre su supuesto «adoctrinamiento».
El «loophole» que Netanyahu reconoció
En paralelo a las versiones sobre el motivo del ataque, Netanyahu reconoció públicamente que existió una falla de seguridad: pilotos de países sin relaciones con Israel —como Omán— tienen prohibido volar hacia el país, pero según un reportaje posterior, decenas de pilotos omaníes habían volado hacia Tel Aviv pese a esa prohibición en los meses previos, porque las autoridades confiaban en que fueran las propias aerolíneas quienes hicieran cumplir la norma, sin que el Shin Bet realizara controles de antecedentes.
Netanyahu, convertido en el protagonista del rescate
Tras el aterrizaje, Netanyahu se reunió personalmente con varios de los pasajeros que ayudaron a reducir al atacante, entre ellos un plomero israelí, Yaniv Hayun, a quien Trump también mencionó públicamente, describiéndolo como «un plomero israelí que nunca había volado un avión» pero que ayudó a salvar la situación. Hayun, consultado por la prensa, dijo sentirse sorprendido de que Trump hablara de él, y que le resultó «gracioso» cómo lo describió.
El análisis de la propia prensa israelí
El propio Times of Israel publicó un análisis preguntándose abiertamente si «el ataque de flydubai salvará la campaña en apuros de Netanyahu», señalando que el primer ministro, «con su ojo puesto en la estética», está aprovechando el poder de la investidura para vincularse con el heroísmo de los pasajeros, y sugerir que Israel está en demasiado peligro como para arriesgarse con alguien nuevo.
Lo que dicen los propios analistas israelíes
Un antecedente que pesa: las advertencias de 2023
Este episodio se suma a una controversia que ya venía golpeando a Netanyahu en plena campaña: los reportes, cada vez mejor documentados, de que Egipto y los Emiratos le habrían advertido sobre un posible ataque de Hamás antes del 7 de octubre de 2023, advertencias que Netanyahu niega haber recibido personalmente. Trump, consultado sobre el tema días atrás, dijo «no poder imaginarse» que Netanyahu hubiera ignorado esas advertencias —pero, pese a «salir en su defensa», se negó a respaldarlo para la reelección—. Mientras tanto, el propio Yair Lapid declaró ante la comisión investigadora que «durante meses, el primer ministro recibió una serie de advertencias severas y sin precedentes, y no hizo nada», y el excomandante de inteligencia militar Aharon Haliva dijo en grabaciones filtradas que Netanyahu «no tenía interés en escuchar evaluaciones de inteligencia».
El efecto en las encuestas
Las dos encuestas publicadas inmediatamente después del episodio mostraron al bloque de Netanyahu recuperando la ventaja, después de meses en los que casi todas las mediciones lo daban por detrás. Likud quedó empatado en primer lugar con Yashar, el partido de Eisenkot.
El balance
Ninguno de los hechos centrales está en duda: la advertencia ocurrió un día antes del episodio, el ataque a bordo del vuelo fue real, y los pasajeros efectivamente evitaron una tragedia. Lo que queda en evidencia es otra cosa: tres relatos distintos del mismo episodio saliendo de la boca del mismo hombre en cuestión de horas, un presidente extranjero sumando una acusación grave sin pruebas, y una inteligencia local que termina desmintiendo justamente esa acusación —todo esto mientras las encuestas, que venían en contra, se dan vuelta exactamente en el momento en que más falta le hacía.
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