Tribunal de Lod, Israel — Investigación
El profesor que planeó matar a 700 árabes, y el Shin Bet
Durante tres años, un matemático de 60 años de la Universidad Bar-Ilan diseñó un plan para 72 «terroristas judíos» divididos en doce células. Intentó reclutar a un candidato a la Knesset, y cuando se negó, lo amenazó por carta. El Shin Bet, pese a tener una división creada específicamente para estos casos, se lo pasó a la policía sin investigarlo a fondo.
- La acusación presentada en Lod
- Quién es el acusado
- El nombre que le puso a su propio plan
- Tres años de preparativos
- 72 hombres, doce células, un objetivo
- El apoyo que esperaba de adentro del propio ejército
- La recorrida por Tuba-Zangariyye
- El candidato que no respondió
- La carta de chantaje
- El contenido del manifiesto de 20 páginas
- Cómo se ocultaba
- La duda sobre su salud mental
- Lo que dijo él mismo en la audiencia
- El pedido de arresto domiciliario, por los exámenes
- La respuesta de la Universidad Bar-Ilan
- El podcaster que se reunió con él y no avisó
- El Shin Bet, y la pregunta que dejó abierta Haaretz
- La imagen de la carta a Feiglin
La acusación presentada en Lod
La fiscalía del Distrito Central presentó el lunes ante el tribunal de Lod una acusación contra un profesor de matemáticas de la Universidad Bar-Ilan por preparar atentados terroristas contra civiles árabes. Según el escrito, elaboró planes e intentó, sin éxito, reclutar participantes para ataques coordinados destinados a matar a cientos de personas. Los cargos incluyen preparación de un acto terrorista, extorsión mediante amenazas y obstrucción de la justicia; la fiscalía pidió que permanezca detenido durante todo el proceso. Su nombre sigue bajo una orden de censura judicial.
Quién es el acusado
El acusado es residente de Petaj Tikva y tiene 60 años. Según la acusación, planeó durante años ataques contra cientos de ciudadanos árabes israelíes, así como contra palestinos de Jerusalén Oriental y Cisjordania, «por motivaciones nacionalistas». La fiscalía sostiene que estuvo influenciado por los acontecimientos de la Operación «Guardián de los Muros» (2021) y la guerra de las «Espadas de Hierro» iniciada tras el 7 de octubre de 2023.
El nombre que le puso a su propio plan
El acusado bautizó a su propio proyecto «AIT» —People Will Transfer, «La gente será transferida»—. El objetivo declarado era matar a cientos de árabes para provocar su huida y deportación permanente a Jordania, Líbano y la Franja de Gaza.
Tres años de preparativos
Desde febrero de 2023 hasta su arresto
Durante más de tres años, desde principios de febrero de 2023 hasta su detención, hace aproximadamente dos semanas, el acusado ideó un plan sistemático: realizó patrullas preliminares sobre el terreno, redactó documentos detallando el método de operación y sus justificaciones, e intentó reclutar personas para los ataques que planeaba.
72 hombres, doce células, un objetivo
El plan contemplaba que 72 «terroristas judíos» —al menos la mitad con licencias de armas, incluido el propio acusado— se dividieran en 12 células para atacar simultáneamente ciudades mixtas y comunidades árabes. Según medios israelíes, el arsenal previsto incluía pistolas, rifles, hachas y martillos. El manifiesto abogaba por «matanzas masivas» y la toma de carreteras, comunidades árabes, ciudades mixtas y hospitales.
El apoyo que esperaba de adentro del propio ejército
«Elementos subversivos» dentro de las FDI
Según el plan, los escuadrones recibirían «asistencia y apoyo coordinados previamente por elementos subversivos reclutados dentro de las Fuerzas de Defensa de Israel, incluyendo bombardeos en centros de población árabe por parte de la Fuerza Aérea, el Cuerpo de Artillería y el Cuerpo Blindado».
La recorrida por Tuba-Zangariyye
Para promover e implementar su plan, el acusado intentó durante aproximadamente un año y medio reclutar simpatizantes, sin éxito. También hizo una recorrida preliminar por la zona que rodea la localidad beduina de Tuba-Zangariyye, en el norte de Israel, para estudiar las mejores maneras de acercarse y atacar ese asentamiento, al que quería convertir en objetivo central del plan.
El candidato que no respondió
El acusado planeaba aliarse con Moshe Feiglin, candidato a la 26ª Knesset como líder de la lista «Zehut» —en conjunto con «Sionismo Religioso»—, para reclutarlo primero a él, y después, con su ayuda, a otros activistas. Según la acusación, pretendía convocar a militantes ya identificados a una conferencia electoral del partido, donde recién ahí se les revelaría que estaban siendo reclutados para un atentado al día siguiente, con una sesión informativa que incluiría instrucciones operativas detalladas.
El acusado asistió a dos actos públicos organizados por Feiglin, e intentó reunirse con él para explicarle el plan, pero Feiglin nunca respondió a sus pedidos. Según el propio Feiglin, se negó directamente, y ni siquiera llegó a abrir la carta que el profesor le había enviado.
La carta de chantaje
«Letras pequeñas, significado grande»
Hace aproximadamente un mes, con la elección cada vez más cerca, el acusado le escribió a Feiglin una carta de chantaje, criticándolo por su falta de cooperación y amenazándolo con distribuirla públicamente —causándole, a su juicio, un daño político antes de los comicios— si no aceptaba colaborar. Dos días después, fue personalmente hasta la casa de Feiglin y le entregó la carta a una vecina, pidiéndole que se la hiciera llegar. Una copia impresa por medios hebreos muestra cinco páginas de texto denso, a un solo espacio, que empieza con la frase: «Letras pequeñas, significado grande». Tras los intentos de extorsión, Feiglin, su adjunto Yitzhak Hai Zaga, y el director ejecutivo de Zehut, Shai Malka, entregaron las cartas amenazantes a la policía.
El contenido del manifiesto de 20 páginas
«Caos insoportable y luego una masacre de judíos»
El plan, al estilo del 7 de octubre según medios israelíes, estaba detallado en un manifiesto de 20 páginas que advertía que cualquier detención de los involucrados conduciría a un «caos insoportable y luego a una masacre de judíos». El documento instruía además a los reclutas a no mostrar misericordia con mujeres ni niños, y a «endurecer sus corazones».
Cómo se ocultaba
Según la acusación, el acusado empleó diversos métodos para evitar su captura: escribía todos los documentos y cartas a mano, nunca en computadora; redactaba instrucciones operativas en varios documentos distintos para que las identidades de los involucrados no quedaran expuestas; usaba barbijos, sombrero y gafas de sol durante sus reuniones con potenciales reclutas; llegó a hacerse pasar por otra persona con nombre falso, y utilizaba los teléfonos de transeúntes para contactar a las distintas personas implicadas.
La duda sobre su salud mental
Durante las audiencias, surgió la cuestión de su aptitud mental para ser juzgado, aunque él mismo se niega a someterse a un examen psiquiátrico. Un dictamen presentado ante el tribunal sobre su aptitud para la detención señaló la presencia de «pensamientos erróneos, una comprensión parcial de la realidad y una percepción de la misma aparentemente errónea».
Lo que dijo él mismo en la audiencia
El pedido de arresto domiciliario, por los exámenes
«Soy profesor de Bar-Ilan y trabajé hasta mi arresto»
El acusado solicitó arresto domiciliario y negó representar un peligro actual. Según Ynet, llegó a decir en la audiencia: «Soy profesor en Bar-Ilan y trabajé hasta mi arresto», y pidió la domiciliaria argumentando que tenía exámenes por corregir.
La respuesta de la Universidad Bar-Ilan
La universidad anunció que lo suspendería de inmediato durante el proceso, y agregó: «Mostramos y mostraremos tolerancia cero ante tales fenómenos que son contrarios a los valores de todos nosotros como judíos, como israelíes y como seres humanos, y ciertamente a los valores de la Universidad Bar-Ilan».
El podcaster que se reunió con él y no avisó
Medios hebreos reportaron que el profesor se reunió también con el podcaster de derechas Tamir Dortal, a quien le presentó el plan. Dortal dijo a la prensa que el acusado se presentó como un académico jubilado, y que percibió la propuesta como un plan teórico «absurdo» y «horrible». Le preguntó si tenía un arma, le respondieron que no, y le ordenó que se fuera.
Dortal sostuvo que cooperó plenamente con las autoridades tras la detención del profesor, y negó haber apoyado o ayudado a avanzar el plan de ningún modo. Según los mismos reportes, el acusado también intentó reunirse con otros académicos, exfuncionarios de seguridad, periodistas y otras figuras públicas para promover su proyecto.
El Shin Bet, y la pregunta que dejó abierta Haaretz
Un caso que caía bajo su propia jurisdicción
El Shin Bet incluye una División Judía creada específicamente para investigar acusaciones de extremismo judío. Pero según un informe publicado el 5 de octubre por Haaretz, la agencia se negó a investigar al profesor y transfirió rápidamente el caso a la policía, pese a que este tipo de casos de terrorismo judío suelen caer bajo su propia jurisdicción. El Shin Bet declinó investigarlo incluso después de confirmar que era propietario de un arma con licencia, y que había visitado Tuba-Zangariyye como parte de sus preparativos.
Según Haaretz, funcionarios de alto rango del Shin Bet ordenaron a la agencia no investigar, y la propia policía tampoco actuó con urgencia pese a la naturaleza extrema de la amenaza. En respuesta, el Shin Bet afirmó que había arrestado e interrogado al sospechoso, durante lo cual «sus intenciones fueron expuestas», antes de trasladar el caso a la policía.
La imagen de la carta a Feiglin

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