Benjamin Netanyahu pensativo en una reunión, tocándose la frente.

BibiLeaks: el documento de Hamás que publicó Bild

BibiLeaks: el documento de Hamás que Bild publicó y que terminó en escándalo
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BibiLeaks: el documento de Hamás que publicó Bild

El 6 de septiembre de 2024, el diario alemán Bild publicó en exclusiva un supuesto documento hallado en la computadora de Yahya Sinwar. Días después se supo que la cita clave ni estaba en el texto original — y la filtración que lo originó destapó un escándalo de espionaje interno que hoy golpea directamente a la oficina de Netanyahu.

El 6 de septiembre de 2024, en medio de un momento crítico de las negociaciones por los rehenes en Gaza, el diario alemán Bild publicó lo que presentó como una exclusiva explosiva: un documento «secreto» de Hamás, hallado en una computadora que se dijo perteneció al propio Yahya Sinwar, que probaría que la organización terrorista nunca buscó un fin rápido de la guerra. La historia se derrumbó en cuestión de días.

Lo que publicó Bild, tal cual lo tituló

Vale reproducir primero lo que efectivamente salió publicado, porque es la base de todo lo que vino después. El título de la nota era, textual: «¡Estremecerse! Esto es lo que el jefe de Hamás planea hacer con los rehenes».

Publicación original · Bild, 6 de septiembre de 2024

Lo que decía la nota

Bild afirmó que el documento fue «encontrado en un ordenador que se dice perteneció al líder terrorista Yahya Sinwar», que data de la primavera de 2024 y que estaba «disponible exclusivamente para BILD». Según el diario, el texto mostraba que Hamás buscaba mantener la «capacidad de nuestras fuerzas armadas» para operar contra Israel, que el aparato político y militar israelí debía ser «agotado» y que la presión internacional sobre Israel debía «aumentarse». Bild tituló que Hamás «no busca un fin rápido a la guerra» y que, por el contrario, «las cláusulas importantes del acuerdo deben mejorarse, incluso si las negociaciones continúan durante un periodo más largo».

El artículo también citaba al documento afirmando que Hamás seguiría «ejerciendo presión psicológica sobre las familias de los prisioneros […] para que aumente la presión pública sobre el gobierno del enemigo», y que los negociadores debían presentar a Israel como el único responsable de un eventual fracaso de las negociaciones.

Publicación original: https://www.bild.de/politik/inland/bild-exklusiv-zum-schaudern-das-plant-der-hamas-chef-mit-den-geiseln-66d98503c0fd674dd9f5d092

Es importante remarcar algo que la propia nota de Bild no menciona ni una sola vez: la muerte de miles de civiles palestinos durante la guerra no aparece en ningún punto del documento que el diario describe.

El momento en que salió, no es un detalle menor

La publicación llegó en un instante políticamente muy cargado. Días antes, Hamás había asesinado a seis rehenes israelíes en cautiverio mientras el ejército israelí avanzaba cerca de donde estaban retenidos — un hecho que desató protestas masivas en Israel exigiendo un acuerdo de alto el fuego. El informe de Bild, que de hecho absolvía al gobierno israelí de cualquier responsabilidad por el estancamiento de las negociaciones, coincidía con los intereses de Netanyahu tanto en su contenido como en su timing.

Dos días después de la publicación, en una reunión de gabinete, el propio Netanyahu citó el informe para presentar a quienes protestaban pidiendo un acuerdo como, en los hechos, peones involuntarios de la estrategia de Hamás.

La historia empieza a desarmarse

No pasó mucho tiempo antes de que la nota empezara a resquebrajarse. Fuentes militares israelíes le dijeron al sitio Ynet que sí existía un documento de ese tipo, encontrado en Gaza — pero varios meses antes de la fecha que manejaba Bild, lejos de la computadora personal de Sinwar, y aparentemente escrito por un funcionario de rango medio de Hamás, sin ningún indicio de que hubiera sido adoptado como política oficial de la organización.

El dato más grave de todos

La frase específica citada por Bild —la que sostenía que Hamás prolongaba deliberadamente las negociaciones porque no tenía ningún interés real en llegar a un acuerdo— no aparece en absoluto en el documento original. De hecho, desde el inicio mismo de la guerra, Hamás había señalado repetidamente su disposición a liberar rehenes israelíes a cambio de prisioneros palestinos y del fin del ataque israelí sobre Gaza — un punto que, según varios medios israelíes, tanto la nota de Bild como las referencias posteriores de Netanyahu a ella omitieron.

El 8 de septiembre, las propias Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) confirmaron la versión: el documento era, en realidad, antiguo, había sido hallado cinco meses antes, no provenía de Sinwar ni de su entorno cercano, y fue «escrito como recomendación de mandos intermedios en Hamás» — es decir, ni siquiera reflejaba necesariamente la posición de la cúpula de la organización.

No fue un caso aislado: la misma semana, otro «documento» se cayó

La publicación de Bild no ocurrió en el vacío. Un día antes, el 5 de septiembre de 2024, el británico The Jewish Chronicle había publicado un artículo —basado en los mismos documentos filtrados por un suboficial de la Dirección de Inteligencia Militar israelí, Ari Rosenfeld— que afirmaba que Sinwar planeaba usar a un grupo de unos 20 rehenes como escudo para escapar de Gaza hacia Egipto y luego a Irán. Esa nota fue retirada días después por considerarse una invención completa, y provocó la renuncia de varios periodistas de ese medio en protesta.

Los críticos señalaron que ambos artículos —el de The Jewish Chronicle y el de Bild— compartían el mismo propósito: dar cobertura política a Netanyahu justo cuando las negociaciones se estancaban por su insistencia en mantener el control militar israelí sobre el Corredor de Filadelfi, la franja que separa Gaza de Egipto y que Hamás exigía evacuar.

6 sept. 2024
fecha de la publicación de Bild
5 meses
antes había sido hallado el documento real, según las FDI
0
veces que aparece la frase clave citada por Bild en el documento original
2 días
después, Netanyahu citó el informe ante su gabinete

Por qué esto terminó llamándose «BibiLeaks»

La publicación de Bild (y la del Jewish Chronicle) no quedó como un episodio periodístico aislado: se convirtió en la puerta de entrada al escándalo que hoy se conoce en Israel como BibiLeaks — la investigación sobre cómo colaboradores cercanos a Netanyahu habrían filtrado documentos de inteligencia clasificados sobre los objetivos de la guerra en Gaza, exactamente con el objetivo de producir coberturas como la de Bild, en pleno momento de presión política por el fracaso de las negociaciones de rehenes. El Shin Bet, en cooperación con el Ejército y la policía, abrió la investigación en septiembre de 2024.

Quién filtró qué

Los documentos fueron sustraídos de forma ilegal por Ari Rosenfeld, un suboficial de las FDI que servía en la Dirección de Inteligencia Militar. Filtró en total tres documentos: uno sobre los planes de Hamás para la guerra psicológica contra Israel —el que terminó en Bild— y otros dos redactados por la propia Dirección de Inteligencia.

Los detenidos

Rosenfeld fue el primero en ser identificado, junto a otros tres sospechosos. Poco después se sumó Eli Feldstein, vocero de asuntos militares de Netanyahu — según Axios, su detención, junto a la de otras tres personas, está en el centro de lo que se considera el escándalo más significativo del gobierno israelí desde el inicio de la guerra. Yedioth Ahronoth informó que uno de los detenidos había asistido a reuniones confidenciales con Netanyahu en la sede del Ministerio de Defensa. El propio primer ministro dijo que ninguno de sus colaboradores directos había sido arrestado.

En julio de 2025, Jonatan Urich —el mismo asesor hoy en el centro del Qatargate— fue notificado de que la Fiscalía del Estado consideraba presentar cargos penales en su contra por transferir información clasificada «con intención de perjudicar la seguridad nacional», además de «poseer información clasificada» y «destruir pruebas». Netanyahu, en un comunicado de ese mismo mes, criticó públicamente la decisión de la fiscal general Gali Baharav-Miara de avanzar con esos cargos.

El jefe del Estado Mayor de las FDI en el momento de la filtración, Herzi Halevi, solicitó que el Shin Bet abriera su propia investigación paralela a la del Departamento de Seguridad de la Información del Ejército. Halevi testificó sobre el caso el 14 de enero de 2026.

«Un crimen nacional»: la reacción política

La oposición no midió las palabras. Yair Lapid y Benny Gantz calificaron el escándalo como un «crimen nacional»:

«Si Netanyahu conocía las filtraciones, es cómplice de uno de los delitos de seguridad más graves. Si no lo sabía, no es apto para el cargo.»

Yair Lapid, líder de la oposición

Gantz, que había integrado el gabinete de guerra de Netanyahu, fue igual de directo:

Si se utilizó información de seguridad sensible para una «campaña de supervivencia política», eso no es solo un delito: es «un crimen contra la nación».

Benny Gantz

El Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas, la organización que agrupa a los familiares de los secuestrados por Hamas, fue el que planteó la acusación más grave de todas:

«Las sospechas indican que personas vinculadas al primer ministro actuaron para llevar a cabo uno de los mayores engaños públicos en la historia del Estado. Un gobierno que abandonó a ciudadanos que se convirtieron en víctimas de secuestros crueles está, en la práctica, trabajando para difamarlos y dañar la opinión pública respecto al deber de devolverlos, como si fueran enemigos de la nación.»

Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas

Incluso un medio cercano al propio Netanyahu, Israel Hayom, describió la gravedad del caso sin matices:

«Uno de los asuntos más graves que Israel haya conocido jamás […] genera sospechas de que la oficina del primer ministro actuó para frustrar un acuerdo de rehenes, en contra de los objetivos de la guerra.»

Israel Hayom

El 5 de febrero de 2026, el exjefe de las FDI Gadi Eisenkot fue más allá: afirmó que Netanyahu puso en peligro una de las fuentes de inteligencia más importantes de Israel sobre los prisioneros en Gaza, al permitir que sus colaboradores filtraran el documento clasificado.

3
documentos filtrados por Ari Rosenfeld
4+
detenidos en el caso, incluido Eli Feldstein
14 ene. 2026
testimonio de Herzi Halevi, exjefe del Estado Mayor
3
delitos imputables a Urich: transferir, poseer y destruir información

Lo que Bild vendió como la prueba definitiva de la mala fe de Hamás resultó ser, según la propia versión oficial israelí, un documento viejo, de rango medio, mal fechado y mal atribuido — y la cita más contundente de la nota, la que de verdad incriminaba a la organización, no estaba ni siquiera escrita ahí. La nota cumplió su función política en el momento exacto en que hacía falta: dos días después de publicada, ya estaba en boca de Netanyahu frente a su propio gabinete. Se deshizo recién después, cuando ya había cumplido su propósito — y terminó destapando, en el camino, un circuito de filtraciones desde el corazón mismo de la oficina del primer ministro.


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Fuentes: Bild, «BILD-Exklusiv zum Schaudern: Das plant der Hamas-Chef mit den Geiseln» (06/09/2024) — Ynet, fuentes militares israelíes sobre el origen real del documento — Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), comunicado del 08/09/2024 — The Jewish Chronicle, artículo retirado del 05/09/2024 — Reportes sobre el escándalo «BibiLeaks» y la filtración atribuida a Ari Rosenfeld.

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