Argentina · Política · Cronología
Cronología del escándalo Adorni, día por día
De una foto en Nueva York a la renuncia: 108 días de explicaciones cambiantes, viajes en jet privado, financiamientos sin intereses y medio millón de dólares que aparecieron recién cuando la causa ya estaba en marcha.
Bastión · Argentina · Junio 2026
Todo empezó casi por azar, con una foto de su esposa, Bettina Angeletti, integrando la comitiva presidencial en un viaje a Nueva York. Sostenido durante meses por los hermanos Milei, Manuel Adorni resistió mientras el periodismo y los investigadores judiciales sacaban a la luz, una a una, propiedades, viajes y gastos que no encajaban con su sueldo declarado como funcionario —un giro patrimonial tan abrupto que su propia escribana lo resumió en una frase: «se le dio todo junto».
Intentó resistir incluso con una confesión a destiempo. No fue suficiente. Tres meses y medio después de aquella primera foto, renunció. Esta es la cronología completa, día por día.
Marzo: la foto que lo empezó todo
8 de marzo
La foto. Milei viaja a Nueva York con una comitiva que incluye a Adorni. Visitan la tumba del rebe de Lubavitch en Queens; entre las fotos publicadas por Radio Jai, la prensa detecta que Adorni había viajado con su esposa, que se dedica al coaching empresarial. El jefe de Gabinete no responde consultas, y durante 48 horas el Gobierno no confirma ni desmiente que ella hubiera viajado en el avión presidencial.
9 de marzo
Silencio oficial. El caso crece en redes y medios sin respuesta del Gobierno. El periodista Carlos Pagni revela en LN+ que Adorni y su familia habían viajado en avión privado a Punta del Este durante el feriado de carnaval.
10 de marzo
«Vine a deslomarme». En una entrevista con A24, Adorni confirma que su esposa viajó en el avión presidencial. Lo justifica diciendo que él se estaba «deslomando» en Nueva York y que quería tener a su lado a su «compañera de vida». Asegura que ella se había comprado su propio pasaje por 5.348 dólares, pero que no lo usó por un cambio de itinerario.
11 de marzo
El jet a Punta del Este. Se conoce un video de la familia Adorni subiendo al jet privado que los llevó a Punta del Este. Viajaba con ellos Marcelo Grandio, periodista y amigo íntimo de Adorni, con una productora que tiene contratos con la TV Pública.
12 de marzo
Explicaciones que se enredan. Grandio da versiones contradictorias sobre quién pagó el vuelo: primero dice que lo pagó Adorni, luego que cada uno pagó su parte, y finalmente que Adorni lo pagó «con plata del Estado». Asegura tener «el recibo del recibo», aunque hasta hoy ningún documento de ese tipo fue exhibido.
15 de marzo
«Lo único en un año y medio». En una entrevista con Luis Majul, Adorni admite un primer «error» por haber subido a su esposa al avión oficial. Sostiene que no tiene «ninguna inconsistencia» patrimonial y dice que esos cuatro días en Punta del Este fueron «lo único» que hizo en un año y medio —luego se sabría que en ese período tuvo otras vacaciones.
19-20 de marzo
La casa del country. La diputada Marcela Pagano denuncia que Adorni tiene una casa sin declarar en el country Indio Cua. La Nación confirma, con documentación catastral, que Angeletti la registró a su nombre en noviembre de 2024. Adorni había omitido esa propiedad en su declaración jurada de 2025, y solo la informó en mayo, ya con la investigación en curso.
20 de marzo
Las facturas del vuelo. La Justicia accede a las facturas de los vuelos a Punta del Este: el de ida, por 4.830 dólares, está a nombre de la productora de Grandio; el de vuelta fue parte de un paquete de diez vuelos comprados por el piloto Agustín Issin Hansen, que le revendió el de los Adorni a Grandio por 3.000 dólares. Esa última factura está fechada el 9 de marzo: el mismo día en que Pagni reveló el viaje por primera vez.
25 de marzo
«Vos no sos juez». En conferencia de prensa en Casa Rosada, Adorni se niega a dar precisiones sobre su patrimonio y descalifica a un periodista que le pregunta por él. Dice que «todo» lo tiene declarado y confirma que se mudó a Caballito. Ese mismo día, La Nación confirma, con documentación del Registro de la Propiedad, que compró un departamento en esa zona sin haber vendido el anterior, en Parque Chacabuco.
26-27 de marzo
Declaran el piloto y su secretaria. Hansen confirma ante la Justicia que el vuelo de vuelta lo pagó Grandio. Al día siguiente, su secretaria declara que Grandio le había pedido que no facturaran el viaje; mientras declaraba, Grandio intentó comunicarse con ella por teléfono, mensaje que quedó registrado en el expediente.
30 de marzo
Las financistas. La Nación revela que Adorni registró la compra del departamento de Caballito en 230.000 dólares, financiada en 200.000 por dos vendedoras —Claudia Sbabo y Beatriz Viegas— sin intereses. Adorni solo pagó 30.000 dólares en efectivo, fuera del crédito. Consultada, Viegas, jubilada de 72 años, respondió: «No lo conozco».
Abril: la escribana y los testigos
8 de abril
«Se le dio todo junto». Declara la escribana de Adorni, Adriana Nechevenko. Cuenta que él hipotecó por 100.000 dólares su departamento de Parque Chacabuco como garantía de un préstamo de dos policías, y usó ese dinero para pagar la mayor parte de la casa de Indio Cua. Admite que en los últimos dos años Adorni hizo tres operaciones inmobiliarias, cuando en los quince anteriores —que ella también atendió— no hizo ninguna: «Se le dio todo junto.»
15 de abril
El viaje a Aruba. La Justicia confirma que Adorni viajó con su familia a Aruba el 29 de diciembre de 2024. Pagó todo en efectivo: 5.800 dólares en pasajes y 8.874 en hotel, según constancias judiciales.
22 de abril
Una deuda no declarada. Declara Pablo Feijoo, amigo de Adorni por el colegio de sus hijos y cuya madre figura entre las financistas del departamento de Caballito. Feijoo afirma que acordó con Adorni un pago adicional de 65.000 dólares por fuera de la escritura, que hasta entonces no había sido cancelado.
29 de abril
Adorni en el Congreso. Va a presentar su informe de gestión, pero el tema central son los cuestionamientos patrimoniales. Dice que «nunca hubo ocultación alguna» —un mes y medio después admitiría tener 500.000 dólares sin declarar—. Desde el palco, Milei lo alienta con gritos contra diputados de izquierda y periodistas.
Mayo: la reforma y el primer pedido oficial
3 de mayo
Bariloche. Clarín revela que en 2024 la familia se alojó en el hotel Llao Llao. Según fuentes con acceso a la causa, los gastos de esas minivacaciones de cinco días equivalieron a unos 6.900 dólares.
4 de mayo
Cascada y jacuzzi. El contratista Matías Tabar declara que los Adorni le pagaron 245.929 dólares en efectivo por una reforma integral en la casa de Indio Cua —incluida una cascada para la pileta climatizada y apoyacabezas para el jacuzzi—. También dice que Adorni se había ofrecido a darle abogados antes de la audiencia; Tabar lo rechazó.
6 de mayo
El reclamo de Bullrich. Patricia Bullrich exige públicamente que Adorni presente «de inmediato» su declaración jurada. «Si no, el Gobierno se empantana», advierte. Es la primera vez que una figura libertaria de peso reconoce el problema en público. Milei intenta minimizarlo esa misma noche, diciendo entre risas que Bullrich solo «espoileó» lo que Adorni iba a hacer. El jefe de Gabinete, sin embargo, no presenta nada en ese momento.
Junio: la confesión y el final
10 de junio
«Ahorramos en negro». En entrevista con José Del Río, Adorni admite haber ocultado al menos 500.000 dólares en sus declaraciones juradas. Dice que él y su esposa ahorran «en negro, como todos los argentinos», y atribuye ese dinero a una inversión de 200.000 dólares en criptomonedas que, asegura, le generó una ganancia de 300.000. Afirma haber encontrado los certificados de esa operación recién ahora, en un viejo pendrive.
11 de junio
La declaración incompleta. Presenta finalmente su declaración jurada ante la Oficina Anticorrupción, pero vuelve a omitir el anexo reservado sobre los bienes de su cónyuge. Su patrimonio neto declarado sube a 627,2 millones de pesos. La Justicia advierte que, si la operación cripto no resulta trazable, será Adorni quien deba probar el origen real de ese crecimiento.
12 de junio
El Congreso amenaza. El kirchnerismo presenta en el Senado un proyecto de interpelación y moción de censura; un día antes, Diputados había convocado a debatir lo mismo. Por primera vez, sectores dialoguistas también le piden a Milei que sea él quien aparte a Adorni, antes de que lo haga el Congreso. El oficialismo logra postergar la votación, pero la presión sigue creciendo.
18 de junio
Sábanas y sommiers. Aparece una factura a nombre de la funcionaria Gisela Kocsis, que pagó en efectivo más de 8 millones de pesos en sommiers y ropa blanca enviados a la casa de Indio Cua —compra realizada cuando el matrimonio equipaba su residencia de fin de semana.
24 de junio
El oficialismo vuelve a frenarlo. La oposición intenta reactivar el caso en Diputados y choca otra vez contra el bloqueo oficialista. Como reacción, Esteban Bullrich renuncia al PRO con una carta pública que cuestiona el sostén a Adorni. Trasciende además que, en agosto del año anterior, Adorni había comprado un monitor gamer y dos proyectores por casi 6 millones de pesos —más que su sueldo mensual— usando tarjetas de crédito ajenas, de dos empleados públicos bajo su mando en la Vocería Presidencial.
Tres días después de esa última revelación, y con la interpelación a punto de tener los votos necesarios en el Senado, Manuel Adorni renunció.
108 días, un patrón
Lo que recorre toda esta cronología no es un escándalo puntual sino una sucesión de versiones que se modificaron cada vez que aparecía una nueva prueba: primero negó, después admitió «un error», después dijo tener todo declarado, después reconoció 500.000 dólares ocultos, y en cada paso intermedio cambió detalles de relatos anteriores. La defensa que se mantuvo constante fue la de no mostrar comprobantes: ni del vuelo a Punta del Este, ni del origen exacto de los fondos, ni de la cancelación de varias de las deudas que sus propios testigos declararon ante la Justicia.
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