Estados Unidos, Israel y Líbano firmaron un acuerdo marco trilateral en Washington. Hezbolá ya lo llamó «nulo». Y Netanyahu, en el mismo anuncio, dejó claro que sus tropas seguirán en el sur del Líbano.
El viernes, en Washington, Estados Unidos, Israel y Líbano firmaron un acuerdo marco trilateral destinado a combatir a Hezbolá, el grupo respaldado por Irán, tras varios días de conversaciones mediadas por la administración estadounidense. Según el Departamento de Estado, el acuerdo establece un proceso estructurado para desarmar a Hezbolá, desmantelar su infraestructura y permitir que las FDI se retiren del Líbano «una vez eliminada la amenaza» que representa el grupo.
Es la cuarta ronda de negociaciones desde que el conflicto se reactivó en febrero, y la primera que termina con una firma sobre la mesa. También se creó un Grupo Trilateral de Coordinación Militar para el Líbano (MCG4L), facilitado por Estados Unidos, para supervisar que el acuerdo se cumpla en los hechos. Washington, además, se comprometió a mejorar las capacidades de las Fuerzas Armadas libanesas y a contribuir con 100 millones de dólares en ayuda humanitaria coordinada con la ONU.
«El primer paso, el más difícil»
El secretario de Estado, Marco Rubio, presidió la ceremonia de firma con un tono solemne.
Hoy es un buen día. Nos complace anunciar un acuerdo marco entre el Gobierno soberano de Líbano y, por supuesto, el Gobierno de Israel, con la mediación y el apoyo de Estados Unidos, que comienza a sentar las bases para una paz y una seguridad duraderas. Y eso es lo que se merecen estas dos naciones. Marco Rubio · Secretario de Estado de EE. UU.
Rubio fue cuidadoso en no prometer de más: advirtió que llevará «mucho trabajo y algo de tiempo» devolver a ambos países a la situación previa al conflicto, aunque subrayó que el paso dado hoy es, «a veces, el más difícil». Dijo esperar que el acuerdo traiga «un futuro de paz, un futuro de prosperidad, un futuro de convivencia mutua.»
El embajador israelí en Estados Unidos, Yechiel Leiter, eligió una metáfora ferroviaria para describir el proceso: «En mis palabras iniciales hace cuatro días, expresé mi preocupación de que este tren se estaba saliendo de las vías, que Irán y sus aliados querían un desastre.» Gracias al trabajo de los negociadores, dijo, «hemos vuelto a poner el tren en las vías y va en la dirección correcta», hacia «una paz real, donde ambos países vivirán en seguridad.»
El presidente libanés, Joseph Aoun, calificó la firma en redes sociales como «el primer paso en el camino hacia la restauración de la soberanía del Líbano.»
Netanyahu: «Permaneceremos en la zona de seguridad»
El primer ministro israelí respondió al anuncio con un mensaje en video, describiendo el marco como «un gran logro para el Estado de Israel.» Pero el contenido de su mensaje fue, en los hechos, una aclaración de límites: Netanyahu dijo que, a partir de la firma, Israel «permanecerá en la zona de seguridad en el sur del Líbano» y que la retirada de las tropas se coordinará a medida que el ejército libanés «trabaje para desarmar a Hezbolá y establecer el control del territorio» —es decir, condicionada, en fases, y sin fecha fija.
Netanyahu detalló además la creación de «dos zonas piloto», basadas en recomendaciones de las FDI: una completamente fuera de la zona de seguridad, al sur del río Litani; y otra, más pequeña, al norte del Litani, «parcialmente dentro de la zona de seguridad ampliada, que las FDI han declarado no requerir.» El resto de la zona de seguridad original, aclaró, seguirá bajo control israelí.
Lo más importante es que Israel está diciendo: nuestra seguridad es lo primero. Benjamín Netanyahu · Primer ministro de Israel
Hezbolá: «Nulo» y «una humillación»
Del otro lado, la respuesta fue un rechazo total. El jefe de Hezbolá, Naim Qassem, dijo el sábado que el acuerdo es «nulo», una «humillación» y una renuncia a la soberanía libanesa, y que debería ser reemplazado por el memorando que ya existe entre Irán y Estados Unidos.
Decimos a las autoridades libanesas que es hora de que se retracten de sus pecados que están destruyendo el Líbano. Naim Qassem · Secretario general de Hezbolá
Qassem fue específico sobre cuál es, para él, la línea que no se puede cruzar: vincular la retirada israelí del sur del Líbano con el desarme del grupo «cruzaba todas las líneas rojas.»
Israel condiciona su retirada al desarme de Hezbolá. Hezbolá rechaza cualquier acuerdo que ate su desarme a la retirada israelí. Mientras ninguna posición se mueva, el statu quo militar se mantiene indefinidamente —ahora bajo el paraguas de un papel firmado en Washington.
El costo, mientras se negociaba
Más allá del texto del acuerdo, el conflicto deja cifras enormes. Más de 1,2 millones de personas quedaron desplazadas durante los combates, aproximadamente una quinta parte de la población libanesa. La mayoría se refugió en casas de familiares en zonas más seguras, pero decenas de miles terminaron en centros de acogida gestionados por el gobierno.
El costo material
Según el Consejo Nacional de Investigación Científica del Líbano, más de 90.000 viviendas resultaron dañadas o destruidas en todo el país desde el inicio de la guerra, el 2 de marzo, hasta el 12 de junio.
Lo que la firma no resuelve
El acuerdo de Washington tiene, sobre el papel, varios elementos nuevos respecto al alto el fuego de noviembre de 2024 —que, como ya documentó Bastión, Israel violó 248 veces en sus primeras tres semanas—: un mecanismo trilateral de supervisión, fondos para el ejército libanés, y un cronograma de zonas piloto más detallado que cualquier intento anterior.
Lo que no cambia es la estructura del problema de fondo. La retirada israelí sigue condicionada al desarme de Hezbolá, sin una fecha cierta; Hezbolá rechaza esa misma condición como ilegítima; y la experiencia reciente —un alto el fuego incumplido, ataques que nunca cesaron del todo, una escalada con Irán en febrero— no da motivos sólidos para pensar que esta vez será distinto solo porque hay una firma de más.
Tal vez lo sea. Ojalá lo sea. Pero la cautela no es pesimismo gratuito: es la conclusión razonable de mirar lo que pasó la última vez que se firmó un papel parecido.
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☕ Invitame un caféFuentes: Departamento de Estado de Estados Unidos, comunicado oficial sobre el acuerdo marco trilateral (junio 2026). Declaraciones de Marco Rubio, Yechiel Leiter, Joseph Aoun, Benjamín Netanyahu y Naim Qassem recogidas en la ceremonia de firma y comunicados posteriores. Consejo Nacional de Investigación Científica del Líbano, datos sobre viviendas dañadas (2 de marzo – 12 de junio de 2026).
Este artículo tiene propósito informativo y analítico.
