I · La imagen
Del líder global al puesto 14 en América Latina
La caída de imagen de Milei es documentada y sostenida. En marzo de 2026 registró la mayor caída entre los 18 presidentes latinoamericanos medidos por CB Global Data — 4,5 puntos en un mes, hasta el 42,3%. En abril, según AtlasIntel y Bloomberg, la aprobación cayó al 35,5%, su nivel más bajo desde que asumió. La desaprobación neta se ubica en torno al 63%.
Tres factores convergen en esa caída. Primero, la economía — la inflación acumulada desde diciembre de 2023 llegó al 303%, mientras los salarios privados apenas se ajustaron un 256%. Segundo, los escándalos — el jefe de gabinete Manuel Adorni fue interrogado en el Congreso por presunto enriquecimiento ilícito, un funcionario del Ministerio de Economía renunció por ocultar propiedades y el caso $LIBRA vincula al propio presidente con empresarios investigados por una presunta estafa con criptomonedas. Tercero, las peleas internas — las disputas entre Karina Milei y Santiago Caputo suman ruido político y analistas sugieren que parte de los escándalos son filtraciones internas.
Lo que parecía una campaña segura para la reelección empieza a parecer un poco más abierta.
— Sergio Berensztein, analista político, al Financial Times
II · La economía real
Los números que el gobierno no festeja
Poder de compra
-33%
Los argentinos tienen un tercio menos de poder de compra en promedio que en diciembre de 2023, según el economista Federico Vaccarezza.
Salario mínimo
-39%
El salario mínimo vital y móvil cayó 39% en términos reales — su nivel más bajo en dos décadas, según la Fundación Pensar.
Jubilaciones
-24%
Las jubilaciones retrocedieron 24% respecto de diciembre de 2023. Los empleados públicos acumulan una caída del 18,3% desde el inicio de la gestión.
Ingresos familiares
56%
El 56% de los argentinos asegura que su ingreso familiar «no le alcanza». El 42% admitió atrasos o falta de pago en la tarjeta de crédito.
💰 Para ser clase media en Argentina hoy
Según datos de Lideco, una familia necesita aproximadamente $2.384.000 mensuales — sin contar el alquiler — para estar dentro de la clase media. Si se suma un alquiler modesto en Buenos Aires, el costo sube a entre 2.300 y 2.500 dólares mensuales.
Los salarios promedio de convenio son de 800.000 a 900.000 pesos. Una sola persona no alcanza ni a la mitad de lo que se necesita para no caer bajo la línea de pobreza.
III · El ajuste
$3 billones recortados — de dónde salieron
La Decisión Administrativa 20/2026, firmada por Adorni y Caputo, formalizó una reestructuración presupuestaria de proporciones inéditas. El objetivo: blindar la meta de superávit fiscal comprometida ante el FMI. El resultado: recortes en las áreas más sensibles del Estado.
Quitas a provincias y municipios
$970.000M
Educación — Plan de Alfabetización, universidades, docentes
$78.768M
Programa de lucha contra el cáncer
$5.000M
Salud pública — medicamentos, sistemas provinciales
$63.021M
Saneamiento e infraestructura hídrica
$27.641M
Total ajuste Administración Central
$2,5 billones
En contraste, el mismo decreto financió el «Plan de Retiros de Voluntad Recíproca» en la ANSES — indemnizaciones de hasta $80 millones por empleado — y aumentó el presupuesto del Consejo de la Magistratura en $115.194 millones. Se recorta el cáncer, se financia la justicia y los retiros voluntarios.
IV · La industria
Un rebote frágil sobre una base destrozada
El gobierno celebró que la industria creció 5% interanual en marzo — cortando ocho meses consecutivos de caída. Pero el contexto importa: en marzo de 2025 las inundaciones en Bahía Blanca habían paralizado el polo petroquímico, generando una base de comparación excepcionalmente baja. Y el acumulado del primer trimestre de 2026 sigue siendo negativo en 2,3%.
Mientras algunos sectores exportadores traccionan, el sector textil registró en febrero su peor caída histórica — 33,2% interanual, con una utilización de capacidad instalada del 40%. El sector pierde 1.400 puestos de trabajo por mes. Las ventas minoristas acumulan doce meses consecutivos de retracción. Seis de siete sectores relevados terminaron en terreno negativo en abril. El único que creció fue farmacia.
La recuperación es desigual y todavía frágil. Traccionan energía y agroindustria exportadora. Textiles, maquinaria agrícola y siderurgia siguen en contracción profunda.
V · La narrativa vs los datos
Lo que el gobierno dice y lo que el Banco Central registra
El gobierno prometió una «avalancha de dólares» a través del RIGI — el régimen de incentivos a grandes inversiones. Los datos del Banco Central cuentan otra historia. En marzo de 2026, la remisión de utilidades al exterior alcanzó su nivel más alto en 15 años — 876 millones de dólares saliendo del país en un solo mes. La Inversión Extranjera Directa mostró saldo negativo. Los registros de 2024 y 2025 son los mínimos en dos décadas.
Ante esto, el gobierno no anunció una revisión del modelo. Anunció el «Súper RIGI» — más beneficios impositivos para las grandes empresas. El impuesto a las ganancias bajaría del 25% al 15%. Exenciones arancelarias ampliadas. Arancel cero a las exportaciones. Y según un asesor del ministro Caputo, el régimen también serviría para atraer a Palantir, la empresa de inteligencia de datos de Peter Thiel que colabora con el servicio de inmigración americano.
Los bancos no estaban acostumbrados y la gente se sobre endeudó a tasas muy altas, pensando que la inflación iba a licuar las deudas, y eso no pasó.
— Luis Caputo, Ministro de Economía de Argentina, sobre la crisis de morosidad
Es decir: la gente se endeudó porque calculó mal. No porque las tasas eran inaccesibles o porque los salarios no alcanzaban. La culpa es de la gente que calculó mal.
35%
aprobación de Milei en abril 2026 — mínimo histórico
303%
inflación acumulada desde diciembre 2023
12
meses consecutivos de caída en ventas minoristas
$876M
dólares salidos del país en un solo mes — marzo 2026
Para cerrar
El experimento Milei no terminó. Tiene elecciones en 2027 y todavía conserva un voto duro que lo sostiene por encima del 28% de intención de voto. Pero la narrativa del milagro libertario — la que fascinó a la derecha global y llenó portadas de revistas internacionales — está chocando con los datos.
El superávit fiscal existe. Pero lo financia recortando el programa de lucha contra el cáncer y los fondos para las universidades. Los dólares no llegan — se van. La industria tiene un rebote puntual sobre una base destruida. Y el ministro de economía le explica a las familias endeudadas que el problema es que calcularon mal.
Lo que el mundo mira no es solo si Milei sobrevive políticamente. Es si el modelo que representa — el Estado mínimo llevado al extremo, la motosierra aplicada a todo — funciona en la práctica. Por ahora, los datos argentinos no son un argumento a favor.