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Oro sudanés, manos emiratíes: el genocidio

Oro sudanés, manos emiratíes: el genocidio ignorado
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Análisis — Crisis humanitaria

Oro sudanés,
manos emiratíes:
el genocidio ignorado

Detrás de la mayor crisis humanitaria del planeta hay toneladas de oro, tratados de libre comercio y una potencia del Golfo que financia el exterminio. Un conflicto no olvidado, sino ignorado deliberadamente.

Desde el 15 de abril de 2023, entre batallas con armamento pesado, destrucción y vejaciones contra la población civil, Sudán se fue desintegrando en una guerra civil total en la que los civiles pagan el precio más alto. El conflicto enfrenta a las tropas de las Fuerzas Armadas de Sudán, dirigidas por el teniente general Abdel Fattah Al-Burhan, contra las Fuerzas de Apoyo Rápido, lideradas por el general Mohammed Hamdan Daglo, conocido como Hemetti.

Sin embargo, estos dos hombres no siempre fueron enemigos. En octubre de 2021 derrocaron juntos al gobierno civil nacido de la caída de la dictadura de Omar Al-Bashir. Al-Burhan se convirtió en presidente del Consejo de Transición, Hemetti en vicepresidente. La entente duró apenas un año y medio, mientras cada parte se preparaba para el ineluctable enfrentamiento.

14MPersonas desplazadas por el conflicto dentro y fuera de Sudán
25MPersonas amenazadas por el hambre en todo el país
29 tToneladas de oro sudanés importadas directamente por los Emiratos
I
El horror

Atrocidades documentadas

Tras tres años de lo que se ha convertido en la mayor crisis humanitaria del mundo, la respuesta de los gobiernos y las organizaciones internacionales no ha logrado cubrir ni siquiera las expectativas más básicas. Las cifras son brutales: más de 9,3 millones de personas han sido desplazadas dentro del país y más de 4,3 millones han huido a través de las fronteras.

En noviembre de 2025, después de 18 meses de asedio, El Fasher, capital de Darfur del Norte, cayó en manos de las FAR. Thomas Fletcher, secretario general adjunto de asuntos humanitarios de la ONU, describió la ciudad como «esencialmente una escena del crimen» y mencionó ejecuciones de carácter étnico, violaciones colectivas, secuestros extorsivos y la desaparición de niños. En 2025, los equipos de Médicos Sin Fronteras atendieron a más de 7.700 pacientes por violencia física y llevaron a cabo más de 4.200 consultas por violencia sexual, utilizada como arma de guerra.

Hoy, la ciudad de El Obeid, en Kordofán del Norte, está bajo el asedio de las FAR. «El margen para evitar que en El Obeid se repita lo que ocurrió en El Fasher se reduce rápidamente», advirtió Agnès Callamard, de Amnistía Internacional.

Las tácticas de las FAR no son casuales. Mediante la publicación sistemática de videos de torturas y ejecuciones, Hemetti replica la estrategia mediática del ISIS: sembrar el pánico entre la población civil y paralizar al enemigo antes del combate.

Bastión — Análisis
II
La diplomacia

Una guerra que se vuelve sistema

Cuando la violencia comienza a definir cómo se ejerce la autoridad, cómo funcionan las economías y cómo imaginan los civiles su futuro, poner fin al conflicto se vuelve mucho más difícil que mantenerlo. Tres años de treguas anunciadas, violadas y abandonadas han instalado una lógica perversa: ninguna de las negociaciones articuladas principalmente por Arabia Saudita y Estados Unidos ha dado ningún resultado esperanzador.

Washington anunció negociaciones entre las dos partes beligerantes bajo los auspicios del «Quad» que agrupa a Estados Unidos, Egipto, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos. En abril, Berlín organizó una nueva conferencia con representantes de 60 naciones, que Al-Burhan calificó de «injerencia inaceptable» y a la que las FAR tampoco enviaron delegados. La paz sigue siendo un horizonte que retrocede.

III
Los actores

Orígenes y alianzas

Las raíces de la tragedia se encuentran en los restos del régimen islamista de Al-Bashir. Al-Burhan, surgido de esas filas, reactivó a los «keyzan» —las fuerzas leales al antiguo régimen— para ganarle terreno político a Hemetti. Este, por su parte, construyó su poder sobre el control de las minas de oro de Darfur, la exportación de camellos y el músculo de la milicia Janjaweed —que luego se convertiría en las FAR—, cuyas atrocidades le valieron el sobrenombre de «Carnicero de Darfur».

Cuando Al-Burhan intentó integrar a los 100.000 miembros de las FAR al ejército para controlarlos, Hemetti lo leyó como una amenaza existencial. El 15 de abril de 2023, el enfrentamiento fue inevitable.

IV
El motor financiero

El negocio del oro

El vínculo entre las FAR y los Emiratos Árabes Unidos es la clave que explica por qué esta guerra sigue siendo posible. La relación se remonta a 2015, cuando Hemetti envió a sus hombres a combatir en Yemen del lado emiratí. Abu Dabi vio en él al intermediario ideal para expandir su influencia en el África Oriental.

Desde entonces, Hemetti financia su esfuerzo bélico con el oro de Darfur. Las estadísticas —publicadas y luego retiradas de la plataforma Comtrade de la ONU— revelan que los Emiratos importaron 29 toneladas de oro directamente desde Sudán, más 27 desde Egipto, 18 desde Chad y nueve desde Libia: territorios que actúan como zonas de tránsito para el metal controlado por las FAR.

Amnistía Internacional documentó la transferencia de armas fabricadas recientemente a Sudán y sus alrededores, en flagrante violación del embargo de armas. La organización proporcionó evidencias del amplio apoyo militar de los Emiratos a las FAR, en violación del derecho internacional, e identificó sistemas de armas de fabricación francesa junto con armas de China, Rusia y Turquía.

El flujo del oro sudanés hacia los Emiratos

  • 29 toneladas importadas directamente desde Sudán por los EAU.
  • 27 toneladas adicionales vía Egipto — zona de tránsito controlada por las FAR.
  • 18 toneladas vía Chad · 9 toneladas vía Libia.
  • Etiopía y Kenia anunciaron una producción de oro en el primer trimestre de 2025 equivalente al doble de todo 2024 — cifras que no responden a ninguna lógica de producción real.
  • Los datos fueron publicados y luego retirados de la plataforma Comtrade de la ONU.
V
La impunidad

La complicidad que nadie nombra

Los Emiratos son doblemente ganadores: apoyan a las FAR y obligan al bando rival a negociar con ellos. Se erigen así en «nación pivote» de una guerra que ellos mismos alimentan. Sin embargo, la responsabilidad emiratí rara vez se discute en los círculos diplomáticos.

El 20 de noviembre de 2025, la alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, Kaja Kallas, anunció sanciones inminentes contra las FAR. Pero una semana después, el Parlamento Europeo adoptó una resolución sobre Sudán que no mencionó a los Emiratos y los citó, paradójicamente, como actores clave de la mediación. El lobby de Abu Dabi había hecho su trabajo.

La Unión Europea mantiene ambiciosas negociaciones de libre comercio con los Emiratos que, según fuentes diplomáticas, avanzan a velocidad inusual. En ese contexto, la pregunta se impone sola: ¿qué peso pueden tener las vidas de millones de civiles sudaneses frente a un tratado comercial?

Tres años. Catorce millones de desplazados. Veinticinco millones amenazados por el hambre. Y 29 toneladas de oro que siguen fluyendo hacia Abu Dabi.

Bastión — Análisis
Fuentes — Le Monde Diplomatique · Amnistía Internacional · Médicos Sin Fronteras · ONU/OCHA · Grand Continent · The Sentry
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