Ampliación — 10-11 de octubre de 2026
Trump pide un “nuevo líder” para Ucrania
El presidente estadounidense culpó a Ucrania por el precio del combustible y pidió un cambio de liderazgo en Kiev. Zelenski respondió denunciando un «regalo» a Putin, mientras Rusia bombardeaba ciudades ucranianas y Trump anunciaba, horas después, un sorpresivo «alto el fuego energético». Europa, mientras tanto, prepara el mayor paquete de sanciones de toda la guerra.
En este artículo
- «Por alguna razón, nunca lo hace»: las palabras de Trump
- La respuesta de Zelenski en X
- El giro: Trump anuncia un «alto el fuego energético»
- Europa no afloja: el mayor paquete de sanciones de la guerra
- Por qué Ucrania no tiene elecciones
- El respaldo ruso a la idea de un cambio de liderazgo
Esta nota amplía la cobertura de Bastión sobre el acuerdo de diésel entre Trump y Putin. Un día después de anunciarlo, Donald Trump fue más lejos: dijo que Ucrania necesita «un nuevo líder» y culpó a Volodímir Zelenski por los altos precios del diésel en Estados Unidos.
«Por alguna razón, nunca lo hace»: las palabras de Trump
El presidente estadounidense sugirió que Zelenski no ha hecho lo suficiente para poner fin a la guerra con Rusia:
Trump hizo estos comentarios mientras Rusia lanzaba ataques mortales contra civiles en Ucrania —ataques que Zelenski describió como un «agradecimiento» a Trump por el acuerdo del diésel—. El mandatario estadounidense fue más allá sobre el origen de la guerra: «Si él hubiera sido presidente en 2022, esa guerra nunca habría comenzado. No había razón para que esa guerra entre Ucrania y Rusia comenzara. Comenzó debido a la incompetencia», dijo, antes de partir hacia un mitin en Tennessee para movilizar votantes republicanos de cara a las legislativas de noviembre.
Trump agregó que Zelenski «quiere crear problemas para el mundo… para nuestros agricultores, nuestros ganaderos, con el combustible diésel» —intentando, una vez más, atribuir a Ucrania el alza de precios que coincide con el inicio de la guerra con Irán en febrero—. Una encuesta de la AP y el NORC Center del 1 de octubre ya mostraba que los propios estadounidenses desaprueban la gestión de Trump sobre Irán y lo responsabilizan a él, no a Ucrania, por el alza de precios.
La respuesta de Zelenski en X
Zelenski no se quedó callado. El 9 de octubre, mientras una delegación bipartidista del Congreso estadounidense visitaba Kiev, publicó un extenso mensaje defendiendo la postura ucraniana y advirtiendo sobre las consecuencias de aliviar las sanciones a Rusia sin condiciones.

Zelenski enumeró ataques rusos recientes —un misil contra un edificio residencial en Pryluky, bombas aéreas sobre autobuses urbanos en Kramatorsk, ataques constantes contra infraestructura energética en Kyiv, Dnipro, Járkov y Odesa— y planteó una propuesta concreta de reciprocidad: «Ucrania no prenderá fuego a las refinerías de petróleo rusas si Rusia no destruye nuestra infraestructura energética». Al día siguiente, tras el bombardeo sobre Zaporiyia, agregó: «Hoy, Rusia expresó su agradecimiento por el levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel lanzando cinco bombas planeadoras sobre edificios residenciales».
El giro: Trump anuncia un «alto el fuego energético»
En medio de esta escalada verbal, Trump dio un giro sorpresivo el domingo 11 de octubre: anunció por Truth Social un «alto el fuego energético» de efecto inmediato, por el cual ambas partes renunciarían a atacar instalaciones petroleras y eléctricas del otro bando.
El anuncio llega después de semanas en las que Trump venía presionando a Zelenski para que detuviera los ataques contra refinerías rusas, algo que el líder ucraniano había rechazado hacer unilateralmente —insistía en que Rusia debía detener primero sus propios ataques contra la infraestructura energética ucraniana—. Según el Financial Times, durante las conversaciones en Miami los enviados de Trump, Steve Witkoff y Jared Kushner, llegaron a plantear que el intercambio de inteligencia estadounidense con Ucrania podría cortarse si Kiev no detenía esos ataques.
Trump, además, confirmó esa misma noche del sábado que había autorizado a Kiev a actuar militarmente contra Rusia, con una excepción explícita: «Le dije que hiciera lo que quisiera contra Rusia, pero que no atacara las refinerías […] porque hay un gran problema, una gran escasez. ¿Y qué hace él? Va y ataca el gasóleo», se quejó, insistiendo en que Rusia «busca un acuerdo» y responsabilizando otra vez a Zelenski por la falta de entendimiento.
Europa no afloja: el mayor paquete de sanciones de la guerra
El acuerdo de diésel interrumpió cuatro años de presión financiera occidental sobre Moscú, y dejó a los aliados europeos de Kiev apresurados a reajustar su propia estrategia de sanciones. La principal diplomática de la UE, Kaja Kallas, fue tajante:
El paquete contemplaría agregar formalmente a 1.600 nuevas personas y entidades a la lista negra de sanciones europeas. El portavoz del gobierno alemán, Stefan Kornelius, remarcó que Berlín «sigue comprometido con las sanciones impuestas a Rusia» y que el apoyo a Ucrania «sigue siendo inquebrantable», mientras que el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, expresó su «pesar» por el acuerdo estadounidense, calificando los ingresos energéticos rusos de «una fuente vital para financiar la guerra de agresión». El primer ministro británico también reiteró su «completa solidaridad» con Zelenski en una llamada, acordando reunirse en persona en los próximos días.
En Kiev, la reacción en la calle reflejó ese mismo malestar. Frente a un monumento a los soldados caídos en la Plaza de la Independencia, Oleksandr Petrenko, de 26 años, lo resumió así: «Trump volvió a mostrar su verdadera cara. No le importó la situación, los bombardeos ni la destrucción de nuestras casas. Lo único que le interesa es el petróleo o los precios del combustible». Oksana Yakunina, asesora financiera de Kropyvnytskyi, fue más resignada: «No fue realmente una sorpresa. Trump lleva mucho tiempo trabajando con Putin».
Por qué Ucrania no tiene elecciones
El pedido de Trump de un «nuevo líder» choca con un dato que suele perderse en la discusión: Ucrania no puede celebrar elecciones mientras esté bajo ley marcial, una medida vigente desde la invasión de 2022 y con amplio respaldo popular. Zelenski, que fue elegido en 2019, ya había enfrentado antes pedidos similares de Putin y de Trump para llamar a elecciones pese a los bombardeos diarios.
El reclamo de elecciones no viene solo de afuera. El exministro de Defensa Mijaílo Fédorov, quien codirigió la campaña presidencial de Zelenski en 2019 y fue destituido en julio —generando protestas inéditas desde 2022—, publicó en agosto un video pidiendo «encontrar un mecanismo legal, seguro y realista que permita a Ucrania restablecer un proceso democrático pleno incluso bajo las condiciones de una guerra prolongada», y advirtió que «la democracia no puede ser rehén de Rusia». Es la primera crítica abierta de un exfuncionario del gabinete durante toda la guerra.
Zelenski responde: «corresponde a nuestro pueblo elegir»
Zelenski no dejó sin respuesta el pedido de Trump de un «nuevo líder». El domingo 11 de octubre, en una entrevista con el canal ABC, fue respetuoso en la forma pero firme en el fondo:
En la misma entrevista, reiteró su propuesta de un alto el fuego de 60 días con Rusia, que según él permitiría organizar elecciones —la vía que viene planteando desde hace meses como respuesta a quienes, como Trump o el propio Fédorov, cuestionan la falta de comicios—.
Sobre el «alto el fuego energético» que Trump había anunciado por Truth Social, Zelenski se mostró sorprendido pero no opuesto. En declaraciones al medio digital Axios, reconstruidas por el periodista Barak Ravid en X, dijo que se enteró del anuncio por la prensa, no por un canal directo con Washington:
La frase resume la posición ucraniana de fondo en toda esta secuencia: Zelenski no rechaza las propuestas de Trump en sí mismas —ni el alto el fuego energético, ni la posibilidad de elecciones—, pero condiciona ambas a que se cumplan en los hechos y no solo se anuncien por redes sociales. Es la misma lógica de reciprocidad verificable que había planteado días antes sobre las refinerías: acepta desescalar, pero solo si la contraparte rusa hace lo mismo de forma comprobable.
El respaldo ruso a la idea de un cambio de liderazgo
El llamado de Trump a un cambio de liderazgo en Kiev fue recibido con entusiasmo explícito por Moscú. El enviado y negociador ruso Kirill Dmitriev escribió en X celebrando la coincidencia de posiciones entre ambos gobiernos:
También en Bastión
Apoyá este trabajo
Bastión se sostiene con el aporte de quienes leen. Si este artículo te sirvió, podés colaborar para que sigamos investigando y escribiendo.
Donar vía PayPal