Mano sujetando manguera de gasolina sobre gráficos financieros rojos.

Trump y Putin pactan diésel ruso por sanciones

9 de octubre de 2026 — Washington / Moscú / Kiev

Trump y Putin pactan diésel ruso por sanciones

Rusia enviará millones de toneladas de gasóleo a Estados Unidos para bajar el precio en el surtidor antes de las midterms. Zelenski lo llamó «un regalo de cumpleaños para Putin». Demócratas y algunos republicanos coinciden: el acuerdo perdona justo lo que la ley que Trump firmó meses atrás pretendía castigar.

En este artículo

  1. El anuncio por Truth Social
  2. La ley que el propio acuerdo esquiva
  3. Por qué Trump necesita el diésel ruso
  4. La reacción de Zelenski
  5. Las críticas en Washington, de los dos lados
  6. El trasfondo: Ormuz, Miami y una guerra que sigue

Donald Trump anunció el viernes 9 de octubre, a través de Truth Social, un acuerdo con Vladímir Putin para importar diésel ruso a gran escala. Según el propio mandatario, Rusia enviará de inmediato más de 300.000 toneladas del combustible, otras 500.000 a lo largo de noviembre y un millón adicional después, con una puerta abierta a hasta tres millones de toneladas más según la capacidad de sus refinerías. Un goteo calculado para bajar el precio en el surtidor sin que Estados Unidos tenga que tocar una sola refinería propia.

«Entre nuestro control total del estrecho de Ormuz y este gran anuncio sobre la energía rusa, los precios del diésel para los americanos —y, de hecho, para el mundo entero— van a bajar, en cifras récord, y rápido.» Donald Trump, Truth Social, 9 de octubre de 2026

Trump cerró el mensaje con una frase que no tenía relación directa con el acuerdo pero que dejó flotando la otra guerra abierta de su gobierno: «¡Irán no tendrá un arma nuclear!».

La ley que el propio acuerdo esquiva

El movimiento se apoya, paradójicamente, en la norma que debía impedir justamente esto. La Ley de Sanciones a Rusia e Irán Lindsey O. Graham de 2026 —que entra en vigor recién el 19 de octubre— contempla aranceles de hasta el 500% sobre productos rusos y habilita sanciones secundarias contra cualquier país que compre combustible ruso. Pero incluye una cláusula que le da al presidente amplia discrecionalidad para suspender esas disposiciones caso por caso. Es la misma cláusula que la Casa Blanca viene usando todo el año para esquivar restricciones al petróleo ruso mientras el conflicto con Irán encarecía la energía en Estados Unidos.

La ley lleva la firma del senador republicano Lindsey Graham y fue presentada como una herramienta de presión económica sobre Moscú. El propio Trump la firmó meses atrás. El acuerdo del diésel usa una excepción de esa misma ley para hacer, en los hechos, lo contrario de lo que la ley busca.

Por qué Trump necesita el diésel ruso

El trasfondo doméstico explica la urgencia. Los precios del combustible se dispararon tras el cierre, por parte de Irán, del estrecho de Ormuz —paso estratégico por el que circulaba, antes de la guerra, el 20% del suministro mundial de petróleo—. Mientras la nafta común promedia unos 4,20 dólares el galón, el diésel llegó el mes pasado a un máximo histórico de 6,52 dólares. Es ese precio, más que el de la nafta, el que le está costando políticamente caro a Trump y a los republicanos a siete semanas de las elecciones de medio mandato.

6,52 USDMáximo histórico del diésel el mes pasado
20%Del petróleo mundial pasaba por Ormuz
3 de nov.Fecha de las elecciones de medio mandato

El diésel no es un combustible cualquiera: es el que mueve la cadena de suministro —camiones, maquinaria agrícola, trenes de carga— así que su precio se traslada directo a los precios al consumidor y golpea en particular a los agricultores estadounidenses. Trump lo dijo sin vueltas en su propio mensaje: «Precios más bajos para los estadounidenses, especialmente para nuestros Grandes Agricultores, Ganaderos y Camioneros, es mi mayor prioridad».

No es la primera maniobra de la semana en esa dirección. Trump había asegurado antes que Europa había aceptado liberar reservas de diésel «de inmediato», y días atrás firmó, en un acto en Nebraska, una orden para ampliar el acceso al gasóleo teñido de rojo —exento de impuestos— que usan agricultores y camioneros. El objetivo declarado es uno solo: bajar el precio antes de que los estadounidenses voten.

La reacción de Zelenski

Desde Kiev, la respuesta fue inmediata y furiosa. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el acuerdo de «absolutamente terrible» y de «injusto e inhonesto», y advirtió que los «acuerdos a puerta cerrada» con Putin solo le dan a Rusia más margen en el campo de batalla.

«Esto juega a favor de Rusia: le permite matar más, hacer la guerra por más tiempo, tener aún menos respeto por Estados Unidos e infligir pérdidas y daños aún mayores al mundo.» Volodímir Zelenski

A un medio estadounidense le fue más directo todavía: «Parece un regalo de cumpleaños para Putin. Tiene un aspecto absolutamente terrible» —Putin había cumplido 74 años días antes—. En un posteo más extenso, Zelenski sostuvo que el acuerdo equivale a «una inversión en una guerra que debe terminar, no prolongarse», y anticipó que Rusia respondería «con más terror y perfidia».

Esa predicción se cumplió casi al instante. Horas después del anuncio, un ataque ruso mató a 12 personas en el sureste de Ucrania, incluidos tres niños, mientras Moscú reportaba avances de sus tropas hacia el este. Zelenski conectó ambos hechos directamente: «Hoy, Rusia expresó su agradecimiento por el levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel lanzando cinco bombas planeadoras sobre edificios residenciales en Zaporiyia».

El mandatario ucraniano fue también crítico con sus propios negociadores en Washington, a quienes —dijo en un comunicado emitido por la embajada ucraniana— se los había usado «como cortina de humo para el acuerdo», algo que calificó de «una decisión débil de socios fuertes». Y cerró con una frase que resumía el malestar: «Eso ciertamente no es justo. Desde luego, no es así como las parejas deberían tratarse entre sí».

Las críticas en Washington, de los dos lados

En el Senado, el líder demócrata Chuck Schumer, junto a las senadoras Jeanne Shaheen —principal demócrata en el comité de Relaciones Exteriores— y Elizabeth Warren —demócrata de mayor rango en el comité bancario—, calificó el episodio de doble fracaso.

«Así es como se ve el fracaso. El fracaso del presidente Trump para cumplir sus promesas de reducir costes para los estadounidenses. Fracaso en proteger a Estados Unidos de sus adversarios.» Chuck Schumer, líder demócrata del Senado

La crítica no vino solo de la oposición. El republicano Don Bacon, congresista por Nebraska, escribió en X que «sostener la economía bélica de Putin es moralmente incorrecto, ya que usa ese dinero para bombardear ciudades», y agregó: «Las políticas del presidente hacia Rusia y Ucrania son fracasos. Necesitamos claridad moral, no ambigüedad moral».

El trasfondo: Ormuz, Miami y una guerra que sigue

El anuncio llegó mientras los enviados de Trump, Steve Witkoff y su yerno Jared Kushner, se reunían en Miami con funcionarios ucranianos y europeos para discutir propuestas de fin de la guerra. Según trascendió, Trump viene mostrando un desencanto creciente con Putin en las últimas semanas, por su falta de avances hacia un acuerdo —una tensión que convive, sin resolverse, con este nuevo pacto energético.

El trato llega además pese al respaldo que Rusia le dio a Irán durante la guerra con Estados Unidos: se cree que Moscú proporcionó a Teherán inteligencia satelital y de vigilancia aérea sobre las posiciones de fuerzas, barcos, aeronaves y bases militares estadounidenses, además de componentes y munición para drones.

  • Finales de feb. 2026Estados Unidos entra directamente en el conflicto con Irán.
  • Irán cierra el estrecho de Ormuz; se dispara el precio global del petróleo y del diésel.
  • Trump firma la Ley de Sanciones a Rusia e Irán Lindsey O. Graham de 2026, con aranceles de hasta 500% y amplia discrecionalidad presidencial para hacer excepciones.
  • El diésel alcanza un máximo histórico de 6,52 dólares por galón.
  • Witkoff y Kushner se reúnen con funcionarios ucranianos y europeos en Miami.
  • 9 de octubre de 2026Trump anuncia por Truth Social el acuerdo de importación de diésel ruso. Zelenski responde con dureza; horas después, un ataque ruso mata a 12 personas en Zaporiyia.
  • 19 de octubre de 2026Entra en vigor la ley de sanciones que el propio acuerdo esquiva mediante su cláusula de excepción presidencial.
  • 3 de noviembre de 2026Elecciones de medio mandato en Estados Unidos.
  • Zelenski ya había dicho antes que sentía que Putin «estaba jugando» con Trump. El sábado, un vocero del Kremlin devolvió el gesto: dijo que el líder ruso había respondido «con comprensión» a las propuestas estadounidenses para desescalar el conflicto. Mientras tanto, medios rusos citaron al ministerio de Defensa anunciando la captura de los asentamientos de Lukashove y Lobanivka, en la región oriental de Járkov. La guerra, de fondo, sigue exactamente igual.

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