Hind Rajab: dos años de negación

Hind Rajab: dos años de negación
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Hind Rajab: dos años de negación

Tenía cinco años. Pasó tres horas y media al teléfono suplicando ayuda, rodeada de los cuerpos de su familia. El ejército que la mató recién admitió esta semana lo que negó durante dos años

«Tengo mucho miedo, por favor vengan.» Esa frase, dicha por una nena de cinco años rodeada de los cuerpos sin vida de sus tíos y primos, quedó grabada en una llamada de auxilio de tres horas y media. El 19 de agosto de 2026, dos años y medio después de esa llamada, el ejército israelí admitió por primera vez que sus propias tropas dispararon contra el auto donde murió Hind Rajab — después de haber negado sistemáticamente, durante todo ese tiempo, que hubiera soldados en la zona.

Una fuga que terminó en masacre

El 29 de enero de 2024, la familia de Hind intentaba escapar del barrio de Tel al-Hawa, en Ciudad de Gaza, después de una orden de desplazamiento forzado del ejército israelí. En el auto viajaban Hind, su prima Layan Hamada de 15 años, su tío y otros familiares. El vehículo fue atacado. Layan, todavía con vida, llamó a los servicios de emergencia de la Media Luna Roja Palestina: «Necesitamos ayuda… nos están disparando… estamos dentro del auto y hay un tanque al lado», alcanzó a decir, antes de que una ráfaga de disparos cortara la llamada. Layan murió en ese ataque, junto a su hermano y su hermana Raghad, y el resto de la familia que iba en el vehículo.

Hind, herida pero con vida, quedó sola en el asiento trasero. Primero llamó a su propia familia. Según relató después su madre, psicóloga de profesión, en una grabación publicada el 30 de enero: «Hind me contó que Lian había muerto y que tenía heridas en la mano, la espalda y la pierna, pero que seguía viva. Me comentó que estaba asustada y que quería que fuéramos a buscarla.» La madre intentó calmarla y le explicó que la Media Luna Roja ya estaba coordinando el rescate.

A partir de ahí, Hind pasó tres horas y media sola en el auto, en comunicación con la sala de operaciones de la Media Luna Roja Palestina en Ramallah — a unos 80 kilómetros de distancia —, describiendo entre súplicas los cuerpos de sus familiares alrededor suyo y pidiendo, una y otra vez, que alguien fuera a buscarla.

La llamada

Fragmento de la llamada de auxilio de Hind Rajab a la Media Luna Roja Palestina, 29 de enero de 2024

«No era solo una llamada de emergencia», recordó Omar Alqam, el paramédico que operaba la línea, en una entrevista con France 24. «Escuché la voz de una niña atrapada en el miedo, tratando de comprender por qué sucedía todo esto a su alrededor.» Durante esas tres horas y media, el equipo de la Media Luna Roja se mantuvo en contacto constante con Hind para intentar calmarla mientras ella suplicaba que la sacaran de ahí, mientras en paralelo coordinaban con el enlace palestino el acceso de una ambulancia hasta el lugar.

La ambulancia que nunca llegó

Acá está el segundo crimen dentro de la misma tragedia — y el que el ejército también admitió esta semana.

Según el propio comunicado israelí del 19 de agosto, tras coordinarse el desplazamiento de la ambulancia, «se disparó un proyectil en su dirección», matando a los dos paramédicos que iban a bordo: Yusuf al-Zeino y Ahmed al-Madhoun. Durante doce días, nadie supo qué había pasado con Hind ni con los rescatistas. Los cuerpos recién pudieron recuperarse el 10 de febrero de 2024, cuando las fuerzas israelíes finalmente se retiraron de la zona.

5
Años tenía Hind Rajab
335
Impactos de bala en el auto, según Forensic Architecture
12
Días hasta recuperar los cuerpos
2,5
Años hasta que Israel admitió el ataque
El auto
Kia Picanto acribillado en el que murió Hind Rajab y su familia

El Kia Picanto en el que intentaba huir la familia de Hind Rajab

Lo que la investigación forense reveló

Acá está la parte que más indigna de todo el caso: no es que la verdad tardara en descubrirse. Es que Israel la negó durante años, sabiendo que ya estaba probada.

Durante mucho tiempo, la versión oficial israelí fue que no había tropas en la zona del ataque. Esa negación se sostuvo pese a que Al Jazeera había reportado la presencia de tres tanques israelíes en el lugar en ese mismo momento — y pese a que una investigación del Washington Post, basada en imágenes satelitales de disponibilidad pública, ya había confirmado esa presencia mucho antes de esta semana. El propio Washington Post concluyó que un tanque probablemente disparó 335 veces contra el vehículo donde estaban Hind y su familia, y que la tripulación podía ver perfectamente que había civiles adentro, incluidos niños. Es decir: la evidencia satelital, accesible y verificable por cualquier medio internacional, contradecía la versión oficial israelí desde mucho antes de que el propio ejército decidiera, esta semana, dejar de sostenerla.

Forensic Architecture, la organización de investigación forense con sede en Londres, llegó a una conclusión similar sobre la ambulancia: fue destruida «muy probablemente» por munición de un tanque israelí, disparada desde una distancia de entre 13 y 23 metros. Los restos de los dos paramédicos fueron hallados a unos 50 metros del vehículo. Ninguno de estos hallazgos es nuevo — llevan más de un año circulando en informes públicos, mientras la versión oficial de Israel seguía siendo, hasta el 19 de agosto de 2026, que sus tropas no estaban ahí.

La cadena de mando señalada

En mayo de 2025, la Fundación Hind Rajab —organización con sede en Bruselas dedicada a documentar violaciones israelíes en Gaza— presentó ante la Corte Penal Internacional una denuncia de 120 páginas, identificando a 24 soldados y comandantes israelíes vinculados al ataque. Según esa investigación, la cadena de responsabilidad operativa incluye distintos niveles de mando:

Teniente coronel Beni Aharon

Comandante de la 401ª Brigada Blindada israelí, con supervisión operativa de toda la operación militar en la zona de Tel al-Hawa el día del ataque.

Teniente coronel Daniel Ella

Comandante del 52º Batallón Blindado, la unidad que ejecutó la misión sobre el terreno bajo la supervisión de la brigada de Aharon.

Mayor Sean Glass

Al mando de la compañía conocida como «Imperio Vampiro», identificada por la investigación como la unidad directamente responsable del ataque al vehículo.

Itay Cukierkopf

Soldado israelí-argentino, uno de los operadores de tanque cuya participación directa fue identificada. La Fundación ya tiene una causa penal presentada contra él en Argentina.

Una precisión necesaria

Es importante distinguir dos procesos distintos que a veces se mezclan en la cobertura del caso: lo que el ejército israelí admitió oficialmente esta semana es que hubo disparos de sus tropas contra el vehículo y la ambulancia, y que se abrió una investigación penal interna — sin identificar responsables individuales en su comunicado. La identificación de la cadena de mando específica (Aharon, Ella, Glass, Cukierkopf) proviene de la investigación independiente de la Fundación Hind Rajab, presentada como denuncia ante la CPI, un proceso judicial internacional todavía en curso y separado de la investigación militar israelí.

El comandante
Teniente coronel Beni Aharon

Teniente coronel Beni Aharon, señalado por la Fundación Hind Rajab ante la Corte Penal Internacional

Una película que no dejó que se olvidara

La historia de Hind se convirtió en la base de «La voz de Hind Rajab», largometraje francotunecino que incluye la grabación real de la llamada de auxilio. Ganó el León de Plata en el Festival de Venecia y fue nominada a mejor película internacional en los Óscar 2026. Esa exposición mundial es, según varios analistas del caso, uno de los factores que mantuvo la presión pública sobre Israel durante más de dos años, hasta la admisión de esta semana.

29 ene 2024
Ataque al vehículo de la familia Rajab en Tel al-Hawa. Comienza la llamada de auxilio de Hind.
10 feb 2024
Se recuperan los cuerpos de Hind, seis familiares y los dos paramédicos, tras la retirada israelí de la zona.
May 2025
La Fundación Hind Rajab presenta denuncia ante la CPI contra Beni Aharon y otros 23 militares israelíes.
Oct 2025
Al Jazeera y Forensic Architecture publican la identificación completa de la cadena de mando.
19 ago 2026
El ejército israelí admite por primera vez el ataque y abre investigación penal interna.

«No confiamos en la Justicia israelí»

La reacción de organismos de derechos humanos ante el anuncio fue de escepticismo generalizado. Dan Owen, investigador de la organización israelí Yesh Din, señaló que en la última década solo una proporción «pequeña» de las investigaciones militares israelíes derivó en acusaciones formales, y que la presión política actual «disuade aún más a las autoridades de exigir responsabilidades, incluso cuando existen pruebas claras». Dyab Abou Jahjah, director de la Fundación Hind Rajab, fue todavía más directo con Al Jazeera: calificó las investigaciones militares israelíes de «farsa destinada a encubrir a los culpables en lugar de condenarlos».

No confiamos en la Justicia israelí. Pedimos justicia, no solo para Hind, sino para todos los niños de Gaza.

Hind Rajab, abuela de la niña (mismo nombre), a Reuters y AP

Los casos que sí se cerraron sin condena

El mismo día que anunció la investigación por Hind Rajab, el ejército israelí también decidió abrir causa penal por la muerte de 15 personas —entre ellas personal médico y un empleado de la ONU— en un ataque de marzo de 2025 contra seis ambulancias, un camión de bomberos y un vehículo de la UNRWA en Tal al-Sultan, sur de Gaza.

Pero en la misma revisión de 150 casos, la Fiscalía Militar decidió no abrir ningún proceso judicial por otros tres ataques bajo escrutinio internacional: dos contra convoyes y sedes de Médicos Sin Fronteras, y el bombardeo de abril de 2024 contra un convoy de World Central Kitchen que mató a siete trabajadores humanitarios. Las investigaciones preliminares concluyeron que no había «ninguna sospecha razonable de conducta delictiva». José Andrés, chef español y fundador de World Central Kitchen, calificó la decisión de «dolorosa» en X: «No hay excusa para los ataques» contra su equipo.

La ironía del propio comunicado

El Ministerio de Asuntos Exteriores israelí presentó la apertura de estas investigaciones como prueba de que Israel es una «democracia respetuosa de la ley», que «investiga de manera exhaustiva las denuncias de mala conducta». La Fundación Hind Rajab respondió sin ambigüedad: «Estas supuestas investigaciones, incluso si llegan a realizarse, no deben confundirse con un paso genuino hacia la justicia.»

Mientras tanto, la guerra sigue

El mismo miércoles en que se anunciaron estas investigaciones, el ejército israelí mató a diez palestinos en dos nuevos bombardeos, en las zonas de Nuseirat y Tuffah, en Ciudad de Gaza — atacando, según su versión habitual, a «comandantes de Hamás». Israel sigue ocupando más del 60% del territorio de Gaza, lejos de los pedidos estadounidenses de reducir los ataques en el marco del plan de Donald Trump para consolidar un cese el fuego centrado en el desarme de Hamás. En paralelo, sigue sin resolverse el asedio de colonos sobre Qusra, en el norte de Cisjordania.

Hind Rajab tenía cinco años. Pasó las últimas horas de su vida sabiendo, con una lucidez que ningún niño debería tener, que estaba rodeada de los cuerpos de la gente que la quería. Le llevó al ejército que la mató dos años y medio admitir lo que la evidencia forense, el periodismo internacional y una película nominada al Óscar ya habían establecido mucho antes. La investigación recién anunciada puede terminar, como advierten quienes conocen el patrón, en nada — ninguna condena, ninguna reparación, solo el sello de «investigado» sobre un expediente que ya tiene, hace tiempo, todas las pruebas que hacen falta. La pregunta que queda, la que hizo la propia abuela de Hind, no es si Israel puede investigarse a sí mismo. Es si alguna vez alguien va a rendir cuentas de verdad — no solo por Hind, sino por todos los niños de Gaza que todavía no tienen una película, ni un audio, ni una fundación que diga su nombre.


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