Hay familias que construyen legados. Hay familias que construyen negocios. Y hay familias donde ambas cosas son la misma cosa, donde el negocio es el legado y el legado es el negocio, transmitido de padres a hijos con la naturalidad con que otros transmiten un apellido o una propiedad. Los Davis son de ese último tipo. Solo que lo que transmitieron no es algo que cualquier familia elegiría.

Para entender lo que ocurrió en Argentina en febrero de 2025 hay que entender que Hayden Davis no surgió de la nada. Surgió de una familia con una historia que se remonta décadas, atraviesa una cárcel federal americana, una secta mormona fundamentalista con una lista de muerte, y llega hasta los campos de petróleo de Vaca Muerta y los servidores de la blockchain de Solana. Es una historia que nadie en el gobierno argentino se molestó en buscar. Toda estaba disponible públicamente.

Tom Davis: de las identidades falsas
a las criptomonedas.

Charles Thomas Davis no oculta su pasado. Lo cuenta él mismo, públicamente, en artículos de medios religiosos, en podcasts, en la biografía que acompaña sus cinco libros publicados en Amazon. Lo enmarca en una narrativa de redención: el joven perdido que encontró a Dios, dejó el crimen atrás y construyó una vida de servicio. Es una historia que vende. Que emociona. Que funciona.

Pero hay una lectura alternativa que esa narrativa no menciona.

Tom Davis Artículo en The Christian Broadcasting Network — «Tom Davis: encontrando el corazón paternal de Dios»

«Todo empezó trabajando en una empresa un poco turbia, pero yo ganaba muchísimo dinero a los 17 años. Empezamos a hacer cosas que nunca debimos haber hecho, como falsificar cheques de viaje, asumir identidades y ser alguien que no éramos para poder crear dinero de la nada.»

Falsificar cheques. Asumir identidades falsas. Crear dinero de la nada. A los 17 años. El propio Tom Davis describe en ese artículo cómo el FBI eventualmente llegó a su puerta, cómo él les confesó todo —incluso cosas que no sabían— y cómo una condena que él mismo dice merecía entre 60 y 70 años en una penitenciaría federal quedó reducida a un solo delito federal y un año de cárcel.

Un año. Por una actividad que describe como sistémica y prolongada. La reducción de condena que Davis atribuye a su propia honestidad con los investigadores es llamativa, aunque los detalles exactos del acuerdo judicial nunca fueron documentados públicamente.

El patrón que no cambió

Después de la cárcel, Tom Davis se convirtió en pastor, dirigió una ONG para huérfanos y viudas, escribió libros sobre paternidad y fe, y viajó más de 60 veces a Rusia. Todo documentado. Todo verificable.

Pero en algún momento descubrió las criptomonedas. Y en ese mundo encontró algo que debió reconocer de inmediato: la posibilidad de crear dinero de la nada, sin cheques que falsificar, sin identidades que asumir, sin FBI que llamara a la puerta. Solo código, blockchain y el nombre de alguien poderoso que respaldara el lanzamiento.

El oficio era el mismo. La herramienta había cambiado.

En marzo de 2022, sus hijos Hayden y Gideon lo entrevistaron para un podcast familiar llamado «Joven, tonto y woke». La presentación que hicieron de su padre lo describía como «el hombre más interesante del mundo»: director ejecutivo de una ONG durante 15 años, autor de 5 libros, cofundador de un proyecto blockchain de energía renovable. Todo verdad. Todo cuidadosamente seleccionado para construir una imagen.

Lo que no mencionaron: la cárcel federal. Las identidades falsas. Los cheques falsificados. El FBI.

Emily Chynoweth:
nieta del Mormon Manson.

Si la historia de Tom Davis es oscura, la de Emily Chynoweth —la madre de Hayden y Gideon— es directamente perturbadora. No porque Emily haya cometido ningún crimen. Sino porque lo que ella heredó, lo que creció viendo, lo que tuvo que sobrevivir, excede en horror lo que la mayoría de las personas pueden imaginar desde fuera.

Emily es nieta de Ervil LeBaron. En Estados Unidos, Ervil LeBaron es conocido como «el Mormon Manson». El apodo no es una exageración periodística. Es una descripción precisa de lo que fue.

Ervil LeBaron — el Mormon Manson

Ervil LeBaron fue el líder de la Iglesia de los Primogénitos del Cordero de Dios, una secta mormona fundamentalista que practicaba la poligamia. Tuvo 13 esposas — algunas menores de edad cuando se casó con ellas — y más de 50 hijos. Predicaba la doctrina de la «expiación de sangre»: la creencia de que ciertos pecadores deben morir para ser perdonados por Dios. Y a diferencia de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que abandonó esa doctrina hace más de un siglo, Ervil la practicaba.

Ordenó el asesinato de su propio hermano Joel en 1972 para quedarse con el control de la secta. En 1977, ordenó el asesinato de Rulon Allred, líder de una secta rival en Salt Lake City. Lo ejecutó Rena Chynoweth — pariente de Emily — de siete disparos, el último en la cara, disfrazada con peluca roja y embarazada de varios meses.

En 1980, el FBI arrestó a Ervil LeBaron. Fue condenado a cadena perpetua. Pero la historia no terminó ahí. Desde la prisión, Ervil escribió un libro de 400 páginas que llamó «The Book of the New Covenants» — una biblia personal con una lista de personas que debían morir. Se suicidó en prisión en 1981.

Sus seguidores siguieron matando.

27 de junio de 1988.
La lista de un muerto que seguía matando.

Siete años después de la muerte de Ervil LeBaron, sus seguidores ejecutaron lo que los investigadores llamaron «los asesinatos de las 4 en punto». El 27 de junio de 1988, a las 4 de la tarde exactas, en tres lugares diferentes de Estados Unidos, cuatro personas fueron asesinadas simultáneamente. La coordinación era el mensaje: la lista de Ervil seguía vigente desde más allá de la tumba.

Una de esas cuatro personas fue Mark Chynoweth. El padre de Emily. Lo balearon en su oficina de Houston, Texas. Tenía 36 años y seis hijos. Su crimen había sido irse de la secta y ayudar a otros a escapar. Según el documental «Daughters of the Cult», fue su propio cuñado quien apretó el gatillo. William Heber LeBaron. Medio hermano de su esposa. La familia matando a la familia, por orden de un hombre muerto siete años antes.

Mark Chynoweth fue asesinado por haberse ido de la secta y ayudar a otros a escapar. Lo mató su propio cuñado. Emily, su hija, tenía pocos años. Su madre Lillian no pudo soportarlo. Poco después se suicidó.

Lillian LeBaron era la madre de Emily. Hija de Ervil. A diferencia de muchos en la secta, ella y Mark habían elegido la monogamia, se habían enamorado de jóvenes, y habían intentado construir una vida fuera de las reglas de la secta. La secta no perdonó esa salida.

Cuando mataron a Mark, Lillian no pudo seguir. Poco después se suicidó. Emily quedó huérfana. Con una hermana menor, Lisa. Dos niñas sobrevivientes de una secta que había destruido a su familia desde adentro.

La manada de lobos
que cazó en Argentina.

Tom y Emily se conocieron con una cosa en común: los dos venían del infierno. Tom del crimen, la adicción y la cárcel federal. Emily de la secta, los asesinatos, el suicidio de su madre. Se casaron. Se fueron de Estados Unidos. Tuvieron siete hijos y se instalaron en Barcelona cuando Gideon tenía 15 años.

La familia se describe a sí misma como una manada de lobos. Se mueven juntos. Trabajan juntos. Cazan juntos. Y cuando Kelsier Ventures encontró en las criptomonedas el vehículo perfecto para el modelo de negocios que Tom conocía desde los 17 años, todos entraron.

Kelsier Ventures — estructura familiar
Chairman

Tom Davis — el patriarca. Ex convicto por estafa federal. Autor de cinco libros. Director de ONG. Descubrió las criptomonedas y metió a sus hijos. «Mi papá se metió mucho yendo a conferencias e invirtiendo en empresas», contó Gideon. «Luego nos involucramos mi hermano y yo.»

CEO

Hayden Davis — el operador. El que negoció con el entorno de Milei, el que se sacó la foto con el presidente, el que se jactó de controlarlo. Hoy prófugo con alerta de Interpol.

COO

Gideon Davis — el hermano menor. Presente en el Tech Forum de octubre de 2024, en primera fila aplaudiendo a Milei. En entrevistas posteriores intentó distanciarse del escándalo con un discurso sobre «romper la maldición generacional».

Dirección creativa

Scotlyn Davis — una de las hermanas. Parte del equipo formal de Kelsier Ventures según los documentos de la empresa.

Asistencia ejecutiva

Sydni Ginn — descrita en el podcast familiar como «la novia» de Tom Davis. Única mujer no familiar en el equipo de once personas.

El mensaje que Tom transmitió a sus hijos era claro, según el propio Gideon: había que aprender de las criptomonedas antes que los demás. Estar preparados. Llegar primero. En el mundo cripto, llegar primero significa tener el código de contrato antes de que nadie más lo tenga. Significa tener los snipers bots listos para comprar en el instante exacto del lanzamiento. Significa que mientras otros invierten confiando en el respaldo presidencial, vos ya estás vendiendo.

«Era como una casa de drogadictos.
Y ellos decían: todo legal, todo bien.»

Moty Povolotski, cofundador de DefiTuna, estuvo presente en el lanzamiento de $ENRON, uno de los tokens anteriores de los Davis. Lo que describió ante los medios es una imagen que anticipa con exactitud lo que ocurriría meses después en Argentina.

Moty Povolotski Cofundador de DefiTuna · Testimonio sobre el lanzamiento de $ENRON con los Davis

«Estábamos en un bar Hookah y veo en el fondo a un guardaespaldas, con toda la familia de Hayden sentada ahí. Estaba Gideon, estaba Hayden, sus hijas e hijos, y Dr. Tom. Faltaban diez minutos para el lanzamiento y tenían los snipers preparados con la dirección del contrato. Era como una casa de drogadictos. Y ellos decían: ‘Todo es legal, todo está bien’.»

Snipers bots. Herramientas automatizadas para comprar tokens en el instante exacto del lanzamiento, antes que nadie, con información privilegiada. Para vender segundos después a precio inflado. La familia completa presente. El guardaespaldas. El patriarca al fondo. Todo un ritual.

El mismo ritual que se repitió el 14 de febrero de 2025 en Argentina, con la diferencia de que esta vez el respaldo no era un token anterior o la esposa de un político. Era el presidente de una nación publicando desde sus cuentas oficiales verificadas.

$ENRON — el nombre que lo dice todo

Que los Davis eligieran el nombre «ENRON» para uno de sus tokens no fue un accidente. Enron fue la empresa energética texana que protagonizó en 2001 uno de los mayores fraudes corporativos de la historia americana, con miles de empleados y pequeños inversores arruinados mientras los ejecutivos vendían sus acciones sabiendo lo que venía. Llamar a tu token $ENRON es o un acto de ignorancia monumental o un guiño a quienes entienden exactamente de qué va el negocio. En el mundo cripto, nadie es tan ignorante.

Lo que Gideon dijo
y lo que los hechos dicen.

En noviembre de 2024, semanas antes del escándalo $LIBRA, Gideon Davis dio una entrevista donde habló de lo que él llama «la línea de oscuridad» que marcó a su familia. Reconoció el peso de la historia: el pasado del padre, las tragedias de la familia materna, la complejidad de crecer con ese bagaje.

Y dijo algo que hoy, a la luz de lo ocurrido, resuena de manera diferente a como probablemente sonó entonces:

Gideon Davis Entrevista · Noviembre de 2024 · Semanas antes del escándalo $LIBRA

«Mis padres fueron los primeros en romper una maldición generacional. Por eso siempre sentí una responsabilidad.»

Romper la maldición. La frase es genuinamente emotiva si la tomamos en su valor declarado. Pero los hechos que rodean a $LIBRA sugieren una lectura diferente.

Tom Davis aprendió a los 17 años a falsificar identidades y crear dinero de la nada. Décadas después, con las criptomonedas, encontró un instrumento que permite exactamente eso sin necesidad de falsificar nada físico. Sus hijos aprendieron el oficio en conferencias y foros. Lo aplicaron en proyectos como $MELANIA y $ENRON. Y lo ejecutaron a escala masiva en $LIBRA, con 74.698 víctimas y 286 millones de dólares evaporados.

La maldición no se rompió. Cambió de herramienta.

Un abuelo que ordenaba asesinatos en nombre de Dios.
Un padre que creaba dinero de la nada desde los 17 años.
Una madre que sobrevivió a una secta que mató a su padre.
Y unos hijos que dijeron haber roto la maldición.
Argentina pagó el precio de creerles.

Los Davis llegaron a Argentina porque alguien les abrió la puerta. Esa puerta no estaba en el Aeropuerto de Ezeiza ni en ningún consulado. Estaba en Casa Rosada. Y quien la abrió no fue Javier Milei directamente. Fue la red de intermediarios argentinos que construyó el acceso durante meses, con la autorización de quien controlaba el ingreso al presidente.

Esos intermediarios son el Capítulo 4. Y el capítulo más importante para entender cómo algo así pudo ocurrir en el corazón del Estado argentino.

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Próximo capítulo de la serie Criptogate
Karina Milei: el verdadero poder detrás del trono

Este artículo se basa en declaraciones públicas de Tom Davis en The Christian Broadcasting Network y en el podcast familiar «Joven, tonto y woke» (2022); en el documental «Daughters of the Cult» (Hulu, enero de 2024); en testimonios de Moty Povolotski publicados por La Nación; en la declaración de Gideon Davis de noviembre de 2024; y en documentos de incorporación de Kelsier Ventures en Delaware. La historia de Ervil LeBaron y los asesinatos de 1988 está documentada en registros judiciales y periodísticos de Estados Unidos. Ningún miembro de la familia Davis fue contactado para comentarios antes de la publicación.