El nazismo: cómo una democracia se convirtió en monstruo
Hitler no tomó el poder por la fuerza — lo ganó en elecciones y destruyó la democracia desde adentro en dos meses. El nazismo no fue obra de monstruos. Fue obra de personas ordinarias en una sociedad avanzada que decidieron no pensar. El caso de estudio más importante del siglo XX.









