Los que abrieron las
puertas de Casa Rosada
Cuatro argentinos construyeron el puente entre una familia de estafadores estadounidenses y el corazón del Estado. Uno era el «amor» de Karina. Otro era un YouTuber de cripto con casi un millón de suscriptores. El tercero era un funcionario de la CNV. El cuarto era el nexo que sabía todo y ahora tiene miedo.
Los Davis eran extranjeros. No conocían Argentina, no tenían contactos en el gobierno, no hablaban español con fluidez. Para que una familia de texanos con antecedentes de estafa pudiera entrar diez veces a Casa Rosada, sentarse en primera fila en el Tech Forum con el presidente y negociar un contrato de 1,8 millones de dólares como representantes del Estado argentino, necesitaban a alguien local. Alguien que conociera las puertas, supiera quién tenía las llaves y estuviera dispuesto a usarlas.
Esos alguien fueron cuatro. Cada uno con un rol específico. Cada uno con su propia historia de cómo llegó ahí. Y cada uno, cuando todo explotó, con una estrategia distinta de cómo escapar de las consecuencias.
El «amor» de Karina
que vaciò las cajas de seguridad.
Hay una frase que resume la relación entre Karina Milei y Mauricio Novelli mejor que cualquier documento judicial. La dijo ella misma, según la revista Noticias, refiriéndose a este trader de 29 años: «Lo tenés que conocer a Mauricio. Es un amor.»
Un amor que le abría las puertas de Casa Rosada a estafadores estadounidenses. Un amor que abrió cajas de seguridad diez días antes de la estafa y las vació el día después. Un amor cuyas billeteras digitales, según confirmó Binance, recibieron dinero directamente de los operadores de $LIBRA.
La historia de Novelli con Milei comenzó mucho antes de que este fuera presidente. En 2020, cuando Milei era apenas un economista mediático con presencia en redes, Novelli lo incorporó como docente en su academia de trading N&W Professional Traders. La materia: «Dinero, precios y tipo de cambio». El curso de criptomonedas incluía «una clase con Javier Milei» por 138 dólares. Novelli también era sponsor de la cuenta de Instagram de Milei cuando era diputado.
Milei grabó en 2020 un video promocional: «Te recomiendo que te capacites con los amigos de N&W Professional Traders.» Novelli sponsoreaba sus redes. Le pagaba por clases. Le conseguía audiencia. Cuando Milei llegó a la presidencia, Novelli no era un aspirante a favor que golpeaba la puerta. Era un socio comercial con deuda de gratitud cobrable.
Lo que la investigación estableció con documentación de Binance es que Novelli era dueño de una de las billeteras que fondearon el lanzamiento de $LIBRA. Más de 200 páginas con los movimientos de esa cuenta mostraban transferencias que coincidían con las fechas de sus visitas a Casa Rosada y con los montos estipulados en el borrador del contrato con los Davis.
4 de febrero de 2025: Novelli abre dos cajas de seguridad en el Banco Galicia, sucursal Martínez. Diez días antes del lanzamiento de $LIBRA. Viaja a Estados Unidos.
14 de febrero: Milei publica el tuit. $LIBRA explota. La estafa se ejecuta.
17 de febrero: Primer día hábil después del desastre. A las 10:40 de la mañana, la madre y la hermana de Novelli entran a la sucursal Martínez. Las cámaras de seguridad registran que llegan con bolso y mochila aparentemente vacíos. Salen con bolso y mochila «aparentemente más abultados». Cuando la Justicia allanó las cajas días después, estaban vacías.
«Opero y tengo cuentas auditadas. Hay muchos en este oficio que dicen que son Messi y para demostrarlo suben un video pateando un tiro libre. Yo juego en la Champions League, con transparencia. Lejos estamos del coaching financiero de las redes, esos chantas que venden marketing de la esperanza y se aprovechan de la gente.»
Meses después de esa entrevista, la Justicia congelaría sus bienes por su rol en una de las mayores estafas cripto de la historia argentina. La Corte Suprema rechazó el planteo de su defensa. Binance confirmó que manejaba una de las billeteras del fraude. Y cuando todo explotó, mandó a su mamá y su hermana a vaciar las cajas de seguridad.
El querellante Martín Romeo fue directo: «La plata de las coimas fue directamente a Novelli y Terrones Godoy. Ya no hay mucho más para dar vueltas.»
«Wow Javo!!» —
mientras miles perdían sus ahorros.
Manuel Terrones Godoy tiene 36 años, nació en Barcelona, se crió en Argentina y vivió siete años en México. Cuando Milei ganó las elecciones, volvió. Fue invitado especial a la gala de asunción en el Teatro Colón. Hay foto: Terrones Godoy, Novelli y Jeremías Walsh en la puerta del teatro más importante de Argentina, en la noche más importante del gobierno que iban a explotar.
En internet era conocido como KManuS88: YouTuber de cripto y videojuegos con casi un millón de suscriptores. Un hombre que construyó su audiencia enseñando a «ganar dinero con criptomonedas» y que advertía a sus seguidores sobre las estafas del sector.
«La cantidad de estafas es brutal. Muchos estafadores envían correos o te hablan por Discord diciendo que son administradores. Como creador de contenido tengo una doble responsabilidad.»
En 2022, Terrones Godoy promovió junto a Novelli la cripto $VULC (Vulcano Game), un videojuego NFT. Milei, entonces diputado, lo publicitó: «Muy interesante el proyecto de Vulcano Game. Un diagrama económico sostenible en el tiempo.» El token cayó a cero. Hubo denuncias de fraude. Terrones Godoy borró de su canal el video donde promovía $VULC con Milei y Agustín Laje. Pero internet no olvida.
Junto a Novelli creó Tech Forum SRL apenas dos meses antes del evento de octubre de 2024. Una empresa nueva para un evento que tendría como orador estrella al presidente de la Nación. En esa empresa también era socio Sergio Morales, quien había trabajado en la Secretaría General de Karina Milei antes de convertirse en asesor de criptoactivos de la Comisión Nacional de Valores.
Las fechas de las transferencias son el detalle más demoledor: el 30 de enero de 2025 — el mismo día de la foto de Milei con Davis en Casa Rosada, media hora después de que Milei publicara el encuentro — se ejecutaron transferencias de más de un millón de dólares hacia sus cuentas. El 3 de febrero, un día antes de que Novelli abriera sus cajas de seguridad, llegaron casi dos millones más.
Hoy tiene los bienes embargados. La Corte Suprema rechazó su planteo para apartar a los querellantes. Sus celulares y computadoras fueron secuestrados en el allanamiento de su domicilio en San Isidro. Y casi un millón de suscriptores esperan una explicación que nunca llegó.
El funcionario que conectaba
lo público con lo privado.
Sergio Morales es el menos conocido de los cuatro intermediarios y quizás el más importante para entender cómo la red funcionaba institucionalmente. Era asesor en criptoactivos de la Comisión Nacional de Valores —el organismo regulador del mercado de capitales argentino— pero antes había trabajado en la Secretaría General de la Presidencia. El área de Karina.
Era socio de Terrones Godoy en City Entertainment SRL, empresa creada en noviembre de 2022. Disertó en el Tech Forum representando oficialmente a la CNV. Aparecía en el borrador del acuerdo entre Kelsier Ventures y el gobierno como «asesor oficial de Web3/Blockchain para Javier Milei». Un funcionario público que era simultáneamente socio privado de los organizadores del evento y figura en un contrato con los estafadores.
Morales era asesor de la CNV y socio privado de Terrones Godoy. Había trabajado con Karina y aparecía en el contrato de Davis como asesor oficial del presidente. La línea entre lo público y lo privado no era borrosa. Directamente no existía.
Fue el primer funcionario en caer. El 7 de marzo de 2025, apenas tres semanas después del colapso de $LIBRA, presentó su renuncia «indeclinable» a la CNV. No hubo explicación pública. No hubo declaraciones. Simplemente desapareció del cargo.
Una fuente lo describió con precisión al resumir el núcleo duro de la red: «Karina, Manuel y Sergio eran un todo unido. Y Ariel hacía de nexo y ahora tiene mucho miedo.»
Hablaba inglés.
Eso le cambió la vida.
Ariel Parkinson es el menos mediático de los cuatro y quizás el que más sabe. Un joven emprendedor argentino que hasta octubre de 2024 prácticamente no había salido del país. Su único capital diferencial era uno que en Argentina a veces vale más que un título universitario: hablaba muy bien inglés.
En el Tech Forum de octubre de 2024, Parkinson se cruzó con Hayden Davis en los pasillos. El estadounidense necesitaba a alguien que le tradujera, que le facilitara contactos, que le abriera puertas. Parkinson levantó la mano. A partir de ese momento, todo pasó por él.
¿Cómo conoció a Marcelo Aranda, el empresario que le armó a Davis la agenda de reuniones por todo el país? Fácil: Aranda vive en el mismo country que la madre de Parkinson. Un contacto de barrio privado.
¿Quién conectó a Davis con Novelli y Terrones Godoy, los que finalmente lo sentaron con el presidente? Parkinson.
¿Quién organizó la estadía de Davis en el Hotel Four Seasons? Parkinson. Y según las fuentes, hasta intentó conseguirle compañía femenina al estadounidense, quien no la pidió ni la aceptó.
El pibe que no había salido del país de repente viajaba como asistente de Davis por varios países. El que no tenía un traje decente de repente se vestía con ropa de Patio Bullrich. Con el dinero de Davis, aparentemente sin su autorización.
Ahí empezaron los problemas. El español Arturo Osete Herraiz, mano derecha de Davis, descubrió que Parkinson cargaba gastos excesivos en el hotel a nombre del estadounidense. El episodio que colmó el vaso fue el del shopping: Davis le dio efectivo para que invitara a unas señoritas a comprar ropa en Patio Bullrich. Parkinson cumplió el encargo pero se incluyó en la compra — trajes, camisas, ropa elegante que hasta ese momento no existía en su placard. Cuando Davis lo vio llegar cargado de bolsas, estalló.
Pero para ese momento, Parkinson ya sabía demasiado. Había estado en la foto del Banco Central junto a Davis, Novelli, Terrones Godoy y Morales. Había dado entrevistas en TN promocionando el Tech Forum. Conocía cada reunión, cada negociación, cada nombre. Era el nexo. El que conectaba todo. El que lo sabía todo.
«Karina, Manuel Terrones Godoy y Sergio Morales eran un todo unido, y Ariel Parkinson hacía de nexo y ahora tiene mucho miedo.»
Desde que estalló el escándalo de $LIBRA el 14 de febrero, Parkinson cerró su teléfono. No responde mensajes. No da declaraciones. Se esfumó. Según algunas fuentes, se habría mudado a Nordelta — ironías de la vida, ese barrio privado de zona norte poblado de financistas de cuevas y abogados de causas turbias.
La jueza federal María Servini evaluó indagarlo por estafa, cohecho y tráfico de influencias. La Comisión Investigadora lo citó a declarar. Las fuentes lo señalan como el candidato ideal para convertirse en arrepentido si la Justicia decidiera avanzar en ese sentido. Porque el nexo sabe todo. Y cuando el nexo habla, se cae la cadena entera.
Por ahora, el nexo sigue en silencio. Con miedo. Esperando que todo se enfríe.
Cuatro personas.
Un solo mecanismo.
Lo que une a estos cuatro intermediarios no es solo su participación en $LIBRA. Es el patrón que la Comisión Investigadora documentó como su modus operandi sistemático. Los mismos nombres que promovieron $VULC en 2022. Los mismos que promovieron $KIP en diciembre de 2024, apenas dos meses antes de $LIBRA, siguiendo exactamente el mismo esquema. Las mismas personas repitiendo las mismas maniobras con el mismo promotor presidencial.
Sin Novelli, Davis no habría llegado a Karina.
Sin Terrones Godoy, no habría habido Tech Forum.
Sin Morales, no habría habido legitimidad institucional.
Sin Parkinson, no habría habido traducción ni logística.
Cuatro eslabones de una cadena que terminó
en 74.698 víctimas y 286 millones de dólares evaporados.
Pero hay otro personaje en esta historia que tuvo la información para detener todo esto antes de que ocurriera. Un hombre con un doctorado de Harvard, años en Goldman Sachs y acceso directo al presidente. Un hombre que recibió el informe de los antecedentes fraudulentos un día antes del Tech Forum. Un hombre que respondió «no te debo un café, te debo un trago» y no hizo nada.
Ese hombre es el Capítulo 6.
Este artículo se basa en el informe final de la Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados (noviembre de 2025), registros de Binance confirmados ante el Congreso, filmaciones de cámaras de seguridad del Banco Galicia analizadas por la División Lavado de Activos de la Policía Federal, declaraciones públicas de los involucrados, fuentes de La Nación con acceso directo a los protagonistas, y declaraciones judiciales ante el fiscal Eduardo Taiano. Las imputaciones son de carácter judicial y no implican condena. La causa sigue abierta.
